El ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, ha acusado al Gobierno de Syriza en Grecia de haber llevado al país a una situación límite, que requiere ahora un tercer rescate europeo

Durante su comparecencia en el Pleno del Congreso, en el que se debate la aportación de España a este tercer rescate griego, ha recalcado que “las políticas irresponsables tienen un coste“, y ha precisado que el Gobierno de Alexis Tsipras ha llevado a que Grecia necesite ahora un apoyo financiero mayor del que necesitaba antes de su ascenso y con unas condiciones más estrictas.

Así pues, ha asegurado que “no existen atajos en la UE y sólo caben políticas fiscalmente responsables“, tal como han hecho, según ha dicho, Irlanda, Portugal y España para volver a la senda de crecimiento y creación de empleo.

Pese a estas críticas, Guindos ha dicho que España “debe mostrar la solidaridad con el país heleno como en los últimos seis años”, en los que, de aprobarse este nuevo tramo de ayuda, que contempla una aportación española de unos 10.150 millones de euros, se habrían dispuesto para Grecia unos 34.000 millones de euros.

“Este Gobierno siempre ha sido solidario con Grecia, favorable al tercer programa de rescate y a su permanencia en el euro”, ha apostillado el ministro de Economía.

No obstante, ha admitido que el programa de rescate griego de 2010, en el que España aportó un crédito bilateral de 6.700 millones de euros, “ha tenido una pérdida implícita de 2.400 millones de euros”, resultante de los bajos intereses de dicho préstamo frente al tipo del 4% al que hizo frente España para levantar el dinero suficiente de esta aportación.

Para pedir el voto favorable de la oposición a este nuevo apoyo, el ministro de Economía ha asegurado, finalmente, que las nuevas ayudas económicas a Grecia están supeditadas a unas condiciones “ambiciosas”, que serán objeto de una “estricta supervisión por parte de las instituciones”.

El acuerdo presente

Por otro lado, Guindos ha puesto en valor que alcanzar el acuerdo preliminar en el seno de la UE del pasado 12 de julio para un nuevo rescate de Grecia “no ha sido fácil”, sino el resultado de “un largo camino no exento de dificultades”. “Lo fundamental es que con él Grecia no deja el euro y que puede dejar atrás este largo período de crisis”, ha añadido.

Guindos se ha referido en este punto a las discrepancias sobre si debería haberse aplicado una quita de deuda a Grecia. En este aspecto, ha defendido que, aunque el acuerdo alcanzado descarta una quita nominal, ya se han aplicado flexibilidades en los programas de rescate anteriores que han supuesto un “alivio” de 50 puntos básicos en la ratio de deuda del país heleno.

“Se han hecho numerosas operaciones que han supuesto una reducción de la deuda griega, pero hay un límite y es que no se va a aceptar una quita nominal. Pero medidas de alivio real han existido”, ha apostillado.