El primer Consejo de Ministros tras las vacaciones aprueba medidas de apoyo a los pequeños empresarios e impulsar la candidatura de Girona para la Ryder Cup de golf, uno de los mayores eventos deportivos del mundo. Sáenz de Santamaría critica el “victimismo” de Convergència con los escándalos de corrupción, que amenazan con marcar la campaña de las elecciones catalanas.

El Gobierno ha iniciado el nuevo curso político como concluyó el anterior: con gestos hacia algunos de los sectores más damnificados por la crisis y a Cataluña, en pleno debate secesionista y a un mes de las elecciones del 27-S. Con España todavía en medio de la operación retorno, el primer Consejo de Ministros tras las vacaciones aprobó medidas de apoyo a pymes y emprendedores para facilitar “su acceso a la contratación pública”, eliminando trabas burocráticas.

Así, desaparece la obligatoriedad de acreditar solvencia técnica, económica y financiera para contratos de obras de menos de 80.000 euros y de servicios de menos de 35.000. En los casos en que sí se tenga en cuenta la experiencia, se amplía el plazo de toma en consideración de la misma -de 5 a 10 años para contratistas de obras; de 3 a 5 años en los de servicios- y se permite “considerar como propia la experiencia de obras de filiales en el extranjero de empresas españolas que, como consecuencia de la situación económica, se han visto obligadas a intensificar su presencia en el exterior”.

El Ejecutivo cree que aplicar las enmiendas del PSOE a los Presupuestos sería caer “en los mismos errores” que provocaron el hundimiento económico

La vicepresidenta y portavoz del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, compareció en solitario tras el Consejo para explicar estas decisiones, encaminadas a resarcir a uno de los colectivos más castigados por la crisis. Moncloa sigue así la senda tomada con el adelanto de la rebaja del IRPF y el aumento del gasto social en los Presupuestos Generales del Estado. Precisamente en torno a las cuentas públicas -tramitadas de forma excepcional en agosto para poder ser aprobadas antes de las generales- está girando el debate político los últimos días.

Santamaría remarcó la importancia de que “la economía funcione” para que “aumente la recaudación” y pueda disponerse de más margen de maniobra, como el que ha permitido aumentar un 3,8% el gasto social para 2016 o subir el sueldo de los funcionarios por primera vez desde 2010. Por ello, contrapuso los “datos positivos” que ahora presentan todos los indicadores con la realidad de “déficit oculto y un país al borde del rescate” de 2011. La portavoz respondió al plan de enmiendas a los Presupuestos presentado por el PSOE asegurando que para no volver a la recesión es primordial no caer “en los mismos errores” de la legislatura anterior.

Discurso social

Siguiendo el discurso social que el PP ha abrazado en los últimos tiempos, la vicepresidenta puso en valor la actitud del Gobierno respecto a los pensionistas -“han ganado poder adquisitivo”-, confirmó el indulto a Josefa Hernández e incluso sacó pecho por una política fiscal que hace que ahora las rentas altas sean gravadas con un tipo mayor que en época de Zapatero, aunque el objetivo sea seguir bajando el IRPF a todos. “Cifras cantan”, zanjó.

La Ryder Cup ya se celebró en Cádiz en 1997; Madrid trató sin éxito ser la sede elegida para la edición de 2018

El Consejo de Ministros tomó además la determinación de respaldar la candidatura Costa Brava-Barcelona para organizar la Ryder Cup de golf en 2022. Este torneo es uno de los eventos deportivos más importantes del mundo por audiencia, mediatización e impacto económico y ya tuvo lugar en Cádiz en 1997. Madrid intentó sin éxito ser la sede para 2018 y ahora será la opción catalana la que se impulse desde las instituciones. “Queremos que la Ryder Cup se celebre en Europa, en España y en Girona”, subrayó la vicepresidenta, que también citó los datos registrados en la edición de 2014: 250.000 espectadores, retransmisión a 133 países e impacto económico directo de 127 millones.

Querer llevar a Cataluña tamaño evento es un evidente guiño a la región, como lo fue darle hace un mes un cuarto del aumento total de la financiación para las comunidades autónomas o destinar a esa región un tercio de la inversión para renovar la red de Cercanías, plan aprobado en primavera. Sin embargo, esos gestos estuvieron acompañados de firmeza a la hora de valorar los últimos escándalos de corrupción que afectan a Convergència, partido que gobierna la Generalitat. Santamaría pidió a los nacionalistas “más respeto” a la Justicia y que en vez de “buscar culpables fuera de sus filas, se preocupen más de lo que pasa dentro de ellas”. Criticaba así el Ejecutivo el “victimismo” mostrado por CDC, que no dudó a la hora de señalar manos negras detrás de los registros en sus sedes por el presunto cobro de comisiones ilegales.

Dicho asunto marcó ayer la actualidad y amenaza con determinar la campaña de las elecciones catalanas. Y es que el caso -que en julio se saldó con la detención de tres miembros de la familia de Carles Sumarroca, cofundador de CDC- podría tener novedades en breve, además de ser usado como arma arrojadiza por los no nacionalistas -esgrimiéndolo como prueba de la corrupción del partido de Mas- y por el independentismo -en la línea mostrada ayer, afirmando que todo es una conspiración del Estado contra ellos-.

rajoy, en soutomaior

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, viajará mañana a la localidad pontevedresa de Soutomaior para celebrar el tradicional mitin de inicio de curso político. El acto ha sido aprovechado en los últimos años por Rajoy para desgranar las ideas fuerza que determinarían su política los meses siguientes y esta vez se espera que incida en los mensajes difundidos en agosto, mes en el que tanto el presidente como el PP han estado muy activos. Así, con la mente cada vez más puesta en las elecciones catalanas y en las generales, Rajoy reiterará lo dañino que sería para España un Gobierno de PSOE y Podemos, se referirá al desafío secesionista de Artur Mas y celebrará la buena marcha de una economía que ya crece a un ritmo del 3,1%, el mayor de la Eurozona tras Estonia.