Una gran explosión en el centro de Bangkok ha causado este lunes la muerte de varias personas y hay decenas de heridos en los alrededores del altar budista de Erawan, uno de los más afamados de la capital tailandesa, según fuentes de los servicios de emergencia.

El jefe de la policía ha informado de que la explosión ha sido provocada por una bomba situada en Ratchprasong, una de las intersecciones más transitadas de la ciudad, además de ser una de las más turísticas. “Puedo confirmar que es una bomba, pero no puedo decir de qué tipo todavía, lo estamos comprobando”, ha explicado un portavoz policial, que ha señalado que otros dispositivos explosivos han sido desactivados en la zona.

Por otra parte, fuentes de la Oficina de Información Diplomática (OID) señalan a SABEMOS que de momento no tienen constancia de que haya víctimas españolas entre los fallecidos en el ataque.

El suceso ha ocurrido a las 19 hora local (14 en la España peninsular). Según testigos citados por la BBC y Reuters, en lugar de la explosión hay restos humanos esparcidos.

Aunque la información sobre la explosión es todavía muy confusa, las autoridades señalan que probablemente fue colocada en una motocicleta. “Todo lo que puedo decir es que ha habido una explosión en el centro de Bangkok y que hay una moto involucrada”, ha señalado a Reuters el jefe de la policía tailandesa, Aek Angsananond. Otras fuentes afirman que la bomba estaba colocada en un poste de la luz. Según declaraciones del ministro de Defensa, Prawit Wongsuwong, asegura que el ataque está dirigido contra “turistas” con el objetivo de “dañar el turismo y la economía del país”. De momento, según informa el diario local Bangkok Post, el mandatario tailandés ha descartado que se trate de algún tipo de ataque terrorista con fines políticos, aunque ha matizado que es muy pronto para hacer cualquier valoración.

El altar budista de Erawan, dedicado al dios Brahma, es visitado por miles de devotos cada día. Está ubicado en el distrito Chidlom, junto a varios hoteles de cinco estrellas y tres centros comerciales.

Ningún grupo se ha atribuido de forma inmediata la responsabilidad de este atentado. Las fuerzas tailandesas combaten con insurgentes musulmanes en la zona sur del país, pero estos rebeldes no suelen extender sus acciones fuera del bastión de la etnia malaya. El país también se ha visto sacudido en los últimos años por intensas rivalidades políticas que desencadenaron, en mayo de 2014, en un golpe de Estado militar.