El Juzgado de lo Mercantil de Girona ha declarado en concurso de acreedores a TP Ferro, sociedad conjunta de ACS y la francesa Eiffage que construyó y actualmente explota el túnel del AVE bajo los Pirineos que une España y Francia.

El juez  “constata la concurrencia del presupuesto objetivo para declarar el concurso, por encontrarse la empresa en situación de insolvencia”, según dice en su auto, con fecha de este martes, 1 de septiembre, al que tuvo acceso Europa Press.

Asimismo, nombra al despacho de abogados Arraut y Sala Reixachs como administrador concursal de TP Ferro, y le otorga un plazo de dos meses para presentar un informe sobre la situación de la compañía. Posteriormente, la firma podrá presentar su propuesta de convenio y su plan de viabilidad para superar la insolvencia.

El auto del juzgado mercantil declara de esta forma el concurso que la sociedad gestora del AVE transfronterizo solicitó voluntariamente el pasado mes de julio, al no lograr refinanciar su deuda ni con sus bancos ni con los gobiernos de España y Francia, promotores de una infraestructura que supuso una inversión de 1.000 millones de euros.

ACS y la francesa Eiffage, las constructoras que en 2003 se adjudicaron el contrato de construcción y posterior explotación de este túnel, actualmente en servicio, ya habían solicitado el ‘preconcurso’ el pasado mes de marzo, fecha en la que venció su pasivo sin que hubieran alcanzado un acuerdo de refinanciación.

De esta forma, se dotaron de un plazo de cuatro meses más para intentar reestructurar la deuda, si bien finalmente, el pasado mes de julio, se vieron abocados al concurso.

El túnel transfronterizo del AVE se suma así al listado de otras grandes infraestructuras construidas en los pasados años que también han quebrado o han resultado inviables, como son ocho autopistas de peaje, el almacén de gas Castor o los aeropuertos de Castellón y Ciudad Real, este último promovido por la iniciativa privada.

Cuando presentaron la solicitud de concurso, la sociedad constituida por ACS e Eiffage manifestó en un comunicado su confianza en que suponga un nuevo periodo de tiempo para conseguir un acuerdo. “El objetivo sigue siendo alcanzar rápidamente un acuerdo con todas las partes implicadas en el proyecto que aporte una solución definitiva a la situación de precariedad actual y a la falta de sostenibilidad del modelo económico-financiero de la infraestructura”, indicaron entonces las empresas.

EXPLOTACIÓN GARANTIZADA

Mientras tanto, las empresas han dotado de medios al túnel para que pueda seguir operando y canalizando el tráfico de trenes entre España y Francia “con las mismas condiciones de seguridad, fluidez y regularidad”.

El túnel del AVE entre Figueres (Girona) y Perpignan (Francia) es el primer tramo de ferrocarril de Alta Velocidad transfronterizo y una de las grandes obras mundiales de ingeniería civil.

Se trata de un tramo de AVE de 44,4 kilómetros de longitud, de los que 8,3 kilómetros corresponden al túnel construido bajo los Pirineos. El proyecto supuso una inversión de 1.000 millones de euros, de los que unos 600 millones corresponden a financiación pública aportada por España, Francia y la UE.