El ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, le ha propuesto al presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, un rescate conjunto de la central térmica de Elcogás, cuyo cierre ya había sido autorizado por el Ministerio. La idea es aportar unas ayudas públicas de entre 30 y 40 millones de euros anuales para que la planta permanezca abierta, una subvención que saldría a partes iguales de Industria y de la Junta.

A la empresa le ha tocado la lotería. Finalmente, no va a embolsarse los 27 millones que se adelantó que iba a recibir de Industria, pero a falta del visto bueno de García-Page, la reunión entre ambos dirigentes plantea unos objetivos todavía más ambiciosos. Eso sí, llega un mes después de que Industria atendiera la petición de cierre que cursó Elcogas.

Lo que también está en el aire es la opinión de la empresa, que por el momento no ha recibido propuesta alguna de Industria, como han confirmado fuentes de la compañía a SABEMOS.

“La última comunicación oficial del Ministerio se produjo en agosto, con la resolución que autorizaba el cierre y daba un plazo de 3 meses para consumarlo”, han precisado. “No tenemos constancia de la propuesta y hemos pedido aclaraciones en reiteradas ocasiones al Ministerio”, han añadido las mencionadas fuentes.

La principal razón para pedir el cierre de las instalaciones ha sido que la central arroja un saldo negativo de más de 200 millones de euros desde el inicio de su actividad, con unas pérdidas de 11,8 millones en lo que va de año y unos números rojos de 24 millones de euros el año pasado, según las fuentes consultadas.

Eso fue lo que llevó a Elcogas a presentar oficialmente la documentación para proceder al cierre el 1 de julio de 2014, una medida que fue autorizada por Industria a principios de mes y ratificada por la empresa poco después.

Los 27 millones de euros cubrirían los 24 millones de pérdidas que obtuvo la compañía el año pasado

Lo que pedía Elcogas era precisamente un cambio en el marco de las ayudas a la producción de energía que le resultara favorable, algo que finalmente ha sucedido después de aprobar el cierre.

“Para el Gobierno de España es un objetivo prioritario que esta planta pueda mantener su funcionamiento sin perjuicio de que haya un exceso de generación. El único problema es que estas instalaciones son deficitarias y ese déficit lo asumen directamente en la factura de la luz todos los consumidores españoles”, ha afirmado el Ministerio en el comunicado en el que ha anunciado la propuesta para las ayudas conjuntas.

Soria y García-Page

Aunque esta reunión se ha celebrado, sobre todo, para abordar el cierre o las ayudas a la planta de Elcogas, lo cierto es que ha habido otros temas encima de la mesa en la que se han dado cita Soria y García-Page.

El otro gran frente que tienen abierto es el del Almacén Temporal Centralizado (ATC) de Villar de Cañas (Cuenca), que está previsto que se utilice como cementerio nuclear provisional.

Pese a que ya están listos los permisos, García-Page ha sondeado la posibilidad de declarar la zona como espacio natural protegido, lo que impediría la ubicación de las instalaciones en los terrenos designados. Tal es la oposición del presidente regional que presentó un plan alternativo para crear empleo en Villar de Cañas.

En la nota remitida, el Ministerio reconoce que la declaración de Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) impide la construcción del ATC, pero dice que frenar la construcción del cementerio provocaría un aumento de los costes e ineficiencias en el almacenamiento de residuos, ya que se tendrían que construir instalaciones individuales en cada central nuclear.

Para salvar este obstáculo, el Gobierno central podría declarar de interés general el ATC, lo que dinamitaría cualquier barrera regional y convertiría la construcción del cementerio nuclear en una cuestión de Estado.