El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha asegurado este martes que España estaría a dispuesta a aumentar la cuota de 2.739 refugiados aceptada recientemente siempre y cuando se armonice la política europea de asilo y refugio, lo cual incluiría que se fije “con claridad cuáles son los países seguros” y, por tanto, qué ciudadanos tienen derecho a solicitar asilo. Esta idea, propuesta recientemente por Alemania y Francia, viola disposiciones de la Convención de Ginebra sobre Refugiados.

Según ha declarado en Berlín durante la rueda de prensa conjunta con la canciller alemana, Angela Merkel, el tema de los refugiados “es el reto más importante al que se enfrenta Europa” y requiere una “política europea de verdad de asilo e inmigración” basada, entre otras medidas, en la distribución de los refugiados en función de “la situación de cada país” y,  por tanto, de factores como la tasa de paro o “el número de personas de fuera que trabajan en el país”. En este sentido, ha recordado que en España, “el 10,6 por ciento de personas que trabajan son extranjeros, sin contar a los que tienen doble nacionalidad”.

Asimismo, Rajoy ha pedido que se fije “con claridad” cuáles son los países seguros y cuáles los inseguros, “cuyos naturales puedan pedir asilo”. Se trata, por tanto, que se discuta en el seno de la UE “quiénes tienen derecho a asilo y quiénes no tienen derecho a asilo”.

Esta propuesta de Rajoy coincide con el paquete de medidas presentado por Alemania y Francia para afrontar la crisis de los refugiados, que contempla, entre otras cosas, una redefinición de los países de origen considerados “seguros” y la intensificación de los esfuerzos diplomáticos para estabilizar naciones y tratar de frenar conflictos como el de Siria. Los ministros de Interior de ambos países explicarán con detalle esta iniciativa a algunos de sus homólogos el próximo 14 de septiembre.

La propuesta, avalada por Berlín y París y aplaudida por Rajoy, viola el artículo 3 de la Convención de Ginebra sobre el Estatuto de los Refugiados, que establece que los Estados partes deberán aplicar sus disposiciones “sin discriminación por motivos de raza, religión o país de origen”.

En todo caso, Rajoy advirtió de que “no se producirá ningún acuerdo” en Europa sobre la política de asilo y refugio en tanto que Grecia e Italia no pongan en marcha los centros de acogida encargados de establecer si se trata de personas con derecho a asilo o de migrantes económicos.

Merkel: “Los que no tengan ninguna perspectiva deben ser repatriados rápidamente”

En la misma línea, Angela Merkel advirtió de que tanto los países miembros de la Unión Europea como la Comisión Europea deben asumir el aumento del flujo de refugiados y aseguró que, en este punto, existe consenso con Rajoy. “Estamos de acuerdo en que la política europea de asilo tiene que aplicarse. En ello los países miembros de la UE tienen una responsabilidad al igual que la Comisión, con la definición de países seguros y la creación de centros de acogida, por ejemplo, en Grecia e Italia”, declaró la canciller.

Merkel advirtió de la necesidad de agilizar los trámites sobre las solicitudes de asilo, a fin de que los que no tengan “ninguna perspectiva” puedan ser “rápidamente repatriados” y los que sí la tengan sean “distribuidos de una manera justa entre los países miembros, teniendo en cuenta la población y la capacidad económica de cada país”.

El reparto de refugiados por cuotas entre los países de la Unión Europea, explicó recientemente la canciller en su habitual rueda de prensa de verano, estará incluido en el plan conjunto que Alemania y Francia presentarán a sus socios en los próximos días. El plan está en gran medida “consensuado” e incluye un reparto justo que tiene en cuenta el volumen de la población de cada país y su fortaleza económica, ha precisado. El paquete de medidas será aprobado, previsiblemente, el próximo 24 de septiembre.

A mediados de julio, España rechazó la cuota 4.288 que le adjudicaba la Comisión Europea, sobre un total de 40.000 refugiados, y sólo aceptó un total de 2.739, a pesar de ser España el segundo país de la UE que más fondos recibe del presupuesto comunitario para asilo, migraciones y control fronterizo (más de 522 millones de euros para los próximos siete años, sólo por debajo de Italia y por encima de Grecia). Alemania se ha comprometido a acoger 800.000 refugiados, cuatro veces más que los 200.000 de 2014 y casi el doble de los 450.000 estimados inicialmente para este año.