En las antiguas rotativas de Le Monde, en París, está la sede de un gigante del ecommerce europeo que lleva 14 años rentabilizando el stock de otras empresas a través de las ventas flash. Este modelo de negocio propio ha revolucionado el sector del comercio electrónico y les ha permitido vender 80 millones de productos en un año.

Vente Privée nació en 2001 para vender con grandes descuentos la ropa que no consiguen vender las grandes marcas en sus tiendas. Luego se diversificaron y a día de hoy ofrecen productos decorativos, gastronómicos, tecnológicos y otros intangibles como viajes o espectáculos, aunque la moda sigue siendo su piedra angular y aporta el 30% de la facturación global de la compañía. Pero ¿cómo consiguen vender lo que las propias marcas no han conseguido liquidar?

Para empezar está el concepto de venta flash, algo que ideó el CEO de Vente Privée, Jacques-Antoine Granjon, y que consiste en darle un carácter efímero a las ventas para incentivar la compra. Así, cuando accedes a su web, ves las ventas que hay abiertas en ese momento y las que se abrirán próximamente. En una venta puede haber uno o varios artículos de una misma marca y nunca dura más de cinco días. Es tan efectivo este concepto que el 50% de los productos se venden en las dos primeras horas. Generan expectación.  

El acceso a la tienda online requiere estar registrado. Vente Privée tiene 24 millones de socios registrados en ocho países que acceden a la web varias veces a la semana para descubrir si hay alguna venta nueva que les interese. La oferta es variada, hay grandes marcas, descuentos de hasta el 70% y existe el factor sorpresa. Algunas ventas son internacionales y otras se limitan a un solo país. Por ejemplo en España, ahora mismo hay más de 20 ventas abiertas y se anuncian otras ocho que empiezan en menos de dos días.

 

Otra clave del negocio es la presentación. Ya que los productos que venden no los fabrican ellos, le dan mucha importancia a la selección. Una vez negociada la venta entre el departamento comercial y la marca, empieza el proceso creativo: Todos los elementos audiovisuales que vemos en su página se han creado en las oficinas de Vente Privée. Reciben muestras de cada producto que se va a poner a la venta y le hacen fotos, vídeos, y a veces, hasta canciones. Por eso tienen su propio estudio de sonido y por eso crearon Digital Factory, el centro de producción fotográfica más grande de Europa.

Calculan que hacen 15.000 fotos al día para ofrecer la mejor cara de los productos de otros. También escriben ellos mismos las etiquetas y se aseguran de aportarle al cliente toda la información que éste pudiera necesitar antes de lanzarse a comprar. Un plus de confianza para el socio y un plus de imagen para la marca.

Cuidar el producto a través del proceso logístico es igual de importante. Vente Privée no guarda nada en sus almacenes hasta que se produce la venta. El socio sabe que cuando compra, el tiempo de espera para recibir su adquisición es de unas dos semanas. Esto se debe a que la empresa no tiene almacenes pero sí centros logísticos donde recibe la mercancía, la supervisa, la empaqueta y la envía. Expiden una media de 150.000 paquetes diarios de mercancías muy diferentes, por lo que tienen siete centros con una superficie total de 160.000 metros cuadrados, el equivalente a 25 campos de fútbol.

Cada centro está especializado en un tipo de producto según el embalaje que requiera, ya que las necesidades de un mueble difieren mucho de las de un reloj. El último lo han abierto hace dos meses y se encarga del vino y la gastronomía, dos sectores por los que Vente Privée está apostando fuerte en 2015. Como dato curioso, el año pasado realizaron una venta de jamón ibérico en Francia que supuso una facturación récord de 193.000€ en un solo día.

Otros hitos de la compañía son los 10 millones que facturaron en una sola venta, la más exitosa de su historia; los 22.000 euros que valía el artículo más caro que han vendido (un collar de alta joyería) o los 2.500 relojes vendidos en 48 segundos.

El servicio de atención al cliente es otro punto clave y está adaptado a las necesidades específicas de cada país. La empresa parisina tiene una plantilla internacional de más de 2.000 empleados para, precisamente, ofrecer el mejor servicio en cada uno de los ocho países donde opera: Francia (ocupa el 80% de su actividad), España (es su segundo mercado), Alemania, Austria, Bélgica, Italia, Reino Unido y Holanda. En el nuestro ha recibido cinco veces consecutivas el premio a Mejor servicio al cliente a una página web de retail.   

Para las empresas que venden a través de este gigante del ecommerce, Vente Privée es más que una tienda online para liquidar el stock. Les permite probar nuevos mercados, les ayuda con la imagen de marca y les permite compartir escaparate virtual con grandes marcas. Estos motivos han atraído a más de 2.600 marcas a su tienda online.