• 6ª (y última) entrega de una Comedia de Germán Álvarez Blanco, porque SABEMOS cree que las vacaciones son para reír

La falta de mayoría suficiente y el crecimiento por la izquierda y la derecha de las formaciones radicales ha obligado a las Ejecutivas de los dos grandes partidos a considerar por primera vez en España un Gobierno de Gran Coalición. Se estima como inmediato un encuentro entre sus respectivos dirigentes en algún lugar que se mantiene secreto a cal y canto…

Llega a su final ‘La gran coalición’, pero todavía quedan muchos asuntos por tratar, tanto políticos como personales… (1ª entrega) / (2ª entrega) / (3ª entrega) / (4ª entrega) / (5ª entrega)

 

ROSA.- Pues eso se acabó… (PONE UN TONO AMABLE) Si de aquí nos vamos con un acuerdo, me encantaría sacar adelante una amistad. Siempre y cuando te apetezca compartirla.
 
LUCAS.- ¿Amistad…? ¿O sea, nada de trikitriki?
 
ROSA.- El trikitriki se terminó para los restos.
 
LUCAS.- ¿Sin tiro de gracia? ¿Ni siquiera un algo durante la Legislatura…? Qué sé yo…, en tú cumpleaños. Sería mi regalo.
 
ROSA (GESTO AMBIGUO).- A menos que dejes la política, res de res como ya te he dicho. Y como no creo que vaya a darse  el caso (REMONTA UN POCO LA FALDA HASTA ENSEÑAR UNA FRANJA DE PIEL, ESTIRA LAS PIERNAS Y SE LAS OBSERVA)…, míralas bien porque no las catarás.
 
LUCAS (SE LE VAN LOS OJOS).- ¿Y si la dejara…? La política, quiero decir…
 
ROSA.- Entonces, con todos los datos en la mano, se analizaría el asunto.
 
LUCAS.- Es decir, que ni siquiera si aceptara esa condición me darías seguridades de un futuro en común.  Ni me ofrecerías un anticipo…
 
ROSA.- ¿Hablas en serio…?
 
LUCAS.- Podría estar hablando en serio.
 
ROSA.- En ese caso, nos marcaríamos varias etapas. A: observación. B: tanteo. C: ejecución…Esto último, a prueba, por supuesto.
 
LUCAS.- ¿Y qué te parece lo de un posible anticipo?
 
ROSA.- Querido, eres un duro rival en la política, pero para que me la des con queso en la guerra de los sexos tendrías que estar como Georges Clooney en el anuncio del café… ¡Y, para nada! Te sugiero que demos por agotado nuestro tema personal y veamos si sacamos adelante la Coalición.
 
LUCAS.- ¿No habíamos quedado en dejar ese asunto para las ocho de la mañana?
 
ROSA (HARTA).- Tenemos a doscientos mil periodistas siguiendo nuestro rastro. Quizás a las ocho en punto esos sabuesos  estén en la puerta de la finca. Me gustaría marcharme antes. Y con decisiones tomadas.
 
LUCAS (RESIGNADO).- Repasemos entonces. Habíamos concluido que a nuestros Partidos les conviene el acuerdo. Incluso cerramos unos cuantos capítulos delicados. Para discutir los que quedan, podemos nombrar una comisión técnica paritaria. Eso nos permitiría dejar la cosa hibernando, dormida, en estado letárgico, pero sin romper. Y nos damos un respiro.
 
ROSA.- Es una posibilidad. Pero queda algún tema peliagudo que sólo podemos abordar nosotros. Y que no es aplazable.
 
Se hace un silencio. Cada uno en su rincón acusa síntomas de cansancio. Lucas la estudia con disimulo para medir el aguante que le queda.
 
LUCAS.- ¿Estás cien por cien segura de que no quieres hacer una pausita y echar una cabezada…? Te confieso que a mí me vendría bien… (DE PRONTO, ENCANTADOR) ¡Normal, soy mayor que tú!
 
Ahora es ella quien lo estudia con miradas furtivas.
 
ROSA.- Hombre, si no puedes más…
 
LUCAS (PICADO).- ¿Me has oído decir eso…? ¡Para nada! Sólo pretendo que aprecies el pedazo de caballero que puedes tener como socio.
 
ROSA.- Lo noté cuando en la campaña dijiste aquello (PARODIA SU VOZ): “¿qué se puede esperar de una mujer que va de izquierdista, siempre viste a la última y además usa marcas pijas?”…O aquello otro (VUELVE A IMITARLO): “Cuándo levantó el puño para cantar La Internacional, ¿os fijasteis en el pedruscón verde que llevaba en el dedo anular…? Con eso se pagaría la pensión anual de diez familias…”
 
LUCAS.- Una verdad como el Evangelio.
 
ROSA.- ¡De culo de botella era la piedra! ¡Y lo sabías de sobra por me la regalaste tú! Pero no pude ponerme en ridículo dando explicaciones… Me hiciste daño, cabrón.
 
LUCAS.- Te recuerdo que en tu mitin en Bollullos del Condado dijiste (LA IMITA, A SU VEZ): “El candidato de la derechona va de patriota, pero en un momento de alarmante envejecimiento de la población en España, ¿a dónde lo lleva su patriotismo…? Os lo diré: a no estar casado, a que no se le conozca pareja… ¿Se lucha así contra el envejecimiento de la sociedad…? También os lo diré: ¡no! ¿Y por qué mantiene esa actitud que va contra lo que predica su Partido a favor de las familias numerosas…? Él sabrá… ¡Pero a todos os habrán llegado ecos de su falta de pelotas para admitir una más que posible homosexualidad…! Cosa que yo no afirmo, por supuesto, porque no me consta. Pero el runrún está en la calle. Y hasta publicado entre líneas… ¿Y sabéis por qué actúa así…? Porque para la derechona la homosexualidad sigue siendo un pecado nefando”… Eso dijiste… Me hiciste daño, cabrona.
 
ROSA (SATISFECHA).- ¡Caray, te has quedado con el parrafito entero! No era fácil… (LA SONRISA SE HACE AMPLIA)  ¿De verdad,  pupa nene…?
LUCAS (REPROCHE ABIERTO).- Cuando escuché la grabación en Canal Sur, los pelos se me pusieron como escarpias. Muchos de mi equipo me miraron raro durante unos cuantos días.
 
ROSA.- Eso te pasa por estar rodeado de pitecántropos.
 
LUCAS.- ¡Ni hablar…! Algunos de ellos son homosexuales confesos y se les aprecia igual que los demás. Y te diré que también hay machistas furibundos entre el rojerío… ¿Quieres nombres?
 
ROSA. ¿De qué te quejas, entonces…? Ya te dije que mi jefe de campaña quiso ir mucho más lejos, y no lo dejé.
 
LUCAS.- Al pintarme como un gay emboscado me estabas llamando criptomaricón  ante todo el mundo, y lo sabes. ¡Sarasa vergonzante, no homosexual…! (MIRADA DOLIDA). Y eso venía de una mujer que había tenido los momentos de placer más alucinantes de su vida en mis brazos… Me hiciste mucho daño.
 
ROSA.- Tampoco te tires esos mocos.
 
LUCAS.- ¡Me lo dijiste tú!
 
ROSA.- Esas cosas  se dicen. No hay que darles mayor importancia.
 
LUCAS.- Menos mal que aquella actriz salió afirmando en el “Diez Minutos” que no recordaba haber estado con nadie con más poderío sexual que yo en su ajetreada vida.
 
ROSA.- Actriz a la que poco después disteis un estupendo programa en la cadena televisiva de vuestra cuerda… ¿Es  cierto que te cepilló?
 
LUCAS.- Puestos a arrear golpes bajos, los tuyos van directamente entre las ingles, guapa…No hicimos nada, pero tampoco iba a desmentirla.
 
ROSA (SÚBITO TONO AMENAZADOR).- Si adelantamos elecciones, los aguijonazos de la campaña anterior te parecerán besos de mariposa.
 
Se quedan  enfrentados en el centro del escenario como dos gallos disputándose un espacio vital. Bufan y se separan, ella masajeándose el cuello y moviendo la cabeza, él acuclillándose varias veces  y ejecutando algún estiramiento para luchar contra la rigidez. Como dos boxeadores a punto de iniciar el último y decisivo asalto.  Cada uno en un extremo, se vuelven y se miran con animosidad.
 
ROSA.- Estamos dando vueltas y vueltas para no afrontar de una vez el tema más peliagudo que tenemos entre manos.
 
LUCAS (APARENTE INOCENCIA).- ¿Te refieres a la eliminación de unos cuantos puentes del calendario laboral…? Nos pondremos de acuerdo fácil. También acepto negociar las fiestas religiosas. Aquí se trabaja poco.
 
ROSA.- ¡Vete al cuerno!
 
LUCAS.- ¿No es eso? Entonces no se me ocurre…
 
ROSA.- Demasiado sabes que hablo del modelo de Estado… ¿Cómo vamos a concebir a España desde una Gran Coalición?
 
LUCAS.- España está más que concebida desde 1977, cuando se aprobó la Constitución. Y hay detrás quinientos años de historia común.
 
ROSA.- Nosotros somos herederos de una larga tradición federal y republicana. Hemos aceptado dejar lo segundo para otro momento. Pero la reconfiguración del Estado no podemos aplazarla.
 
LUCAS.- ¿Por qué…? Acepto que mareemos la perdiz, pero si tú admites que demos  largas a ese asunto insoluble. ¡No volvamos loco al pueblo!
 
ROSA. ¡Es que sí podemos resolverlo! Aceptad que el Gobierno de la Gran Coalición encargará a un grupo de expertos el estudio de una reforma federal de la Constitución. Y que actuaremos según sea su dictamen.
 
LUCAS (SONRISA MALVADA).- Con semejante renuncia a nuestros principios se lo pondríamos a huevo a Orden Nuevo. Y los nacionalistas darían un pasito más hacia sus objetivos. Te voy a decir la respuesta  en verso para que te suene más bonito: mientras dure la coalición, no se toca la Constitución…. ¿Cómo lo ves?
 
ROSA.- Infumable. ¿Quién se lo va a decir a los Partidos Nacionalistas?
 
LUCAS.- El Gobierno que hagamos. Mi intención es que el Vicepresidente sea también el portavoz… (ACENTÚA LA SONRISA)  En este caso,  la Vicepresidenta. Con ese pico de oro  que tienes, seguro que los dejas suaves como culos de bebé.
 
ROSA.- ¡Nos quedaríamos sin bases…! La mitad de nuestros electores se pasaría a Izquierda Pura y otro chorreo se iría a los nacionalistas. Nos daríais el abrazo del oso. ¡Ni sueñes con que  pasemos por eso!
 
LUCAS.- ¡Ni nosotros  por  la revisión para ir hacia vuestro gaseoso modelo! ¡Así que la coalición, a mamarla…! (VE SU CARA CONGESTIONÁNDOSE E INTENTA CALMARLA CON  GESTOS). Además, aunque les pusiéramos el culo, incluido el mío con todo lo sexi que te resulta, los nacionalistas se tirarían al monte el mismo día siguiente de hacerles las concesiones. Sería echar agua al mar, el cuento de nunca acabar… ¡Vaya, me ha salido otro pareado!
 
ROSA.- Te diré lo que le dijeron a Horacio en Roma: haz versos, pero no Odas.
 
LUCAS (A SU BOLA).- Hemos de admitir que en España nunca será posible una Gran Coalición. Somos sectarios, intransigentes, arrogantes, soberbios, altivos, prepotentes…
 
ROSA.-…egoístas, despectivos, orgullosos, creídos, insolentes,…Y muchas cosas más del mismo estilo.  ¡Por supuesto…! No somos alemanes… (IMPETUOSA PEINETA) Así que nos vamos a elecciones, poeta. ¡Veremos si los ripios te salen igual de fácil en la campaña!
 
Se enfrentan de nuevo como gallos, aunque en esta ocasión es Rosa quien más apasionada parece. Se hace un largo silencio durante el que se observan. A Lucas se le va dibujando una sonrisa admirativa. Baja muchos decibelios en el tono.
 
LUCAS.- Compartir cama contigo me pareció un inmerecido privilegio. También lo será disputarte y ganarte otras elecciones en tan poco tiempo.
 
ROSA.- ¿Eso piensas…? Ya veremos si opinas igual cuando escuches las perrerías que te dedicaré (CASI FUERA DE SÍ).  ¡Y olvídate de que un día compartimos cama, cojones…! ¡Entre tú y yo nunca ha habido cama! ¡Todo ha sido producto de tu imaginación!
 
LUCAS (LA MIRA EMBOBADO).- ¡Qué guapa te pones cuando te cabreas…! Es que ahora mismo…, ahora mismo…
 
ROSA (RECUPERA LA CALMA).- Ahora mismo, ¿qué?
 
LUCAS (DA DOS PASOS HACIA ELLA, QUE LOS RETROCEDE HACIA EL SOFÁ).- Ahora mismo, tengo todas mis endorfinas revueltas…Estoy a punto de sudar. Me vuelves loco.  Te haría chaladuras inenarrables…
 
ROSA (GESTOS DE QUE NO SE ACERQUE).- ¡Estamos a punto de ir a la guerra y tú me vienes con esas! ¡Eres un frívolo!
 
LUCAS (OTRO PASO ADELANTE, EL MISMO QUE ELLA RECULA).- ¡Venga, Rosa…! Tú y yo sabíamos desde el principio que no teníamos ninguna posibilidad de llegar a un acuerdo…Desde el minuto uno.
 
ROSA.- ¿Y qué Hemos estado haciendo aquí?
 
LUCAS.- El paripé.  Para que nadie pueda echarnos en cara que no lo intentamos… Ni el país, ni nuestras Ejecutivas, ni nuestros barones, ni los periodistas…Pero las posibilidades fueron  siempre de cero elevado al infinito. Te lo dije al principio. En política, muchas actitudes tajantes son un paripé.
 
ROSA (PIENSA LO MISMO).- Eso podíamos habérnoslo comunicado por teléfono, y no perder el día en esta finca.
 
LUCAS (EXPRESIÓN DEPREDADORA).- Negativo. No hubiéramos tenido credibilidad. Ahora, sí. Porque tú y yo estaremos de acuerdo en cómo ponernos a parir para llegar a los corazones de nuestras parroquias… Mira, filtraremos los forcejeos que nos interese filtrar. Demostraremos con estas horas pasadas juntos que cada uno se ha dejado la piel en el empeño…Y, sobre todo…
 
ROSA (A SU PESAR, EXPECTANTE).-  Y, sobre todo, ¿qué…?
 
LUCAS (DE NUEVO, CON EMOCIÓN).- Sobre todo, quería verte a solas otra vez… Y eso era imposible por teléfono.
 
ROSA.- ¿Para qué querías verme a solas…? (LO ESTUDIA Y LE OPONE UNAS MANOS FRENÉTICAS)  ¡Ah, no, ni hablar…! ¡Ni  sueñes con lo que estás pensando!
 
LUCAS (SU EXPRESIÓN SE HACE LUJURIOSA).- Quizá no tengamos otra oportunidad… ¡Rosa, Rosa…, hagamos que el sexo una lo que la  política separa! ¡No permitamos que las urnas estropeen un maravilloso polvo! Quizás sea el último.  ¡Piensa que el último casi siempre es el mejor!
 
Se echa sobre ella, la abraza y la arrastra sobre la mesa de billar. Rosa no hace esfuerzos apreciables por impedirlo y su forcejeo resulta falso. Hay restriegue. La besa y ella le corresponde enseguida con parecido calor y algún rechazo mentiroso.
 
Sus móviles suenan al mismo tiempo. Interrumpen la acción de arrancarse la ropa iniciada a tirones,  los conectan y se los llevan a las respectivas orejas. Se enciende la pantalla grande y, a modo partido, aparecen los equipos de ambos. Según sea el grupo que habla, su luminosidad se hará más intensa.
 
EQUIPO DEL PS.- ¡Rosa, danos noticias, te lo suplico…! (OTRO) Se ha filtrado dónde estáis y manadas de periodistas se dirigen hacia ahí! (OTRO) ¡Rosa, por tus muertos, dinos que habéis cerrado un acuerdo!
 
EQUIPO DEL PL.- ¡Luuuucas…! La sede del Partido está rodeada de fotógrafos y cámaras… ¡No podremos contenerlos mucho tiempo! ¡Ya saben dónde tenéis la reunión! (OTRO) ¡Di algo, joder!
 
Con los teléfonos en sus manos, se miran un largo instante. Empiezan a sonreír.
 
ROSA.- ¡Son unos pelmazos!
 
LUCAS.- ¡Unos insufribles pelmazos!
 
LOS DOS A UN TIEMPO.- ¡Que les den!
 
Cortan la comunicación (la pantalla se apaga) y tiran los cacharros. Retoman el forcejeo. Rosa se clava alguna bola de billar en la espalda y ruge. Lo fuerza a levantarse, lo agarra por las solapas y lo lleva  trastabillando hasta el borde del sofá. Allí le quita la camisa, arrancándole algún botón (velcros) en el camino. De cintura para arriba, él se queda sólo con la corbata rosa. Lucas empieza a subirle la falda como buenamente puede. Rosa le deshace el nudo de la corbata y se la quita. Caen sobre el sofá, donde forman un amasijo con sus cuerpos.
 
Las luces del escenario van lentamente  a penumbra mientras gritan y forcejean.
 
ROSA (JADEANDO).- ¡Voy a atarte las manos con tu corbata rosa palo…! ¡Joder, pareces un pulpo!
 
LUCAS (JADEANDO).- ¡Ni hablar…! ¡Yo seré quien te ate! ¡Y deja de revolverte como una lagartija!
 
ROSA.- ¡La última vez me ataste tú! ¡Me toca a mí!
 
LUCAS.- ¡Pero cómo vas a atarme con una corbata rosa palo!
 
ROSA.- ¡Ya verás el partido que sacaré en la campaña de tus corbatas rosa!
 
LUCAS.- ¡No serás capaz…!
 
ROSA.- ¿Qué no…?
 
LUCAS.- ¡Es imposible…! ¡Pero ¿no ves que me tienes como un chimpancé viudo…?! ¿Cómo vas a ir diciendo por ahí que soy un homosexual emboscado? ¡Nadie te creerá!
 
ROSA (RECORRIDO CON UNA MANO CON EL ÍNDICE TIESO POR TODA LA PLATEA COMO UN TORERO QUE BRINDA).-  ¡¿Hay un solo puto testigo de esto…?! ¿Tan sólo uno…? ¡Si lo ves, pídele el teléfono porque lo vas a necesitar!
 
Y entre jadeos, movimientos y algún grito sobre el sofá, funde a negro  penumbra…Se hace un largo silencio.
 
ROSA (OFF, JADEO Y SUSPIRO).- Tal vez deberíamos volver a vernos y hacer un último intento…
 
LUCAS (OFF).- ¿Para la Gran Coalición…?
 
ROSA (OFF).- El pueblo se lo merece, ¿no crees?
 
LUCAS (OFF, QUE SE PIERDE EN UN REVERVERO COMO LAS PRUEBAS DE SONIDO).- ¡Sssssssí….!
 
Oscuro en el escenario
 

FIN