La llamada Edad de Oro del soft español, es decir, el periodo en el que florecieron empresas míticas como Dinamic, Topo, Zigurat, Ópera, la distribuidora Erbe Software y muchas otras, y durante el que se desarrollaron y editaron una gran cantidad de juegos para microordenadores de 8 bits sigue haciendo correr ríos de tinta.

Después del éxito editorial de Ocho quilates de Jaume Esteve, una rica historia oral del soft español, Héroes de Papel edita este lujoso volumen que revisa, en orden cronológico y con atención al detalle, la práctica totalidad de lanzamientos que llegaron a los comercios entre 1983 y 1992

El resultado, digámoslo ya, es imprescindible para el archivista y el fanático de los datos. Desde la abundancia de imágenes y carátulas, muchas de insondable aspereza estética y reproducidas con el indiscutible gusto de incluir la carcasa de cinta o disco donde iban enfundadas, a múltiples declaraciones de los implicados en cada juego.

Compañías fantasma que solo editaron un par de juegos, títulos que se programaban fuera y se editaban aquí -glosados, entre otros temas, en un par de anexos preñados de datos insólitos-, plagios de plagios de plagios… el explorador curioso encontrará, gracias a la nada desdeñable tarea de los autores de abrirse paso a machetazos por una época apenas documentada, títulos cuya existencia ni siquiera puede empezar a explicarse. Un ejemplo: un par de ignotas producciones españolas, de calidad abismal, que al parecer usaban de forma legal (y si no, la jeta de los responsables era espectacular) la licencia de las entonces muy populares series de animación Ewowks y Droids, ambas spin-offs de Star Wars. Fueron Droids: The white witch y Ewoks: Wicket and the Dandelion Warrior, dos desvergonzadas subproducciones exclusivas de MSX de Walther Miller en 1987, casa especialista en ediciones piratas de éxitos extranjeros.

Como esa, un aluvión de sorpresas, que como siempre sucede con las obras cuya mayor virtud es el completismo, no triunfa cuando glosa una vez más las bondades de Phantis, Fernando Martín, Goody o Mad Mix Game, sino cuando se detiene en el juego de Los Inhumanos, en las atrocidades de Juliet Software o en títulos como Amsilvania Castle, Ramblas, El castillo de Godless o el considerado último juego de la Edad de Oro, al acompañar casi al cierre de Zigurat: Stroper. La edición acompaña a esa sensación de volumen definitivo sobre el tema, e incluye detalles tan idóneos para un homenaje como el color de cada página, imitando las franjas que conformaban los bordes de las pantallas de carga de los juegos de la época.

Un volumen imprescindible para archivistas, por desgracia no tanto para analistas. Spidey y Pedja, espléndidos cronistas, no son tan buenos críticos: se les da bien retratar la época, pero repensarla son palabras mayores. Además de una prosa farragosa y a menudo vacía de contenido real (el lector llega en algunas ocasiones al final de una reseña con solo un par de datos valiosos sobre el titulo), los autores se zambullen una y otra vez en irritantes tópicos que empañan los textos. Empezando por el inevitable “los gráficos no eran tan buenos como los actuales pero lo suplíamos con imaginación”, que es un error de base teórica, al “to er mundo e güeno” con el que tantas veces se contempla la época y con el que se disculpan plagios, marranerías, decisiones de marketing salvajes y chapuzas puras y duras que, vaya, siempre se achacan a las pequeñas compañías, nunca a los grandes nombres de la época. El resultado tiene el aliento conservador y de nostalgia rancia que suele acompañar a los libros sobre el tema. Pero, en cualquier caso, y por suerte, la intención del libro no es la de funcionar como tesis, sino como catálogo exhaustivo, y sus problemas no empañan un trabajo excelente de Héroes de papel y una labor de documentación titánica por parte de los autores.

ficha

Génesis – Guía esencial de los videojuegos españoles de 8bits

Jesús Relinque «Pedja» y José Manuel Fernández «Spidey»

Héroes de papel

2015