Un periodista preguntó la semana pasada a Jean Marc Vignolles, consejero delegado de Orange España, si tenía intención de terminar su carrera en España, como si de un futbolista se tratase.

Impávido, el directivo no quiso responder a la pregunta. Pocos días después, Ignacio del Castillo publica en Expansión que una empresa de head hunters ha comenzado ya a buscar posibles candidatos en España, con el objetivo de que haya relevo a mediados de 2016. El directivo, que con 61 años nunca ha sacado a su familia de París y que ha viajado a la capital gala casi cada fin de semana, está en el mejor momento para pedir el relevo, como un jugador que ya ha marcado los goles que le tocaban, cuando ya ha pasado casi una década desde que, en 2007, sustituyese a Belarmino García.

¿Pero qué alternativas de garantías hay para una compañía a la que Vignolles ha posicionado en los últimos años, y tras la compra de Jazztel, en el segundo operador nacional en número de clientes de móvil y de banda ancha fija? 

Desde SABEMOS, proponemos algunos nombres que bien podrían estar en la agenda de los franceses.

José Miguel García

El consejero delegado adjunto de Orange es el nombre más evidente, aunque sólo sea por el enorme éxito que supuso la venta de Jazztel y su singladura al frente de la misma. Aunque la búsqueda de talento por parte de los head hunters se está enfocando fuera de la compañía, sin duda García es un nombre a tener muy en cuenta. El directivo, con una vasta experiencia internacional y que sabe lo que supone dirigir una compañía cotizada, fue el máximo responsable del éxito de Jazztel, cuando todo el mundo daba por muerta a la compañía poco después de la entrada en el accionariado de Leopoldo Fernández Pujals.

García entendió como nadie al cliente español y se centró en cuatro aspectos fundamentales: zanjó los problemas que amargaban la relación con Movistar y se centró en ofrecer un servicio sólido; vendió mejor que nadie, con anuncios muy característicos con la participación de estrellas de la televisión muy queridas como Jesús Vázquez y Pablo Motos, siempre con la subvención de tabletas y móviles como recurso; logró un fortísimo crecimiento en móvil, con un acuerdo de operador móvil virtual con Orange que le situó en poco tiempo en un agente muy destacado del mercado, y apostó por una serie de inversiones en fibra óptica, tras firmar un acuerdo providencial con Movistar de compartición de los despliegues, que se convirtieron en fundamentales para la adquisición.

En su contra, sólo cabe destacar una menor experiencia en el mundo del canal físico en España, que han estado detrás del crecimiento de la operadora francesa durante los últimos años, y la cierta resistencia que cabe esperar por parte de la estructura de Orange. Porque la entrada de García probablemente supusiese poner al frente de muchas áreas a algunos de sus directivos de éxito en su antigua casa.

La opción de la casa

Samuel Muñoz 

Se trata del responsable de la unidad de particulares, lo que le convierte en el ejecutor máximo de la compañía. Cuenta con el respeto de Vignolles, que no ha dejado de ascenderle en los últimos años, y son de temperamentos parecidos. 

Federico Colom

El director financiero tiene un elevado perfil institucional, hasta el punto de que ha representado a Vignolles en determinadas circunstancias, como los encuentros de Telecomunicaciones de Santander del año pasado.

Raoul Roverato

Aunque es muy joven, tampoco conviene descartarle. Encargado del segmento de empresas y con experiencia en la matriz, donde se trabajó mucho el mundo de contenidos digitales, uno de los campos en los que el coloso francés quiere crecer en España. Tiene a su favor la nacionalidad francesa.

Óscar Vilda

Director de la unidad de negocio de particulares de Vodafone, Vilda fue el responsable de transformar las tiendas Orange con un modelo de éxito que les ha conducido a donde están hoy. Supo elegir las mejores tiendas, desechar las peores (y colocárselas a Yoigo), mejorar la experiencia del consumidor y elevar la calidad del servicio, hasta el punto que Vodafone le contrató hace tres años para repetir la jugada.

A su favor, Vilda tiene una enorme experiencia en distintas empresas de consumo no relacionadas con las telecomunicaciones, como Allied Domecq, Pepsico, Bic u Orangina Schweppes, y un amplio conocimiento de la forma de trabajar en su antigua casa. ¿En contra? Vignolles y algunos de sus compañeros no se tomaron nada bien su salida al máximo rival.

Alejandro Martínez Peón

El consejero delegado de Telecable es uno de los grandes tapados de la industria española de telecomunicaciones. Durante años, se formó en Telefónica, con una amplia experiencia internacional y en una operación cotizada. Fue uno de los directivos con más proyección de la operadora, donde llegó a ser director de planificación y operaciones de ventas para España, cuando fue contratado para dirigir la cablera Telecable.

El directivo asturiano convirtió la pequeña operación regional en un magnífico escaparate, hasta el punto de que logró un éxito importante no sólo al esquivar la absorción por parte de Euskaltel y conseguir ser comprada, por 640 millones de euros, por el fondo británico Zegona. Se trata de un vehículo de dos exdirectivos de Virgin que eligió a la empresa con sede en Gijón como su primer paso en el marco de una serie de inversiones en cableras europeas. Con un perfil relativamente similar, el director general de Euskaltel, Fernando Ojeda, tiene a su favor su experiencia en sacar adelante, y hace muy poco, una salida a Bolsa.

La opción extravagante

No se esperan grandes sorpresas, así que en el sector nadie espera un perfil demasiado original, o procedente del segmento de los operadores móviles virtuales. 

Imaginar a alguien como Pedro Serrahima, director general de Pepephone, al frente de Orange, sería tan improbable como ver a Pablo Iglesias o Albert Rivera como presidentes del Gobierno tras las próximas elecciones. Más opciones, aunque no muchas más, tendría Meinard Spenger, presidente de MasMóvil Ibercom. ¿A su favor? Una buena relación de años con Orange y algo de experiencia como ejecutivo de una cotizada.

La opción internacional

Aunque la información de Expansión habla de una búsqueda entre directivos españoles, a Orange siempre le queda la alternativa de ascender para España, su segundo mercado internacional, a algún directivo con estrella en la matriz o que haya conseguido algún éxito en otros mercados. Vodafone ya intentó algo parecido cuando fichó como consejero delegado para España a Shameel Joosub, llegado de Sudáfrica. Tras un periodo relativamente infructuoso, se volvió a África, donde hoy es el consejero delegado de la filial local Grupo Vodacom.