Muchos comenzamos nuestra andadura como viajeros acudiendo modosamente a una agencia de viajes y dejándonos aconsejar por un profesional, algo que es una opción muy inteligente cuando eres un pipiolo sin experiencia en esto de viajar, sobre todo cuando te planteas viajar fuera de tu país y no hablas idiomas.

Con el paso de los años y los viajes, los inexpertos pipiolos van acumulando experiencia, perfeccionan su dominio de un idioma foráneo y ya no les basta con que se lo den todo organizado, quieren ser organizadores, es como los libros de Elige Tu Propia Aventura pero en formato viaje. Decidir el destino, comparar precios de hoteles, vuelos y otros servicios, leer guías, buscar en foros y blogs las visitas e itinerarios más interesantes… La preparación de un viaje independiente es una experiencia muy divertida, tanto si lo haces en familia como si lo que organizas es un viaje con tus amigos, además, generan en el viajero una mayor expectación y cierto miedo por si algo no sale tal y como lo hemos planeado. Pero al fin y al cabo, eso es parte de la aventura que supone planificar tus vacaciones sin ayuda de un profesional.

Si eres viajero independiente primerizo, vas a ir más allá de nuestras fronteras y quieres obviar los recursos ofrecidos por una agencia de viajes, lo más aconsejable es que selecciones un destino no muy lejano, con vuelos directos desde tu ciudad, ya sea en alguna aerolínea low-cost o regular y en el caso de que no te manejes bien con otros idiomas, que cuente con página web oficial en castellano o mejor todavía, oficina de información turística local. Si es posible, acércate a solicitar información a la oficina de turismo del destino para aprovisionarte bien de mapas de la zona y de los transportes públicos disponibles si no has alquilado un automóvil, además, podrán aconsejarte sobre visitas y excursiones interesantes. Tampoco está de más que te informes sobre cómo llegar del aeropuerto a tu hotel. Recuerda, la información es siempre tu amiga.

A la hora de reservar hoteles tenemos numerosas páginas web donde podremos no solo elegir, si no además, conocer las puntuaciones que les han otorgado otros usuarios; esto nos ayudará a elegir nuestro alojamiento, aunque no olvidemos que también necesitamos tener en cuenta el tipo de viaje, los días de duración, comunicación con los lugares donde se encuentran las visitas que queremos realizar y muy importante, presupuesto con el que se cuenta. A veces es mejor sacrificar algo de cercanía al centro por un precio inferior o una calidad del hotel superior.

Del mismo modo, en la actualidad contamos con suficientes buscadores de vuelos que nos permitirán comparar de un vistazo tanto precios como horarios en las fechas en las que queremos volar, si bien es recomendable que una vez seleccionemos compañía y horarios, nos dirijamos a la web oficial de la aerolínea en cuestión. Tampoco hay que perder de vista que, habitualmente, cuanto más se acerca la fecha de salida, más sube el precio del vuelo… Explicar la tarificación de las compañías aéreas nos llevaría demasiado tiempo y espacio, por lo que bastará saber que cuanto antes reservemos y emitamos nuestro billete, mejor precio obtendremos.

Si prefieres moverte en transporte público, la mayor parte de las ciudades cuentan con tarjetas prepago para uno o más días

En cuanto a compañías de alquiler de coches, si bien podemos utilizar alguno de los comparadores mencionados más arriba, en ocasiones estos comparadores no incluyen precios de compañías de rent a car locales, por lo que necesitaremos informarnos sobre estas compañías y meternos en sus páginas webs para ver qué tarifas nos ofrecen. No siempre vamos a poder utilizar el coche más económico, necesitaremos tener en cuenta qué necesidades tenemos en cuanto a espacio, cuántos kilómetros vamos a recorrer aproximadamente, posible equipaje a llevar, consumo de gasolina, etc. y elegir basándonos en esas variables. Si prefieres moverte en transporte público, la mayor parte de las ciudades cuentan con tarjetas prepago para uno o más días que pueden adquirirse en las estaciones de metro o en las oficinas de turismo del destino. Calcula distancias y si te sale a cuenta adquirir esta tarjeta, aunque por lo general, sale más económico que pagar los viajes uno a uno.

Tampoco está de más avisar que el hecho de que no queramos adquirir un paquete organizado por un tour operador, no quiere decir que en una agencia de viajes no puedan proporcionarnos la reserva de los servicios por separado en el caso de que no queramos molestarnos demasiado en organizar el viaje. Nos realizarán la reserva y emisión de los billetes correspondientes al medio de transporte seleccionado, nos aconsejarán sobre el mejor hotel basándose en nuestras preferencias y presupuesto, nos podrán indicar la mejor forma de movernos en el destino seleccionado, nos ayudarán a decidir las visitas más importantes e incluso a contratar las excursiones que deseemos realizar. Si lo que te gusta es viajar de manera independiente pero no la preparación previa necesaria, adelante, la agencia de viajes está ahí para facilitarte la vida en lo posible.

Sin embargo, la verdadera diversión del viajero independiente comienza cuando ya cuenta con la suficiente experiencia y va un paso más allá al planear todo un viaje de descubrimiento en un destino, sea en Asia, África, España, Finlandia o Australia… Da igual; de lo que se trata es de sumergirse en un país y conocer no solo su territorio, sino también a sus gentes, su gastronomía, sus costumbres, alojarse en lo que haya disponible, sin importar la categoría, disfrutar, experimentar la emoción de conducir hasta ese lugar que siempre has querido visitar, dejarse maravillar por lo que aparezca delante de nuestros ojos. Ya no es solo visitar una capital europea o una ciudad estadounidense, no. Ahora la cuestión requiere preparación, información, tiempo y ganas, muchísimas ganas.

Tampoco organizar la ruta va a ser tarea fácil, si bien Google Maps ha abierto todo un mundo de posibilidades en este sentido

Estos viajes necesitan mayor preparación y planificación previa y tendremos que prestar atención a otros detalles, entre ellos, si es necesario que nos pongamos alguna vacuna, en cuyo caso nos tendremos que dirigir al servicio de vacunación internacional de nuestro lugar de residencia y pedir hora. Necesitaremos considerar el tiempo que necesita la vacuna para ser efectiva, por lo que no podremos vacunarnos dos días antes de salir. En otros casos, puede ser obligatorio viajar con un visado y el trámite para conseguir algunos no es breve, precisamente. Tampoco organizar la ruta va a ser tarea fácil, si bien Google Maps ha abierto todo un mundo de posibilidades en este sentido, pero debemos seleccionar los puntos en los que pararemos, buscar hoteles en la zona, considerar las consecuencias que puede tener el mal tiempo en la ruta seleccionada (sí, pueden cortarte un paso de montaña por una nevada y no solo necesitar buscar una ruta alternativa ad hoc, si no conducir 800 km en lugar de 300km para llegar a tu siguiente destino… Por experiencia), y un sinfín de cosas más. Todo este trabajo de investigación y organización es mejor hacerlo entre varias personas, aunque posiblemente haya alguno que investigue menos, el resto tendrán conversación para rato.

Un viaje independiente es siempre una experiencia memorable, para bien o para mal. Puede que no quieras volver a arriesgarte a repetir o puede que según aterrices del primero, empieces a planificar el segundo.

Y recuerda, que algo se tuerza durante el viaje, puede llevarte a conocer gentes y lugares que no estaban en tu planificación inicial; sonríe y déjate llevar con sentido del humor. Yo lo hice cuando me cerraron el paso de montaña por la nieve y gracias a ese contratiempo, descubrí uno de los restaurantes más peculiares que he conocido en mi vida; perdido en una carretera de mala muerte, en medio de un inhóspito desierto, pero con deliciosa comida y encantadoras personas con las que pude compartir algunas horas de mi vida. Fuimos los primeros españoles que pusimos los pies allí y eso nos hizo sentir como auténticos exploradores. Ese incidente tan tonto, provocado por las inclemencias del tiempo, se ha convertido en una de las anécdotas viajeras más queridas de mi repertorio.

Imagen | Flickr – Dennis Jarvis