La empresa británica Guestscan ofrece el primer servicio europeo de lista negra de clientes de alojamientos hoteleros para que los empresarios del sector (del que proceden precisamente los dueños de la compañía) puedan rechazar sus reservas y, así, evitar daños en sus instalaciones y propiedades.

La compañía, domiciliada en la localidad británica de Bristol, surgió hace cuatro años, inspirada por las propias experiencias negativas de sus fundadores como propietarios de un hotel.

“Decidimos crear un sistema que protegiera a todos los propietarios de establecimientos hoteleros”, explica Neil Campbell, directora de Guestscan, a Europa Press.

Tras un largo periodo de preparación del proyecto para cumplir con toda la normativa británica y europea de protección de datos, Guestscan empezó a funcionar, ofreciendo a propietarios de casas rurales, caravanas, bed&breakfast, hoteles e incluso cruceros diversos servicios.

CLIENTES INDESEABLES.

El principal es una base de datos que los asociados a Guestscan pueden consultar para saber si los clientes que solicitan una reserva han tenido problemas en otros establecimientos con anterioridad.

Campbell explica que para ello los asociados deben incluir en sus condiciones de reserva unas cláusulas adicionales, informando a sus potenciales clientes de que si causan daños o costes económicos en el alojamiento sus datos serán incluidos en la base de datos durante un tiempo de entre dos y cuatro años, en función del problema que hayan provocado.

Una vez se encuentran con un cliente indeseable, las empresas disponen de un formulario “inequívoco” donde detallar la causa de su denuncia, que puede ser de varios tipos: por irse sin pagar, por daño a la propiedad, por comportamientos abusivos hacia el personal o hacia otros clientes, por ruido excesivo, por un número de personas superior al permitido en la habitación, por robo, por fraude e incluso por amenazas y chantaje en forma de malas críticas en Internet para conseguir mejores precios o condiciones.

De hecho, la mayor parte de las denuncias por el momento se deben a ruido, gente que abusa del alcohol o que fuma en las habitaciones, o destrozos de diferente calibre. Sin embargo, también se dan casos de gente que roba elementos de la habitación (como las televisiones) o rompe los detectores de incendio, o incluso que aparca su moto dentro de la estancia, dejando marcas de grasa y huellas por el suelo y las alfombras.

POR UNA LIBRA AL AÑO    

Para acceder a esta lista negra, las compañías asociadas a Guestscan disponen de dos vías. Por una parte, los negocios pequeños pueden consultar de forma manual y gratuita la información sobre un cliente concreto, para saber si ha habido informes negativos sobre él.

Por su parte, las empresas más grandes pueden conectar su sistema de reservas con la base de datos, de modo que cada petición de habitación se compruebe automáticamente. Por ello deben pagar aproximadamente una libra esterlina semanal por cada habitación o propiedad. Guestscan ofrece además cobertura de seguros y soporte técnico para las reservas.

En ningún caso se aportan detalles concretos sobre cuándo o dónde se produjeron los incidentes ni qué fue lo que motivó la ‘denuncia’, aunque sí se señalan los casos en que haya múltiples casos. Además, antes de incorporar la queja al sistema el equipo de Guestscan comprueba la denuncia y, en cualquier momento, los ciudadanos pueden consultar la información que exista sobre ellos y ejercer su derecho a rectificación.

DE REINO UNIDO A TODA EUROPA

Neil Campbell explica que actualmente el número de empresas asociadas está “creciendo exponencialmente”, aunque declina dar datos concretos sobre el volumen de clientes que tienen o el número de registros en su lista negra.

Sin embargo, sí confirma que, aunque comenzaron su implantación en Reino Unido, actualmente ya cuentan con asociados  de toda la Unión Europea. “También recibimos solicitudes de fuera, pero nos han aconsejado rechazarlas porque suministra información fuera de la UE supondría quebrantar la legislación de protección de datos”, precisa.

En cualquier caso, en su estrategia de crecimiento buscan socios en otros países comunitarios, y están en conversaciones para asociarse con un operador que posee más de un millón de propiedades en todo el continente. Por el momento no se dirigen a otro tipo de negocios como los que permiten webs como Airbnb.