El aspirante a presidente de los Estados Unidos ignora las preguntas sobre inmigración del periodista Jorge Ramos, le ningunea y le acaba expulsando de la sala donde está dando una rueda de prensa.

Donald Trump había convocado una rueda de prensa en Iowa, estado en el que, según las encuestas, ganaría las primarias del partido conservador. Se las prometía muy felices hasta que Jorge Ramos, periodista de Univisión, osó preguntarle sobre su plan de inmigración, que está siendo muy criticado incluso por sus compañeros de partido por lo radical de sus propuestas (entre ellas, expulsar a millones de indocumentados y levantar un muro de miles de kilómetros en la frontera con México).

Al excéntrico magnate no le debía apetecer hablar de ese tema, por lo que decidió ignorar la pregunta y dar paso a la siguiente. Ramos insistió “tengo derecho a hacer preguntas”, Trump contestó “no, no lo tienes” y le instó a sentarse o volver a su cadena. Tras un gesto a su equipo de seguridad, este expulsó al periodista de la sala, negándole el ejercicio de su profesión y el derecho a la información a los ciudadanos estadounidenses. La secuencia está grabada y subtitulada: 

A su salida, otro periodista le preguntó a Trump por la expulsión de su compañero, a lo que este contestó que “es una persona muy emocional”. Finalmente y gracias a la presión de otros periodistas de la sala, se le permitió a Ramos que volviera a entrar e hiciera sus preguntas. “Lo haré de una manera muy humana porque tengo el corazón más grande que tú” le apostilló el humano Donald Trump.  

El periodista consiguió cuestionar la propuesta del republicano de negar la ciudadanía a los hijos de indocumentados nacidos en Estados Unidos, un derecho garantizado por la Enmienda 14 de la Constitución, a lo que este contestó “tenemos que cuidar de esos niños por los siguientes 80 años de su vida. Eso está mal”, en referencia al supuesto coste para las arcas públicas estadounidenses. Varios estudios publicados por The Washington Post han desmontado este y otros argumentos del magnate para un plan antiinmigración tan agresivo como el suyo. Por ejemplo, los inmigrantes pagan más en impuestos de lo que reciben en ayudas. También se contradicen fácilmente sus racistas declaraciones de que “los mexicanos son violadores” y “llevan drogas y crimen” a USA.

 

 

Actualmente Donald Trump es el aspirante republicano peor valorado por la comunidad latina estadounidense (imagen superior), que ya es el 17% del total de la población y el incidente con Jorge Ramos no hará sino aumentar su rechazo. Los latinos están absolutamente indignados con las palabras y los hechos de este hijo de inmigrantes que quiere hacer a América grande otra vez, según su propio eslogan en el que, con toda seguridad, ha confundido América con Estados Unidos.