Una de las películas recientes que más me ha fascinado ha sido Interstellar , y no porque sea tan fan de Cristopher Nolan, de quien me ha gustado hasta la incomprendida por muchos Origen , sino porque creo que es de las pocas películas de ciencia-ficción recientes que ha sido capaz de aportar nuevos matices al género, y ya puestos, porque me encanta la idea del robot modular, que encaja muy bien en la cultura IKEA que estamos viviendo.

No obstante, a pesar de que la película ha contado con asesores científicos (Kip Thorne, principalmente) para toda la parte de física y relatividad, hay otros aspectos relacionados con agricultura y biología que son muy cuestionables. Por ejemplo, la película plantea que debemos buscar otro planeta porque la agricultura está en declive y las plantas ya no pueden alimentarnos, y eso es debido a que ya no son capaces de hacer frente a las plagas. ¿Es probable ese escenario?

Las consecuencias de una plaga pueden ser devastadoras. No hay más que ver la hambruna producida a raíz de la invasión del hongo Phytophthora infestans en Irlanda, o la de mildiu o la filoxera en las viñas de España y Francia. Actualmente la roya está siendo una amenaza para la producción de cereales en muchas partes del mundo. Sin embargo, que tenga lugar una plaga global es más complicado. Primera porque la plaga tiene unas condiciones climáticas en las que se adapta mejor. Por ejemplo, el taladro que afecta al maíz en España, es muy problemático en el valle del Ebro y del Guadalquivir, pero en la cornisa cantábrica la incidencia es mínima. Además, las plagas suelen ser específicas de cultivo, así que aún en el caso de que a nivel global una plaga acabara con un cultivo, siempre nos quedaría el recurso de alimentarnos de otros cultivos, haciendo bueno el dicho de que a falta de pan, buenas son tortas.

Esto no implica que la producción agrícola vaya a ser infinita, al contrario. En cualquier momento puede verse amenazada por lo que es necesaria muchísima investigación y desarrollo para hacerla sostenible. ¿Cuál es la principal amenaza para la producción de alimentos? Podemos entenderlo viendo qué necesitamos para que una planta crezca, y cuál es el estado actual de estos recursos.

Una planta para crecer necesita luz del sol y CO2 para hacer la fotosíntesis. Ningún problema por ese aspecto ya que ambos recursos son abundantes y de libre disposición; no hay previsión de que se agoten en los próximos millones de años.

Siguiente: agua dulce. Aquí vienen los problemas. La sequía es el principal factor limitante para la producción agrícola mundial. Las reservas son limitadas y están mal distribuidas, lo que complica todo a nivel geoestratégico. No obstante, quizá en algún momento se pueda solucionar tecnológicamente. El mar supone una fuente de agua, no utilizable por la agricultura. Desalar agua de mar es posible, pero el coste energético es tremendo. Si en algún momento se consigue abaratar el coste de desalación, o conseguir cultivos capaces de crecer en agua de mar, habremos superado una de las principales limitaciones.

También necesitamos fertilización. Los suelos con el tiempo se agotan. De ahí que sea necesario el uso de fertilizantes. Para empezar necesitamos nitrógeno. La atmósfera es un recurso inagotable, pero en forma de gas no es utilizable, sino que tiene que estar unido a hidrógeno como amonio. Aquí tenemos un problema. Podemos obtenerlo a partir de estiércol animal, pero eso es insostenible, puesto que los animales hay que criarlos y consumen pienso… de origen agrícola. Podemos obtener el fertilizante de forma sintética a partir del nitrógeno atmosférico, pero igual que desalar el agua, tenemos la limitación de la energía que consume. Sin embargo, hay unos microorganismos capaces de fijar el nitrógeno atmosférico. Si alguna vez somos capaces de reproducir ese proceso, la limitación se habrá acabado y también gran parte de la dependencia energética de la agricultura.

Las plantas también necesitan potasio, que es un producto mineral. Las reservas de potasio son bastante grandes y no parece que vaya a ser un problema de futuro.

Y llegamos a la madre del cordero. El fosfato. El fosfato es un elemento esencial para la vida que solo se puede obtener de fuentes minerales. No podemos obtenerlo de otras fuentes a costa de energía como el agua o el nitrógeno. Y el fosfato está en pocas manos y muy opacas. De hecho, España podía haber tenido el control mundial de los fosfatos ya que las mayores reservas mundiales se encuentran en el Sahara. Otro despropósito de la dictadura. Ahora son la principal fuente de riqueza de Marruecos. Es difícil prever hasta cuándo durará el fosfato porque no sabemos exactamente cuánto hay. Tecnológicamente podemos hacer plantas que lo aprovechen mejor, o desarrollar sistemas de reciclaje o recuperación, pero siempre hará falta introducir fosfato nuevo en el ciclo. Por lo tanto, si alguna amenaza grave se cierne sobre la agricultura, puede venir por ahí, algo que no supieron ver en Interstellar.

Imagen | Flickr – Paco Espinoza