El próximo martes se estrena el último videojuego de esta aclamada serie que, bajo el título Metal Gear Solid V: The Phantom Pain, será la última entrega en la que participe su creador, Hideo Kojima. Un halo de misterio cubre tanto al ideólogo de la saga más conocida de infiltración y sigilo como a los motivos de su ruptura con Konami, aunque los indicios apuntan al dinero como principal fuente de disputas.

Hace ya casi 30 años salió al mercado el primer videojuego con el nombre de Metal Gear. Precisamente se llamaba así y, aunque no está entre los más vendidos del mundo debido al menor tamaño del mercado en 1987, fue el comienzo de una serie histórica, en el que ya se apreciaban símbolos distintivos de sus sucesores, como las inoportunas llamadas de los superiores mientras se está en medio de una peligrosa misión.

El primer Metal Gear se lanzó en 1987 para la consola MSX

Esa primera incursión tenía unos gráficos que distan mucho de los últimos desarrollos y una banda sonora con música de 8 bits tan estridente como entrañable. No en vano, fue desarrollado para MSX, como su continuación, Metal Gear 2.

El primer gran pelotazo de Kojima, al frente de esta saga desde su desarrollo inicial, fue Metal Gear Solid, que vio la luz en 1998 para la revolucionaria videoconsola PlayStation (la primera). Gracias a este juego, la franquicia entraba de lleno en el 3D con una jugabilidad destacada y una experiencia de simulación de sigilo e infiltración pionera en el sector.

Al primer Solid, que daría nombre a una serie entera dentro de la franquicia, le siguieron otros tres, que estuvieron entre los juegos más vendidos y que mejor aprovechaban las innovaciones gráficas en las diferentes generaciones de videoconsolas. Todo ello salpicado de títulos que seguían otras líneas argumentales, dentro de la misma saga, hasta completar varias decenas de ediciones para las principales plataformas de entretenimiento.

Se han vendido más de 40 millones de copias de los juegos de la saga

El resultado, más de 40 millones de copias vendidas de todos sus juegos, con dos de ellos superando los 6 millones de copias distribuidas y otro rondando esta cifra. En concreto, los más vendidos, de acuerdo con la web Vgchartz, han sido Metal Gear Solid 2: Sons of Liberty para PlayStation 2, con 6,05 millones de copias compradas, y Metal Gear Solid para la primera PlayStation, con 6,03 millones de discos entregados, seguidos de cerca por Metal Gear Solid 4: Guns of the Patriots para PlayStation 3.

Como era de esperar -y se ha hecho esperar-, la llegada de una nueva generación también ha supuesto el desembarco de otro título de la serie, Metal Gear Solid 5: The Phantom Pain.

La última edición

La crítica se está deshaciendo en elogios hacia el nuevo título de la saga, con una puntuación de 95 sobre 100 en Metacritic, que sería el equivalente al “consenso del mercado” en economía. Allá donde se mencione el nombre del título, casi seguro estará también la expresión “obra maestra”.

La expectación ha alcanzado unos niveles bien altos, con más de 1 millón de copias del prólogo al quinto capítulo distribuidas, una introducción titulada Ground Zeroes que se ha comercializado por 29,99 euros la versión física.

El público ha esperado un largo tiempo para jugar al quinto capítulo de la saga. Han pasado 7 años desde que saliera el cuarto, Guns of the Patriots, así que el creador de la franquicia, Hideo Kojima, se ha tomado su tiempo para desarrollar su continuación.

Los constantes retrasos en los videojuegos de Kojima, probablemente debidos a la meticulosidad de este genio japonés, y el elevado coste del creador y su equipo podrían ser las causas del histórico divorcio entre Hideo y la distribuidora Konami. Divorcio, sí, porque este será el último Metal Gear que desarrolle el iniciador de la serie para la productora nipona.

Habrá que ver cómo se recuperan ambas partes de la ruptura. Habida cuenta de las grandes horas de juego que nos han regalado, para los fans, además de la disolución de un matrimo, es un auténtico funeral.