El holding portugués Sodim, perteneciente al poderoso empresario Pedro Queiroz Pereira, ha rechazado los 190 millones de euros que le había ofrecido el magnate colombiano Jaime Gilinski, principal accionista del Sabadell, para hacerse con la propiedad del hotel madrileño Villa Magna.

A finales de junio, según recuerda este jueves el diario Cinco Días, se informó de que Gilinski, quien controla más de un cinco por ciento del Sabadell, había cerrado la compra del hotel. El vendedor era Sodim, de Pedro Queiroz Pereira, propietario de compañías en diversos sectores, como la papelera Portucel.

“No es cierto que se haya vendido el Hotel Villa Magna. Sodim no aceptó las últimas condiciones para la transacción”, ha asegurado al diario una fuente oficial de la compañía portuguesa. “En ningún momento esa venta estaba cerrada”, ha añadido. Responsables de Sodim creen que en su momento se dio la noticia de la venta “para hacer presión”.

La última oferta de Gilinski fue de 190 millones, un montante que para los expertos parecía definitivo, a falta de ultimar los flecos del acuerdo. Pero Queiroz rechazó finalmente la cifra a principios de agosto. La consultora JLL, que tenía el mandato de venta del hotel, ha declinado hacer comentarios sobre este tema.

La portuguesa Sodim considera que la última oferta es insuficiente porque, a su juicio, la economía española está creciendo y los ingresos en turismo también están aumentando, incluso a un mayor ritmo, especialmente entre los visitantes de Madrid, lo que está beneficiando al negocio. “El hotel Villa Magna mantiene un alto nivel en tasas de rentabilidad y ocupación”, ha asegurado el portavoz de Queiroz.