Es inevitable. Un año más está aquí el verano, esa soleada y calurosa época del año en la que quienes pueden hacen sus maletas y viajan, no esperando encontrar al amor de su vida pero quizás sí algún que otro amor de verano.

Siendo ese (o no) el principal objetivo de unas vacaciones, hay que tener en cuenta que existen destinos que son mucho más adecuados que otros a la hora de realizar un viaje en busca de ese amor de verano. Para los que aún no tienen claro donde pasar sus vacaciones, aquí va una lista de estos lugares, de la que excluimos desde un primer momento a París y Venecia por ser los destinos del romanticismo por excelencia:

  • Liubliana, en Eslovenia. Una ciudad en la que nos encontramos el mar a los pies de los Alpes, y que presume de ser lugar de residencia de muchos estudiantes erasmus. Este punto es importante, pues erasmus también podríamos traducirlo en una apasionante vida nocturna que en ocasiones puede terminar en románticos paseos a través de sus numerosos puentes. Uno de los principales atractivos de la ciudad es Metelkova, considerada uno de los mayores centros culturales alternativos y “underground” de toda Europa. Sin duda alguna el lugar perfecto para conocer gente diferente. Pero para los que no estén totalmente convencidos de la capacidad de esta ciudad para enamorar, decir que su nombre deriva de la palabra eslava ‘Luba’, que significa ‘amor’.

Imagen | Rocío Guerrero en Flickr

  • Tel Aviv, en Israel. Adiós Ibiza y Mykonos, ahora los treintañeros prefieren Tel Aviv para ligar. Playas, deporte y una intensa vida cultural que desembocan en interminables noches en las que los DJ’s de moda del mundo entero se dan cita habitualmente.

Imagen | Israeltourism en Flick

  • Brujas, en Bélgica. Sí, es una ciudad romántica, de esas que aparecen en las listas por debajo de París y Venecia, pero lo cierto es que esta ciudad cuenta con un punto que la hace diferente. Es un destino de cuento donde pasear en una de las famosas bicicletas vintage de la marca Achielle hasta acabar en las orillas de Minnewater o el Lago Amor. Si a esto le sumamos una caja de chocolate belga, ¿quién no va a encontrar un amor de verano en Brujas?

Imagen | Ricardo Samaniego en Flickr

  • San Sebastián, en España. Más cerca imposible, pero es que no podíamos dejar de nombrar esta ciudad, con sus surferos y su gastronomía de fama mundial. Parada obligatoria es la Playa de Zurriola, preferida por los surfistas, por ser  la más abierta al mar y con el oleaje más fuerte de la zona. Hacia la tarde, nada como dejarse caer por el icónico paseo de La Concha, para acabar la jornada de pintxos por el casco viejo de Donosti.

Imagen | Jordi García Castillón en Flickr

  • Lille, en Francia. De entrada, decir que el 60% de la población es soltera, o lo que es lo mismo, 3 de cada 5 habitantes no tiene compromiso alguno, lo que aumenta las posibilidades de encontrar un amor de verano. Presume de tener la ciudadela más antigua y mejor conservada de Francia así como la colección de arte más importante del país fuera de su capital. Atractivos culturales y arquitectónicos, fruto de la mezcla de estilos (francés, flamenco y británico), a los que sumar los exquisitos merengues de Aux Merveilleux, esta ciudad del norte del país galo se convierte en una opción de lo más interesante y asequible para disfrutar este verano. Además, para los que quieran tirar de romanticismo, señalar que esta ciudad se encuentra a tan solo una hora de París.

Imagen | Yacine Petitprez en Flickr

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