No es justo acusar al ministro Soria de que no ha tomado medidas ante la grave situación de pobreza energética que sufrimos en España. Un año antes de realojar en Canarias al meridiano de Greenwich , el ministro se hizo cargo de las históricas cifras de cortes de luz por impago y encargó un Real Decreto donde incluyó la forma de compensar a las eléctricas: recortó de veinte a siete días el plazo para pagar los recibos y con ello el que tienen las compañías para cortar la luz y aplicar penalizaciones económicas a los morosos.

El ministro de Industria está muy preocupado por que haya tantas familias que no pueden hacer frente al recibo de la luz. Pero no por sus dificultades económicas, la carestía de las tarifas y las alarmantes cifras de pobreza energética. Básicamente, lo que le preocupa a José Manuel Soria es que las eléctricas tarden en cobrar. Por eso ha reducido el plazo que tienen los usuarios para pagar, facilitando que se aceleren los cortes de suministro y que aumente la cuantía de las penalizaciones por abonar las facturas con retraso.

En los últimos tiempos, las compañías están notificando a los usuarios sus nuevas condiciones contractuales. Gracias al Real Decreto 1718/2012, de 28 de diciembre, ya no tienen que esperar tres largas semanas para cobrar intereses de demora por los retrasos en el pago de tanto parado y pensionista que prefiere gastar su dinero en dar de comer a la familia o comprar medicinas que en pagar la luz a tiempo. ¿De dónde pretenden estos morosos que saque el presidente de Iberdrola los 44.000 euros al día que necesita para vivir?

Para acabar de sentar las bases de la recuperación, es necesario que todos cumplamos con nuestras obligaciones en lugar de poner en peligro precisamente a las empresas que iluminan nuestras vidas. La gente debe dejar de pasarse el día quejándose de que está en paro, de que cobra salarios de miseria o de que la electricidad ha subido un 81% en los últimos diez años y empezar a sentirse orgullosa de que España pueda presumir de una maravillosa realidad económica en la que las tres principales compañías energéticas ganan más de 7.000 millones de euros al año.

Así que si tienes previsto saltarte el  nuevo plazo para pagar tu recibo de la luz, recuerda que si lo tienes domiciliado en tu cuenta bancaria, tendrás que compensar a tu eléctrica pagando intereses de demora sobre la cantidad que le adeudes una vez transcurridos los siete días sin pagar. En el caso de que no estén domiciliados, el plazo seguirá siendo el que establecía la normativa anterior, veinte días. Tras ello, la compañía podrá requerirte el pago mediante una notificación fehaciente que, si no es atendida, dará lugar al corte de suministro en el plazo de dos meses si estás acogido a la tarifa PVPC o el que diga el contrato si firmaste otro o algún comercial te hizo el favor de falsificar uno sin que te dieses cuenta para pasarte a una oferta de mercado libre, que es más cara, pero con el único fin de que las eléctricas puedan mejorar la situación económica del país.

Una vez más, gracias señor ministro Soria. Gracias por recortar también el plazo para pagar la factura de la luz. Que la fuerza de las puertas giratorias le acompañe.