El Gobierno cubano quiere captar casi 2.000 millones de inversión extranjera para construir una veintena de hoteles y dos grandes complejos de golf, y también busca compañías internacionales que gestionen una treintena de hoteles ya en pie o en construcción.

Cuba ha emprendido un proceso de “actualización” de su economía. Una suerte de reinvención de su modelo estatalizado para dar una presencia creciente a la iniciativa privada (relativamente, al menos) y, sobre todo, para captar inversión extranjera para impulsar la economía de la isla.

Un cambio de rumbo económico que se produce en mitad de la reanudación de las relaciones con Estados Unidos, de la salida de Cuba de la lista negra de países que patrocinan el terrorismo y de los primeros pasos hacia un eventual levantamiento del bloqueo norteamericano.

Y el caramelo con que el Gobierno de Raúl Castro quiere atraer a esos inversores internacionales pasa por unas generosísimas ventajas fiscales. Las compañías extranjeras quedan exentas del pago de impuestos por el beneficio generado durante los primeros ocho años. Transcurrido ese plazo de exención, no tributarán al tipo general de las empresas cubanas –del 30%-, sino que lo harán a uno reducido del 15%. Y, además, tienen libertad para repatriar sus ganancias sin problemas. En definitiva… una bicoca.

Compañías españolas de muy distintos sectores (construcción, alimentación, energías renovables, industria, tecnología…) estudian la hoja de ruta del Gobierno cubano en busca de oportunidades concretas para desembarcar en la isla. Y los grupos hoteleros españoles, que actualmente gestionan más del 80% de las habitaciones de Cuba, analizan el medio centenar de proyectos turísticos que quiere impulsar el Ejecutivo de Rául Castro.

Medio centenar de proyectos en busca de inversor

Entre hoteles y residencias de nueva construcción, el Ministerio de Turismo espera sumar gracias a la inversión foránea un total de 21.100 nuevas habitaciones a la planta de la isla, según se recoge en Cuba. Cartera de oportunidades de inversión extranjera, un documento que se ha convertido en referencia de consulta permanente en muchos despachos de compañías españolas [ver aquí el documento completo y aquí el apartado específico sobre proyectos de turismo].

Cuba trata de captar casi 2.200 millones de dólares (unos 1.900 millones de euros) para la construcción, durante los próximos cinco años, de un total de 17 nuevos hoteles repartidos por toda la isla, siete villas de residencias turísticas y dos macrocomplejos de turismo de golf.

En total, todos los proyectos de futura construcción suman 6.647 habitaciones, y las compañías extranjeras deberán constituir empresas mixtas con grupos públicos cubanos, como el Grupo Hotelero Gran Caribe, Cubanacán y Cubagolf. Los hoteles y villas para los que se buscan constructores y grupos turísticos para su gestión en Cienfuegos, Covarrubias, Holguín, Guardalavaca, Camagüey y Trinidad.

Y los dos macrocomplejos de golf están proyectados para construirse en Cienfuegos y en Holguín. Entre ambos, sumarán tres hoteles de lujo y una amplísima oferta residencial inmobiliaria con 4.900 apartamentos, casas o villas.

En paralelo, el Gobierno cubano busca compañías hoteleras internacionales para gestionar y explotar un total de 33 hoteles que ya están construidos (un total de 14 establecimientos) o que están en proceso de construcción (los 19 restantes, cuyas aperturas se reparten entre 2016 y 2018) por toda la isla, también en destinos maduros como La Habana y Varadero. [Ver aquí el listado completo de hoteles y sus ubicaciones].

Hoteleras españolas que apuestan por Cuba

Las hoteleras españolas reconocen estar buscando activamente oportunidades para crecer en el mercado cubano, aunque no desvelan cuáles son los proyectos concretos por los que están mostrando interés. Meliá, la cadena decana y la de mayor implantación en la isla con 27 hoteles, sondea nuevos proyectos con las autoridades cubanas para ampliar su presencia y ya tiene en marcha un proyecto para sumar un nuevo establecimiento allí.

El grupo Iberostar también quiere hacer de Cuba uno de los focos de su expansión internacional, donde ya cuenta con 10 hoteles. La compañía de la familia Fluxá busca oportunidades para crecer en la isla y el próximo noviembre sumará un nuevo establecimiento en Cayo Guillermo. Globalia, a través de su marca hotelera BeLive, también reconoce estar estudiando posibles proyectos para sumar hoteles en el mercado cubano.

De momento, el que se ha adelantado es grupo Gowaii, que ultima la incorporación de dos hoteles en la isla con su nueva marca We Are Hotels (al tiempo que también estudia proyectos en otros destinos del Caribe, como República Dominicana y México). Y Barceló ha reconocido estar negociando la explotación de un terreno que tiene en copropiedad con el Gobierno cubano, al tiempo que explora otros proyectos para sumar otros establecimientos en la isla.