La multinacional china ha ha asegurado que el “desmontaje y reconstrucción” de la fachada es “legal” y la “opción más segura para la rehabilitación” del inmueble, lo que contrasta con la postura del Ayuntamiento de Madrid, que recalca que el frontal de este edificio tiene que ser respetado.

Según informa Europa Press, el delegado de Desarrollo Urbano Sostenible del Ayuntamiento de Madrid, José Manuel Calvo, acompañado por expertos, ha afirmado que “no procede en ningún caso la demolición del Edificio España porque el mantenimiento de la fachada es perfectamente viable técnica y económicamente”.

Calvo ha hecho esta afirmación respaldado por dos informes independientes, elaborados por los arquitectos Ricardo Aroca y Hugo Corres, ambos presentes en la rueda de prensa ofrecida para avanzar la respuesta que el Ayuntamiento dará al grupo chino Wanda ante la consulta urbanística presentada hace algo más de mes y medio, que planteaba la demolición de la fachada para reconstruirla posteriormente.

Por su parte, Wanda ha afirmado que su intención es “respetar la fachada del Edificio España a través de un proyecto de recuperación de la misma, mientras lleva a cabo la rehabilitación del inmueble para que recupere su actividad y se detenga su progresivo deterioro tras años de total abandono”.

Para ello quiere desarrollar un programa arquitectónico de primer orden, siendo el “único condicionante cumplir con la legalidad vigente y asegurar la seguridad de las personas”.

Wanda considera que la propuesta realizada al Ayuntamiento de Madrid a través de una consulta urbanística especial para el desmontaje e “inmediata” reconstrucción de la fachada es “legal”, y, al mismo tiempo, “la mejor solución para el proyecto de rehabilitación y la conservación a largo plazo de las fachadas”.

“A esta conclusión se ha llegado tras meses de trabajos, pruebas y análisis sobre las fachadas y la estructura del inmueble, teniendo en cuenta la normativa urbanística vigente, como no puede ser de otra forma”, han explicado.

Alto riesgo de colapso

El grupo chino ha asegurado que todos los informes técnicos realizados durante este tiempo por firmas y expertos de reconocido prestigio en el mundo de la ingeniería, la arquitectura y el urbanismo han concluido que las características del edificio y el estado actual de la estructura y las fachadas “hacen que mantenerlas mientras se ejecutan los trabajos de rehabilitación general permitidos suponga un alto riesgo de colapso parcial o total”.

Eso es algo “inasumible” en un edificio de estas dimensiones en pleno centro de Madrid, “menos aún cuando existe una alternativa contemplada por la normativa que lo hace posible y que asegura no sólo el mantenimiento de la fachada sino su recuperación total y a largo plazo”.

Wanda considera “obligado el desmontaje controlado de las fachadas y su reconstrucción idéntica, tal y como expresamente indican las propias normas del Plan General de Urbanismo de Madrid, concretamente lo dispuesto en el artículo 4.3.9.7.c).

Ese artículo recoge que “cuando en algún edificio con protección no sea técnicamente posiblemente la ejecución de las obras permitidas se podrá solicitar su desmontaje y posterior reconstrucción con los mismos materiales, forma y dimensiones que tenía en origen”.

Wanda está dispuesto a estudiar los informes independientes presentados por el Ayuntamiento y “a mantener, como hasta ahora, un diálogo abierto y transparente a todos los niveles, poniendo siempre la seguridad y la legalidad por encima de todo”.

Todo ello de manera “que se respeten los legítimos derechos de grupo Wanda como propietario del inmueble para llevar a cabo la reestructuración general del edificio y la recuperación de sus usos”.

 

Foto: Flickr – Rubén Vique