• 5ª entrega de una Comedia de Germán Álvarez Blanco, porque SABEMOS cree que las vacaciones son para reír

La falta de mayoría suficiente y el crecimiento por la izquierda y la derecha de las formaciones radicales ha obligado a las Ejecutivas de los dos grandes partidos a considerar por primera vez en España un Gobierno de Gran Coalición. Se estima como inmediato un encuentro entre sus respectivos dirigentes en algún lugar que se mantiene secreto a cal y canto…

La conversación parece algo más relajada, aunque la tensión sigue en el aire. Se habla de políticos, empresarios… (1ª entrega) / (2ª entrega) / (3ª entrega) / (4ª entrega)

LUCAS.- Tampoco es para criticarme… Con el tiempo, le di vueltas un montón de veces a la cosa y siempre terminé descojonándome.
 
ROSA.- A mí, cuando esa misma noche  reconstruí los hechos en mi casa, ya no me hizo gracia. Y, ahora, tampoco.
 
LUCAS.- ¡Qué dices, por Dios…! ¡Si fue genial! (DA UNOS BREVES PASOS POR LA PIEZA, CON UNA MANO IMITA LA FORMA DE UN TELÉFONO Y DISTORSIONA LA VOZ AFLAUTÁNDOLA) ¡Oiga, ¿Recepción…?! Póngame con la 106…Es que allí están dos amigos con los que hemos venido, que seguramente se irán enseguida, y yo tengo las llaves de su coche… ¡Muchas gracias, muchas gracias…! (PAUSA, CON SACUDIDAS DE JOLGORIO)…¡Síiiiiii… ¿Señor Canales…?! Sé quién es porque lo he reconocido al llegar… ¡No, no, usted no me vio…! Verá soy un periodista de El País que me lo estoy haciendo justo en la habitación vecina con una colega de El Mundo… ¡Pared con pared, sí…! Ocurre que mi compi y yo nos cortamos mucho por los gritos que pega la señora que está con usted… ¡No, no, no, y no! Desde ya le anuncio que no vamos a convertir su escena pornográfica en información, porque pertenece a su ámbito privado… ¡Aunque tengo que decir que vaya ejemplo el suyo, si consideramos el entusiasmo que predica por la monogamia…! Sólo le aviso que,  si no bajan los decibelios, saldremos para averiguar quién es ella… ¡Que, mire que si fuera una diputada como usted, ahí se acabaría la esfera privada y entraríamos de lleno en lo público…!  Y se lo digo sin acritud…. ¡Oiga, oiga…! ¡Oigaaaaa…! ¡Coño, hombre, diga algo…! (SE RÍE, LA MIRADA CLAVADA EN ELLA, Y BAJA LA MANO) Había cortado. Como si el teléfono le quemara. Y tres minutos después oímos el motor de su coche.
 
ROSA (SONRÍE, PERO SIN ALHARACAS).- Pongámonos en su lugar. Que tampoco es tan difícil…Nos podía haber ocurrido a nosotros.
 
LUCAS.- ¡Y un huevo, me voy a poner en el lugar de ese globo hinchado! ¡Se jodió bien jodido! En el Congreso, en los días siguientes, miraba con cara de loco a los plumillas de los dos diarios que estaban en la tribuna de prensa…. Y me llegaban los chasquidos de sus rodillas.
 
Se acerca a ella y se sienta delante. De pronto, parece que pase un ángel por la pieza pues se hace un silencio casi sonoro. Rosa parece incómoda. Se pone en pie y recoge su bolso con fuerza. Desconfía de Lucas.
 
ROSA.- Bueno, querido, me retiro. Estoy cansada.
 
LUCAS.- ¿Cansada tú…? Con lo joven que eres.
 
ROSA.- Tienes una verborrea agotadora. Y presiento que a las ocho empezaremos un duelo a garrotazos que ni los de Goya. Eso me exigirá estar en forma. Deja de beber y descansa. Si te pasas un pelo conmigo por la mañana, me levantaré de la mesa, daré por terminada la negociación e iremos a elecciones anticipadas. Eso, o negocias un acuerdo con Canales… (LO ESTUDIA CON RETRANCA). Eso sería duro, ¿no?
 
LUCAS (DEPRIMIDO).- ¿Duro…? Inviable.
 
ROSA (HURGANDO).- Imagínate si antes de  reuniros para llegar a un acuerdo recibe una llamada anónima que le diga que fuiste tú quien  montó aquel numerito del motel… No me gustaría estar en tu pellejo.
 
LUCAS (DOLIDO).- ¿Serías capaz?
 
ROSA.- Puede que sí, puede que no.
 
LUCAS.- Con lo que dices, acabas de apuntillar cualquier posibilidad de un acuerdo con Orden Nuevo.
 
ROSA.- Me imagino….Entonces, a las ocho intenta mostrarte razonable. Ya sé que no te será fácil porque va contra tu naturaleza. Pero, al menos, inténtalo… ¡Que tengas felices sueños!
 
LUCAS (CON UN PUNTO DE DESCARO).- ¿Seguro que quieres irte a dormir?
 
ROSA.- Si te parece, me pongo un chándal y salgo a correr al campo.
 
Suenan, casi simultáneamente, los móviles de los dos. Conectan. Se ilumina la pantalla grande y aparecen, en modo partido, los dos tríos que ya conocemos. Ahora, alternan sus intervenciones con rapidez, mientras que ellos se separan todo lo posible para que el otro no alcance a escuchar su conversación. Cada uno, iluminado alternativamente por un cañón.
 
TRIO DEL PS.- Estamos preocupados, Rosa…En la radio están soltando disparates sobre vosotros…
 
Rosa hace una mueca preocupada a su móvil, mientras asume lo que oye.
 
La imagen de la pantalla cambia al otro trío.
 
TRIO DEL PL.- Unos dicen que estáis reunidos en el Parador de Gredos, otros que en el de Jaén…
 
Lucas se lleva la mano a la cabeza y pone expresión perpleja.
 
Cambian los asesores.
 
TRIO DEL PS.- Alguno asegura que se han roto las negociaciones y que mañana se anunciará el adelanto electoral.
 
La cara de Rosa deriva a  satisfacción.
 
Cambian los asesores.
 
TRIO DEL PL.- En Radio Libertad afirman que habéis cerrado un acuerdo que da la Presidencia a Rosa.
 
LUCAS (ENCOGIÉNDOSE).- ¡Pero de dónde sacan esas gilipolleces!
 
TRIO DEL PL.- Citan “fuentes de confianza”… (OTRO, SUSPICAZ) No nos lo creímos, claro… (OTRO) Hay mucho listo haciendo la pelota a los medios….
 
Cambio de asesores.
 
TRIO DEL PS.- En Radio Soria afirman que ni estaremos el Gobierno (OTRO). Que has cerrado un rácano acuerdo de apoyo parlamentario…
 
ROSA (DESCOMPUESTA, TAPANDO EL SUYO).- ¡Pero qué barbaridad, qué despropósito! ¿De dónde sacan…? A ver, ¿que con ese acuerdo? ¿Los putos periodistas no se lo preguntan?
 
TRIO DEL PS.- Dicen que así llegaríamos  a las siguientes elecciones sin mezclarnos en los recortes que ejecuten esos carcas explotadores… (OTRO)  ¡Que los que faltan van a ser de no te menees! (OTRO) ¡Que en solitario, la derecha, más que quemarse, se va a incinerar!
 
ROSA.- ¡Una polla como una olla…! Si el país se sacude las peores pulgas antes de las elecciones siguientes, nos meriendan vivos.
 
TRIO DEL PS.- Pues cierra el acuerdo. ¡Amansa a ese tonto antes de irte a dormir!
 
Resoplidos de Rosa en su rincón.
 
Cambio de asesores.
 
TRIO DEL PL.- No hay vuelta de hoja, Lucas. Tienes que concretar la coalición. ¿Te come ya Rosa de la mano?
 
Aprovechando que Rosa no le ve por la posición que mantiene, Lucas dedica una pedorreta al teléfono.
 
LUCAS.- ¡Lo que me come, si me descuido, es la mano!
 
TRIO DEL PL.- ¿Y qué vas a hacer?
 
LUCAS.- Irme a dormir.
 
TRIO DEL PL.- ¿Sin controlar? ¡Es un suicidio…! (OTRO) Haz un esfuerzo para arrimar el ascua a tu sardina… (OTRO) Atráela a tu cesto para que caiga como si fuese una fruta madura…
 
LUCAS (MOSQUEADO).- ¿Habláis de una coalición política o de un apareamiento…? Lo primero es difícil, pero lo segundo imposible. Esa tía nunca me ha puesto y nunca me pondrá.
 
TRIO DEL PL.- ¿Y si hubiera que sacrificarse por la causa?
 
LUCAS.- ¡Pues uno de vosotros viene y me sustituye…! ¡Joder, seríais capaces de prostituirme con tal de salvar vuestros culos…! Adiós. Ya os llamaré por la mañana, cuando la situación esté aclarada.
 
Cambio de asesores.
 
TRIO DEL PS.- El Partido está en tus manos, Rosa… (OTRO) ¡Casi ocho millones de españoles que han votado socialdemocracia están en tus manos, Rosa…! (OTRO, SUPLICANTE) Por tus muertos, no nos decepciones, Rosa…. ¡Seduce a Fernández, si es necesario! (LOS TRES A UN TIEMPO, MANOS SUPLICANTES.  APUNTO DE UN LLANTO) ¡No te rindas, Rosa!
 
ROSA (FURIOSA).- Me voy a dormir.
 
TRIO DEL PS.- ¡Noooooo, trabájatelo…! ¡Sacrifícate hasta donde haga falta!
 
ROSA.- ¡¿Qué…?! ¡¿Estáis locos…?! ¡Ah. No, ni hablar! ¡Ese tío no me gusta y nunca follaría con él! ¡No soy Judith, para sacrificarme! ¡Ni él es Holofernes! (PONE CARA DE REMEMORAR UNA IMAGEN APETECIBLE DEL EPISODIO BÍBLICO Y HABLA PARA SÍ)… Aunque sí le rebanaría el cuello.
TRIO DEL PS (INTERCAMBIAN MIRADAS CONFUSAS).- Judith, Holofernes… (OTRO)  ¿De qué Partido son esos?
 
ROSA (CON VISIBLE DESGRADO).- Os llamaré por la mañana, cuando ése pringado y yo hayamos terminado el navajeo.
 
Rosa y Lucas desconectan a la vez. Se apagan la pantalla y los cañones, mientras que el escenario se ilumina al completo. Se observan con manifiesta desconfianza.
 
LUCAS.- ¿Te han dado malas noticias?
 
ROSA.- A mí, no. ¿Y a ti?
 
LUCAS.- Tampoco. Sólo chauchaus absurdos que corren por ahí.
 
Reina un largo y embarazoso silencio, mientras cambian miradas en las que prima la confusión.
 
ROSA.- ¿Y por qué te han llamado?
 
LUCAS.- Porque son unos pelmazos.
 
ROSA (ASIENTE CON ÍMPETU).- ¡Impresionante de pelmazos!
 
Vuelve el silencio, envuelto en palpable perplejidad. Rosa, con perceptibles dudas sobre qué hacer,  va hasta su asiento y lo ocupa. Le da la espalda. Él vuelve al billar y hace una tirada con tales nervios que el taco resbala y alguna bola irá a rebotar al suelo.
 
LUCAS.- ¡Cagúennnnn…!
 
Rosa, abstraída, le tiende su copa, sin que él se entere. Aunque lo disimulen, las angustias de sus respectivos equipos les han contagiado.
 
ROSA.- No sé por qué, siento que de pronto me he desvelado. ¿Me pones un chorrito…? El champán, a estas horas, me da sueño…Quizá funcione.
 
LUCAS.- A mí me ha entrado un auténtico desvelón.
 
ROSA.- ¿Por alguna razón concreta?
 
LUCAS.- ¡Dios mío, por ninguna! ¿Hace falta alguna razón especial para desvelarse? (LE SIRVE EL CHAMPÁN) El insomnio llega y se queda. Punto.
 
ROSA (MIRADA SEVERA).- Eso podrás decirlo cuando te hayas acostado. Si te quedaras dormido aquí, mientras estás conmigo, mañana negociarías con alguna araña despistada.
 
Lucas se sirve otro whisky y va a sentarse en el sofá. Es la primera vez que se usa desde que empezaron la reunión. Da varios botes para probarlo.
 
LUCAS (ENTRE DIENTES).- Mejor una despistada araña del campo que una ponzoñosa viuda negra. Que además creo que se come al macho después de copular… (ALZA LA VOZ)  ¡Coño, sí que es cómodo…! (SIN MALICIA) Podríamos dar una cabezadita los dos juntos…
 
ROSA.- Podrías poner algo de música.
 
Lucas busca el mando y se vuelve a ella con el adminículo en la mano.
 
LUCAS.- ¿De qué tipo la quieres?
 
ROSA.- Algo marchoso…Que motive y me ayude a superar esta sensación de muermo. Creo que me está bajando la tensión.
 
LUCAS.- Un chupito de whisky es lo mejor para subirla. A pelo. Sin agua ni hielo.
 
ROSA.- El whisky huele a pis de gato.
 
El dial va haciendo un recorrido que pasa por un rap, bacalao, algo clásico…De pronto, se escucha el son machacón del “Bolero” de Ravel. Él detiene el dial. Se miran. Poco a poco, empiezan a sonreír cómplices.
 
La gran pantalla se enciende al  mostrar una rápida sucesión de panorámicas de Oviedo. El recorrido de lugares reconocibles se inicia de día y termina de noche, con la fachada del “Hotel de La Reconquista”. Allí se ve llegar un taxi, que se detiene frente a la escalinata.
 
En contraplano, se abre una puerta del vehículo y desciende una mujer de larga cabellera rubia que le tapa la frente, grandes gafas y cortísima minifalda “animal print”, quien no tiene más remedio que mostrar generosamente las piernas al arrastrarse fuera. Es Rosa, irreconocible.
 
Igual, además de estrafalario, resulta Lucas. Con bigotes de tipo vikingo  y un casquete rapero, calado y con la visera  lateral (estilo Neymar); vestido con los típicos vaqueros con culera a la altura de las corvas y bambas multicolores. Sale por la misma portezuela que ella, arrastrando el trasero. Se congela la imagen. Se apaga la pantalla.
 
La música sigue sonando, más suave, de fondo, mientras ellos hablan. 
LUCAS.- Al oír el Bolero me han venido a la cabeza tus piernas aquella noche en Oviedo… (RESOPLA COMO SI SUDARA). Cuando te levantaste en la cafetería del Reconquista…Con tu minifalda gibraltareña.
 
ROSA.- ¿Por qué gibraltareña?
 
LUCAS.- Porque te llegaba por aquí (SEÑALA DEBAJO DE LA CINTURA), justo a  la línea de la concepción. Yo estaba cómo dicen de los geyseres de Islandia: echando fumaradas por todos mis agujeros.
 
ROSA.- Fácil. Te ponías como un mandril en cuanto me veías la rodilla y un poco de canalillo.
 
LUCAS.- ¿Y yo a ti?
 
ROSA.- Tú a mí, ¿qué?
 
LUCAS.- ¿Te ponía?
 
ROSA (FRUNCE LOS LABIOS).- No sé qué decirte… Pero no olvido que cuando estábamos en el bar del hotel y fui al baño, me salvó la llegada del conserje… Viniste detrás e intentaste  violarme.
 
LUCAS (ALUCINANDO).- ¡Violarte, pero qué dices…! Siempre me dejaste claro que tus piernas sólo se abren cuando tú quieres. ¡Violarte…! ¿Ahora me vienes con esas?
 
ROSA (BURLONA).- Mejor dejemos el tema…No quiero que en plena negociación te sientas culpable. Me llamarías ventajista,  te conozco.
 
LUCAS.- Intentas desmoralizarme… No es decente. Manipulas incluso si tienes que atrincherarte en una trola. El problema de los zurdos reciclados con caviar y champán es que siempre jugáis a dar la vuelta a la historia como si fuese un calcetín.
 
Rosa esconde la copa de champán por un reflejo. Cara perversa de Lucas.
 
LUCAS.- Niega si puedes lo del champán…
 
ROSA (DESDEÑOSA).-Los humanos cambiamos constantemente…Tampoco vosotros lleváis ya la cruz de Malta en la pechera… Evolucionamos. Principalmente,  por fuera… ¿Te atreverías a ponerte hoy  aquel pantalón?
 
LUCAS (ESBOZO DE SONRISA).- Cuando nos recuerdo en la habitación bailando el Bolero, me da un nosequé de nostalgia. ¡Qué nos sentó, después del incidente  con el conserje!
 
ROSA.- El hombre estuvo más que discreto en los servicios.
 
LUCAS.- Creo que le dio pena cortarnos. Pero el pobre tenía esperando en el pasillo  a la señora que nos pilló y huyó dando alaridos.
 
ROSA.- Nunca me dijiste de qué hablasteis antes de salir detrás de mí como alma que lleva el diablo. Te paraste a su lado.
 
LUCAS.- Intenté darle un billete de veinte euros.
 
ROSA.- ¿Te lo agradeció?
 
LUCAS.- ¿No notaste cómo me miró de arriba abajo, fijándose especialmente en la gorra y en los pantalones culeros…?
 
ROSA.- Pues, no. Bastante tuve con mis nervios. No sabía dónde meterme.
 
LUCAS.- Me susurró: “Guárdalo, tío. Creo que tú los necesitas más que yo…” Me sentí  humillado.
 
ROSA.- Pero estábamos alojados allí, en un hotel de lujo. No era lógico que nos viera como unos frikis.
 
LUCAS.- Era un tío solidario. Seguro que pensó que nos iríamos sin pagar…
 
ROSA.- Apostaría mi peluca a que era un votante socialdemócrata.
 
LUCAS.- Será como tú dices… ¿Aún guardas la peluca?
 
ROSA.- Como oro en paño… ¿Y tú los mostachos y el casquete?
 
LUCAS.- ¡Y hasta aquellos calzones de pañal! Los enmarqué y les puse cristal, contra  un  fondo de terciopelo rojo…Si algún día el Rey me concede un título de nobleza, serán mi blasón.
 
Rompen a reír a la vez. Parecen bien despiertos de golpe. Y también dan la impresión de que se ha restablecido el buen rollo.
 
ROSA.- Reconozco que, para ser nuestra primera escapada fuera de las  paredes de un triste motel en Madrid, me lo pasé de miedo.
 
LUCAS.- Yo hiperventilaba. Es verdad que estábamos en la fase de sexo a lo bestia… No había sentimientos. ¡Todo era follar, follar y follar!
 
ROSA.- ¿Y cuándo empezó a haber sentimientos? Por supuesto, según tú.
 
LUCAS (SE LO PIENSA).- Creo que en Venecia… Bueno, supongo que como remate de un proceso en el que fuimos descubriéndonos…Pero Venecia representó para mí un antes y un después en nuestra historia.
 
ROSA (CON UN TOQUE DE ¿TRISTEZA?).- Sí… En Venecia vimos que podía haber algo más que unos orgasmos entre nosotros. Pero también quedó claro que las ambiciones respectivas nos prohibían ir más allá.
 
LUCAS (DEPRIMIDO).- Cierto…Luego vino la cuesta abajo.
 
ROSA (PESAROSA).- No regamos la planta que vimos brotar de la semilla…
 
LUCAS.- Pudieron más tus ambiciones, tu hambre de poder, tus ganas de mandar y figurar…
 
ROSA (EXPLOTA DE IRA).- ¡Cómo que mis…! ¡Tienes la cara más dura que el hormigón! Tú empezaste a marcar distancias.
 
LUCAS (SONRISA AMARGA, GESTO DE RESIGNACIÓN).- Estaba claro que, con el vicio que teníamos, tarde o temprano acabarían por descubrirnos… ¡Porque mira que reincidíamos!
 
ROSA (COMO ARGUMENTÁNDOSE A SÍ MISMA).- Admitámoslo: había que poner fin a aquello. Nuestras cabezas pendían de un hilo.
 
LUCAS.- Lo admito. Lo pensé con primeras miradas recelosas que nos echaban cuando nos vieron hablar demasiado en los pasillos del Congreso.
 
ROSA.- Y, de pronto, mi Partido decidió que yo era su tabla de salvación. Me llegó el ofertón. Destino: las estrellas… Me cogió por sorpresa.
 
LUCAS (GALANTE A MORIR).- Tanto se habló de la necesidad de un “relevo generacional” que fueron a sacarte de la cuna.
 
ROSA.- ¡Hala…! ¡Exagerado!
 
LUCAS (DOMINA LA EMOCIÓN Y LA PROVOCA CON UNA MEZCLA DE LÁSTIMA Y GUASA).- Sin embargo, tu cara siguió apareciendo en mis sueños… Tus maravillosas tetas. Esas piernas que ceñían mi espalda como si fueran un dogal apache de cuero húmedo que fuera secándose. Y…
 
ROSA (BRUSCA Y SECA).- ¡Corta ese rollo! Sigues hablando como un obseso sexual.
 
LUCAS.- No es un rollo. Es cierto que tu cuerpo continúa siendo una obsesión para mí.

(Continúa…)