El único contenido de fútbol exclusivo que tendrá Movistar la próxima temporada es la Liga Adelante, la segunda división del balompié español. Pero es un arma de primera, y el incumbente la está afilando con cuidado.

La operadora, tras la compra de DTS (Canal+) ha apostado por ofrecer la mejor programación posible para este producto, con once partidos cada jornada. Y hay motivos de peso. Analizando las ciudades y provincias en las que operan los equipos que jugarán esta temporada el torneo, hablamos de una población potencialmente interesada de 9,3 millones de españoles, lo que supone más del 20% de la población. Población que, sólo por la Segunda, puede estar más interesada en las propuestas convergentes de Movistar que en las de sus rivales.

“Son aficiones especialmente futboleras”, afirman desde Movistar. El hashtag #UnaSegundaDePrimera es muy explicativo. No sólo consistirá en ofrecer este campeonato con medios parecidos a los de Liga BBVA, sino hacer que sea, incluso, por algunas diferencias, más interesante para algunos espectadores que el torneo principal.

“Ya hemos presentado las acciones de comunicación a los presidentes de todos los equipos y contamos con pleno apoyo de La Liga”, subrayan desde la operadora. Frente a la rigidez en los códigos de la Liga BBVA, la idea es crear un producto mucho más cercano y con experimentos editoriales que mejoren sustancialmente el producto. Cosas inimaginables en Primera, como entrevistar a los entrenadores justo después de los partidos (será en el espacio De Primera Mano), entrar con minicámaras a los vestuarios o permitir que los periodistas o incluso los mismos aficionados viajen en el avión del club, marcarán claramente la diferencia. 

Aunque las retransmisiones contarán con comentarios de especialistas como Sergio Sánchez, Juanma de la Casa o Raúl Ruiz, acompañados por Boquerón Esteban, Alberto Toril, David Belenguer y Vivar Dorado, así como de los narradores inalámbricos, todos ellos formarán parte del equipo editorial encabezado por Carlos Martínez y Michael Robinson, históricos de la cadena, que serán los narradores del Partidazo de la Liga BBVA cada jornada, empezando con el que enfrentará el próximo día 23 al Sporting de Gijón con el Real Madrid. 

Una cuestión filosófica

“El cambio es una cuestión casi filosófica”, explica Martínez a SABEMOS. “Tradicionalmente, la Segunda era un sueño para quienes llegaban pero un castigo para quienes caían. Por lo general, siempre se ha visto como un sitio no lo bastante importante como para ser feliz en él. Así, el valor informativo ha sido mucho menor de lo que se merece el producto, si hablamos de cómo en esta división hay un montón de equipos de grandes ciudades y capitales. Habla que convencer a la categoría de que había un producto que merecía la pena, y que se podía hacer con un tratamiento diferente a nada de lo que se haya hecho nunca, tanto por medios de retransmisión como por tipo de programas”, subraya el comentarista.

“Vamos a iniciar un modelo de retransmisiones que, con ayuda de los clubes, haga de la Liga Adelante un foco de atracción. Por ejemplo, ordenaremos los horarios de una forma muy fácil de seguir, con sólo cinco horarios. Por un lado, está el partido de las 12:00 de la mañana de los domingos, que está ya fijado en el ADN de la Segunda y, por otro, dos bloques de partidos tanto los sábados como los domingos por la tarde, siempre homogéneos. En cada uno de estos bloques habrá un carrusel con cuatro partidos simultáneos, aunque los espectadores pueden ver cualquiera de ellos de forma independiente, ya que Canal+ Liga 2 se dividirá en cinco señales y, a su conclusión, se verá un partido con los mismos medios que en la Liga BBVA”, explica Martínez.

Sobre los micrófonos en vestuarios y en el campo, o el que se ponga juntos a los entrenadores rivales al cabo de los encuentros, el veterano comentarista afirma que el objetivo “no es montar líos, pero tampoco ocultar la verdad”.

“No se trata de intentar coger a gente en un renuncio, sino generar contenidos para las retransmisiones y los programas posteriores, que ofrezcan unas sensaciones diferentes y permitan introducir a la gente en el partido. En los encuentros entre entrenadores, contamos con que es muy difícil pelearte con un señor cuando estás cara a cara y en televisión. Un 99,9% de las conversaciones serán perfectamente civilizadas. Y en el campo, me interesa saber cómo en un córner se pide, por ejemplo, una pantalla a un compañero, no que uno se acuerde de la suegra del otro. En todo caso, los futbolistas estarán categóricamente advertidos de que hay micrófonos y de cuándo estarán activados”, explica.

“En cuanto a los programas, pensamos hacer el mismo tipo que en Primera. Por ejemplo, tendremos monográficos en los que conoceremos cómo se articula en cada zona cada equipo de la Segunda División, comentando las diferencias entre unos y otros”, explica. 

¿Y cómo se está reaccionando a todos estos cambios? “Hay códigos instalados en el fútbol que parece que se están violando con cosas que estamos proponiendo, pero no vamos a montar líos. No vivimos de eso, vivimos de que nuestros abonados estén satisfechos a largo plazo. En todo caso, empezaremos poco a poco para que todo el mundo vea qué es lo que queremos hacer”, añade.

Comunicación

La compañía tiene previsto, además, llevar a cabo acciones de comunicación de la Liga Adelante en cada una de las ciudades implicadas, con acciones como clinics o sesiones de firmas con los jugadores.

Para ciertos operadores, esto es más grave que para otros. Telecable, por ejemplo, puede dar gracias de que el Sporting de Gijón ascendiese, porque la situación del Oviedo les supone un problema. A pesar de la fuerte implantación que tiene la cablera asturiana, difícilmente muchos bares, especialmente en Oviedo y alrededores, no vayan a cambiar de operador para poder ofrecer los partidos de un equipo cuya resurrección es ya una pequeña leyenda en el mundo de las redes sociales. 

Y la cobertura no es problema, ni para los asturianos ni para nadie: Movistar+ no es, como hasta ahora, un producto dependiente de los despliegues de fibra o ADSL. Sigue contando con la tecnología satelital con la que había venido funcionando hasta ahora.