El turno de tarde a nivel empresarial lo ha abierto Cisco España con su directora general de Asuntos Públicos y Relaciones Institucionales EMEA, Pastora Valero, para seguir abordando el asunto de la transformación digital en un mercado único.

Cuatro de cada diez empresas líderes en su sector se verán desplazadas en los próximos años ante la evolución tecnológica“. Así de concisa y enigmática ha empezado su ponencia Pastora Valero, aunque es toda una declaración de intenciones sobre los cambios que se avecinan y cómo se deben afrontar por parte de las compañías tecnológicas.

Por ello, y como redefinición, la responsable de Cisco para Europa ve incluso necesario que se empiece a hablar de internet de todo en vez de internet de las cosas. Lo justifica porque en los próximos cuatro años más de 1.000 millones de nuevos usuarios se conectarán a la red, lo que supondrá que habrá 25.000 millones de dispositivos conectados. Pero Pastora Valero ha querido ir más allá, y cree que lo importante no son los números, sino qué “hacemos con esas cosas”. Por eso el nombre debería ser el internet de todo.

De este modo, en Cisco han calculado que en los próximos 10 años están en juego 19 billones de dólares. Se trata de un valor que está en juego para las empresas y los gobiernos públicos. Por lo tanto, como añade la directiva de Cisco, “capturar ese valor dependerá de la capacidad de transformación de las empresas”.

En este sentido se ha mostrado muy contundente, ya que opina que existe “una correlación clara entre la preparación y el uso que se hace de la tecnología. Además, la competitividad marca una foto fija de ese uso que se hace de la tecnología”. En el caso español, nuestro país está relativamente bien posicionado en este sentido, aunque quizá España está en la media europea en la mayoría de indicadores tecnológicos y habría que dar un impulso más. Para ello, Pastora Valero cree que “el papel del gobierno y los reguladores es fundamental. O deberá serlo”

Europa en el horizonte

La directora general de Asuntos Públicos y Relaciones Institucionales EMEA de Cisco también se ha referido a la regulación, siendo bastante certera (y exigente) en sus apreciaciones. Así, cree que “se debe regular menos, pero regular mejor”. Y no solo eso, además piensa que se debería evitar “la tendencia de regular todo lo que se mueve”. Por último, en este sentido, ha señalado que “también hay que llevar a cabo una regulación innovadora”.

En cuanto a la conectividad y redes, cree que sin la inversión pertinente no habrá revolución digital. “Se han hecho muchos esfuerzos, al menos para conectividad de banda ancha, pero todavía falta mucho para la red ultrarrápida”. En este sentido, ha retomado el discurso de la regulación, y cree que “el despliegue de redes requiere una regulación”. Pero no solo eso, ha añadido que “se necesita una mayor coordinación del espectro. No hay una coordinación efectiva. Cuando la Comisión Europea ha querido aportar algo, cada estado miembro no se ha sumado”.