El empresario José María Ruiz-Mateos y Jiménez de Tejada ha muerto este lunes a los 84 años de edad en el hospital de El Puerto de Santa María, en Cádiz.

El fallecimiento, adelantado por el diario ABC, ha sido confirmado a la agencia Efe por su abogado, Marcos García-Montes, quien ha anunciado que el entierro será mañana en Rota (Cádiz). Por su parte, fuentes próximas a la familia han confirmado también la muerte del empresario a la agencia Europa Press.

El patriarca de los Ruiz-Mateos había fundado el grupo Rumasa, que llegó a ser el primer grupo industrial español hasta que fue expropiado por el Gobierno de Felipe González en febrero de 1983.

Posteriormente fundó Nueva Rumasa, que quebró en 2011 dejando a miles de inversores con unas pérdidas de más 300 millones de euros invertidos en pagarés. Durante los últimos años, José María Ruiz-Mateos y sus hijos habían pasado por varios tribunales por las acusaciones de estafa, insolvencia punible y fraude a la Hacienda pública.

Ruiz-Mateos ingresó el pasado 18 de junio en el hospital madrileño Gregorio Marañón a causa del empeoramiento de su salud y después de pasar su primera noche en la prisión madrileña de Soto del Real, donde había sido ingresado unos días antes por las acusaciones de estafa, insolvencia y fraude fiscal.

El 26 de junio, un juez ordenó su excarcelación a causa del deterioro de su salud y de los síntomas de Parkinson acreditados por un informe médico, según indicaba García-Montes.

Ruiz-Mateos permanecía ingresado desde mediados de agosto después de sufrir una caída en el Puerto de Santa María que le provocó una fráctura de cadera, cuya operación se complicó con una neumonía.

Rumasa

El empresario Jose María Ruiz-Mateos y Jiménez de Tejada, nacido en Rota (Cádiz) en 1931, fue el creador del holding Rumasa, expropiado el 23 de febrero de 1983 por el Gobierno de Felipe González, alegando un fraude millonario a Hacienda durante años.

Casado con Teresa Rivero, tenía trece hijos, seis varones (Pablo, Alvaro, Alfonso, Javier, Zoilo y José María) y siete mujeres (Begoña, Patricia, Socorro, Rocio, Nuria, Paloma y Almudena).

A partir de la expropiación del grupo, integrado por unas 230 empresas y 65.000 empleados, se inicia una larga lucha judicial y personal entre Ruiz-Mateos y el Gobierno, con episodios rocambolescos, como el famoso puñetazo a Miguel Boyer en mayo de 1989, ministro de Hacienda en esa época. El incidente, con la famosa frase del empresario ‘te pego, leche’, se produjo a la salida del juzgado de instrucción número 7 de Madrid.

Ruiz-Mateos, que presentó una demanda que no frutificó contra el Gobierno solicitando una indemnización, estuvo encarcelado, tras una condena por evasión de divisas, fraude y apropiación indebida.

Después de su paso por la cárcel, Ruiz-Mateos volvió a la vida pública, se convirtió en propietario del Rayo Vallecano (1991) y constituyó un partido político (Agrupación Ruiz-Mateos), con el que fue elegido diputado al Parlamento Europeo.

Además, creó un nuevo holding, Nueva Rumasa, con aproximadamente 16.000 trabajadores. El 17 de febrero de 2011, diez empresas de Nueva Rumasa (Clesa, Garvey, Hotasa, Dhul, Elgorriaga, Hibramer, Trapa, Quesería Menorquina y Rayo Vallecano) se acogieron al procedimiento especial concursal y Ruiz-Mateos fue denunciado por estafa en la compra de dos hoteles en Mallorca.

Según la Audiencia Nacional, la familia Ruiz-Mateos había utilizado el dinero de Nueva Rumasa para capitalizar sus sociedades patrimoniales, que son las que les permiten mantener su “alto nivel de vida”.

El 25 de enero de 2012, al empresario jerezano le fue retirado el pasaporte, sin poder salir de España, y con la obligación de personarse en el juzgado cada dos semanas por una acusación de estafa de 7,3 millones de euros en la compra de dos hoteles en Mallorca.

Pagarés de Nueva Rumasa

El pasado 28 de abril, el juez de Penal número 1 de Valladolid le citó a declarar por un fraude fiscal de ocho millones presuntamente cometido por el empresario y uno de sus hijos, José María Ruiz Mateos Rivera, un juicio al que no acudió por encontrarse ingresado en la Fundación Jiménez Díaz por problemas de salud.

Dos meses antes, el juzgado de lo Mercantil número 11 de Madrid condenó al empresario y a su hijo Francisco Javier a abonar más de 92 millones de euros a los acreedores de la sociedad José María Ruiz Mateos, principal emisor de los pagarés de Nueva Rumasa.

La deuda de más de 92 millones de euros que tenían que afrontar el empresario jerezano y su hijo se sumaba a otra de más de 123 millones de euros que el patriarca de los Ruiz Mateos tiene que abonar a los acreedores del grupo Trapa, perteneciente al entramado de Nueva Rumasa.

A principios de este año, dos de los hijos varones de Ruiz-Mateos (Javier y Alvaro) ingresaron en la prisión madrileña de Navalcarnero tras ser condenados a dos años y nueve meses de prisión y al pago de una multa de 1,8 millones de euros por el impago del IVA correspondiente a la venta de un hotel en Peñíscola (Castellón) y transferir parte del importe de la operación a una cuenta suiza de una sociedad perteneciente a la familia y radicada en el paraíso fiscal de Belice.