El consejo de administración de la compañía ha cesado como consejera a la Corporación Ceslar, propietaria del 10% del capital social de El Corte Inglés, lo que implica la salida del organismo de Carlota Areces Galán. La sobrina del expresidente Ramón Areces manifestó su descontento con la reciente operación por la que el jeque catarí Hamad Al Thani se hará con una décima parte de las acciones de la empresa por 1.000 millones de euros.

Toda acción tiene una reacción, y la de la ya exconsejera de El Corte Inglés llegó este mes, cuando adelantó  Expansión que Ceslar iba a denunciar la operación de entrada de Al Thani. Según su versión, el acuerdo incluía ciertas condiciones que resultaban negativas para los intereses del grupo; además, el préstamo convertible en acciones implicaba, en su opinión, una estimación del valor de la empresa inferior a la real.

Tras esta “rajada”, el presidente de la cadena de grandes almacenes, Dimas Gimeno, ha decidido, con el respaldo de todo el consejo excepto Ceslar, apartar a Areces de la mesa de juntas.

El consejo ha destituido a Carlota Areces por dar difusión pública a informaciones, datos, informes o antecedentes reservados

“El Consejo de Administración por unanimidad formuló esta propuesta a la Junta General como consecuencia de los reiterados incumplimientos incurridos durante las últimas semanas por Corporación Ceslar, de sus deberes de lealtad y secreto que le son exigibles como administrador al dar difusión pública a informaciones, datos, informes o antecedentes a los que ha tenido acceso en el desempeño de su cargo y sobre los que debía guardar la necesaria reserva”, ha justificado la compañía en un comunicado.

“Ese comportamiento -continúa- por parte de un consejero impide el ordenado funcionamiento del órgano de administración e imposibilita la buena marcha de los asuntos sociales en perjuicio de la sociedad y el conjunto de sus accionistas”. A tenor de las consecuencias, le han salido caras las declaraciones a Carlota Areces.

A todo esto, Ceslar ha anunciado que impugnará la junta general de accionistas en la que se han tomado todas estas decisiones, según informa Europa Press.

El gesto del consejo para congraciarse con Al Thani es todavía más elocuente, dado que a la salida de la directiva le sigue la entrada de un asesor del jeque, Shahzad Shahbaz, para lo que se han tenido que cambiar los estatutos.

Unos estatutos a medida

En otro comunicado diferente, la empresa ha informado de que las modificaciones obedecen a varios objetivos, véase, la modernización de los estatutos y su adecuación a la normativa actual de gobierno corporativo. Pero no esconde en ningún momento que otra finalidad es la “adaptación a los pactos alcanzados con el nuevo inversor”.

Uno de los cambios fundamentales que ha aprobado la cadena comercial es el que permite a los inversores entrar en el consejo sin tener que ser accionistas, que es precisamente lo que ha sucedido en el caso de Al Thani. El jeque no ha comprado directamente títulos de El Corte Inglés sino que le ha concedido a la sociedad un préstamo de 1.000 millones, canjeable por acciones una vez satisfecho el crédito.

El consejo blinda la llegada del jeque al cerrar la puerta al derecho de compra preferente de acciones de autocartera

Pero los mensajes para Carlota Areces no se acaban ahí: en la nota sobre los cambios estatutarios también se notifica “una clarificación y actualización” de las restricciones para la adquisición preferente de acciones. La exconsejera había afirmado que Ceslar estaba dispuesta a ejercitar ese derecho en lugar de dar entrada al jeque, al que se le otorgará un 10% de los títulos de la empresa, de los que dispone la firma en autocartera. Pues bien, ahora El Corte Inglés indica que este poder lo tienen los accionistas de la compañía, “salvo cuando se trate de disposiciones de autocartera de la Sociedad o, en general, de transmisiones intragrupo, que serán libres”.

Para redondear la jugada, la nota distribuida a los medios incluye una ratificación: “Al amparo de lo previsto en los estatutos, el Consejo ha confirmado la condición del Presidente como primer ejecutivo, con todas las facultades delegadas, salvo las indelegables por Ley o previsión estatutaria”. En fin, todo un golpe en la mesa de Dimas Gimeno, que dota a El Corte Inglés de unos estatutos a medida para cerrar la puerta a Carlota Areces Galán y para abrírsela de par en par a Al Thani.

La operación

Como parte de la batería de comunicados -son 5- que ha remitido El Corte Inglés, otro de ellos se refiere a las condiciones de la operación por la que el inversor catarí entrará en el accionariado del gigante de la distribución.

Carlota Areces afirmó que, debido a varias condiciones contractuales, el préstamo de 1.000 millones de euros le garantizaría a Hamad Al Thani el control de entre el 12,25% y el 15,25% de las acciones de El Corte Inglés. En la nota se explica que el crédito, con un vencimiento de 3 años, tiene un cupón -interés- anual del 5,25%, que se satisfará mediante títulos de la empresa, por lo que el jeque se hará con un 2,25% adicional del capital social, lo que eleva el total al 12,25%.

La financiación concedida por el jeque tiene un cupón anual del 5,25% que se abonará en acciones, por lo que su posición se ampliará hasta el 12,25% del capital social

El comunicado también rebate a Areces su afirmación sobre las compensaciones que recibirá Al Thani si el valor de su participación desciende. Mientras la exconsejera aseguraba que El Corte Inglés se haría cargo de las minusvalías que pudieran producirse, la cadena ha aclarado que el jeque recibiría una compensación “de hasta un 2% adicional si el valor de la sociedad fuera inferior a 10.000 millones de euros con un tope de hasta 8.333 millones”.

Y sobre el fondo del acuerdo, el gigante español de los grandes almacenes también contradice a Carlota Areces, quien aseguró que el crédito convertible no era un instrumento pertinente, dado que la firma había llegado a un acuerdo de mejora de condiciones con la banca y había reducido su deuda en 400 millones, por lo que no existía una necesidad urgente de financiación.

“El préstamo convertible en acciones es un instrumento igual a un bono convertible, muy utilizado por numerosas empresas españolas, y completamente normal para ordenar la movilización de autocartera. Este instrumento facilita que se maximice la valoración para todos los accionistas gracias al interés anual. El destino de los fondos obtenidos con la operación será, fundamentalmente, la reducción de deuda con los bancos”, reza la nota remitida a los medios.

Los resultados

La compañía también ha difundido sus resultados financieros correspondientes al año 2014, cuyas ganancias son accidentalmente peores que en el ejercicio anterior. El beneficio neto de El Corte Inglés descendió un 32,3% hasta los 118,1 millones de euros, debido a que en 2013 obtuvo unos resultados extraordinarios que no se repitieron el año pasado.

Sin embargo, la salud de las cuentas del grupo se certifica al observar su beneficio bruto (“ebitda” o beneficios antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones), que subió un 14,5% hasta alcanzar los 826,4 millones de euros.

También avanzaron sus ingresos, que ascendieron a 14.592 millones, un 2,6% más que en 2013.