La compañía ferroviaria francesa SNCF va a duplicar su oferta de viajes a bajo coste en 2016, con un total de 10 millones de plazas en sus trenes, pero también con su filial de autobuses, Idbus, que cambia de nombre y se pasa a llamar Ouibus.

 
En un comunicado recogido por la agencia Efe, la Sociedad Nacional de Ferrocarriles (SNCF) ha anunciado su intención de triplicar su flota de Ouibus, que el año próximo propondrá 4 millones de asientos, con precios a partir de 5 euros, en 130 trayectos entre 46 ciudades, 35 de ellas en Francia.

En cuanto a los destinos en el extranjero son Londres, Barcelona, Gerona, Bruselas, Amberes, Rotterdam, Amsterdam, Ginebra, Turín, Milán y Génova.

De aquí a finales de año, Ouibus realizará 16 viajes de ida y vuelta diarios entre París y Lille, 14 entre París y Lyon, 9 entre París y Nantes ó 7 entre París y Rennes.

Desde su puesta en marcha en 2012, su precedente Idbus ha transportado a 1,5 millones de viajeros. La empresa va a contratar a 300 chóferes para sus autobuses.

La segunda pata de este programa de bajo costo son los trenes Ouigo, que van a aumentar para ofrecer más de 6 millones de plazas en 2016 con precios a partir de 10 euros.

La SNCF tiene previsto cubrir con ellos 50 líneas, es decir, el triple de las actuales, con ocho nuevas estaciones: la del aeropuerto parisino Charles de Gaulle, la de Massy TGV, al sur de París, Tourcoing, TGV Haute Picardie, Nantes, Rennes, Le Mans y Angers.

Desde su inicio hace dos años, Ouigo -que no viaja a ninguna estación en el interior de París- ha vendido seis millones de billetes.

 

“Variedad más clara, más completa y más accesible”

 
El presidente de la SNCF, Guillaume Pépy, explicó que su grupo tiene ahora “una gran variedad más clara, más completa y más accesible”.

La ofensiva de la SNCF responde a la liberalización del mercado del autobús en Francia, gracias a la llamada ley Macron que ha entrado en vigor este verano, y que permite cubrir con autobús trayectos interiores en Francia para los que hay servicio de tren, algo que no estaba permitido hasta ahora.

Además de esa nueva competencia de empresas de autobuses que se pone en marcha, la compañía ferroviaria tiene que hacer frente al desarrollo de las plataformas para compartir coche, como Blablacar.