En su balance de lo que va de temporada, la Asociación Hoteleros Palmanova – Magaluf ha constatado un descenso en el “turismo de excesos” y ha indicado que el número de jóvenes estudiantes que se ha alojado en la zona ha caído un 9%. Esto ha provocado que la ocupación hotelera en julio haya bajado un 4%, pero los empresarios locales se congratulan de que los clientes familiares y adultos hayan subido un 3,2% y un 2%, respectivamente.

Aunque en España se vaya a empezar a rodar la nueva temporada de Juego de Tronos, el país ya era conocido antes por otra serie, que presenciaban todos los veranos los vecinos de Magaluf. La obra no era otra que The Walking Dead, con miles de ebrios jóvenes británicos con problemas de psicomotricidad derivados del abuso del alcohol en los papeles de zombis.

Los vecinos del municipio llevan años quejándose de los problemas que acarrea el “turismo de excesos”, ya que el estado etílico de los visitantes que saturaban el pueblo generaba importantes y repetidas alteraciones del orden público, además de importar prácticas repugnantes y peligrosas.

Los hoteles de la zona se dieron cuenta pronto de que, por muchos visitantes que vinieran, estos clientes de escaso valor añadido dejaban unos ingresos magros, realmente escuálidos, frente al turismo familiar, que siempre está dispuesto a invertir más en sus vacaciones que unos jóvenes estudiantes que sólo están dispuestos a gastar su dinero en alcohol.

Para atraer a turismo de mayor valor, 44 hoteles locales han sido remodelados

Por ello, ha señalado la asociación de empresarios, los establecimientos están completando reformas para renovarse y poder subir los precios; hasta ahora, 44 hoteles han sido remodelados y actualmente un 35% de las plazas se ofertan en alojamientos de 4 estrellas. En 2016 están previstos similares trabajos de mejora en otras 10 instalaciones.

Por el momento, la campaña contra los turistas borrachos no les va mal, dado que se ha generado un 3,4% más de puestos de trabajo.

La asociación de hoteleros también ha destacado los avances que se han producido en materia de seguridad y orden público, con una mayor dotación -este año, han llegado hasta bobbies británicos- y un descenso de la delincuencia. El número de clientes expulsados de los hoteles ha descendido un 50%, mientras que las detenciones han pasado de 23 a 3.

El modelo está cambiando, habida cuenta de la caída en la afluencia (-30%) y en los ingresos (-40%) de la zona de bares del municipio, Punta Ballena.

Otros paraísos de borrachera

Puede que en Magaluf estén en vías de solucionar su problema, pero existen otras poblaciones que también atraen a este tipo de turismo etílico.

Es el caso de Salou, que en primavera acoge a miles de jóvenes británicos con muchas ganas de beber en su Saloufest. El resultado es el mismo que en el pueblo mallorquín, con vecinos cabreados y problemas en las calles.

Todo el mundo teme el efecto “Gandía Shore”, programa de telerrealidad que grababa el día a día de un grupo de muchachas recauchutadas y chavales ciclados que más bien parecían musculocas. Hasta el propio municipio de Gandía se mostró preocupado por el “efecto llamada” que podría tener para jóvenes que quisieran seguir los pasos de tan execrables ejemplos. Además, en los últimos días, diversas asociaciones y comercios de Ibiza han completado con éxito un boicot a la grabación de un futuro “Ibiza Shore”.

El fenómeno no es del todo inevitable, todo depende de la oferta que se tenga. Por eso, los establecimientos hoteleros de toda la costa mediterránea se afanan en remodelar sus instalaciones y subir los precios, con el objetivo de ahuyentar a los turistas jóvenes que van en busca de las ofertas low-cost.