La multinacional danesa AP Moller Maersk se ha hecho con el control de Grup Marítim TCB, el principal operador español de terminales de contenedores portuarios.

Según informa el diario económico Expansión este martes, se trata de una de las mayores transacciones del año en el sector de las infraestructuras españolas. El asesor exclusivo de TCB en las negociaciones con Maersk ha sido BNP Paribas.

La operación se ha llevado a cabo mediante la adquisición, por parte de APM Terminals (la división de terminales del grupo danés) de la compañía de servicios portuarios Pérez y Cía, perteneciente a la familia Pérez-Maura y que representa el 60’5 por ciento del capital de TCB, con sede en Barcelona. El resto del capital queda en manos de dos fondos, el australiano Queensland y el portugués Finpro, que también podrían vender sus acciones en el futuro.

TCB, cuyo origen es la empresa Terminal de Contenedores de Barcelona y que fue fundada en 1972, ocupa la posición número 23 en el ránking mundial del sector. Aparte de explotar una de las dos instalaciones de este tipo en el puerto de la Ciudad Condal (la otra pertenece a Tercat, propiedad de la china Hutchison), gestiona terminales en Valencia, Castellón, Gijón, Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas de Gran Canaria, además de en Esmirna (Turquía), Yucatán (México), Buenaventura (Colombia) y Paranagua (Brasil). En 2016 se unirá la de Quetzal, en Guatemala, actualmente en obras.

La operación está supeditada al visto bueno de las autoridades de la Competencia, se completará a finales de este año y se enmarca en el proceso de consolidación que actualmente vive el negocio marítimo, según informaron fuentes financieras al rotativo.