Llegó el momento tan esperado por los seguidores de Samsung, los nuevos Galaxy Note 5 y Galaxy S6 Edge Plus acaban de ser presentados en Nueva York, dejando ver todas esas características que antes tan solo eran rumores y especulaciones.

Comencemos por el Samsung Galaxy Note 5, el ‘phablet’ que en cuanto a diseño sigue las líneas de la gama Galaxy S6. Un cuerpo metálico, una pantalla Super AMOLED de 5,7 pulgadas con una resolución de 2560 × 1440 (518 ppp), cámara trasera de 16 MP y frontal de 5 MP, 4 GB de memoria RAM y 32/64 GB de almacenamiento interno. Y la batería, algo muy importante, de 3.000 mAh y carga inalámbrica. Incluye un procesador Exynos 7 Octa 14 nm.

Respecto a su antecesor, el Note 5 presenta una reducción de 1mm en su estructura, así como la mejora en la cámara frontal, el aumento de memoria RAM y la carga inalámbrica.

Nada de bordes redondeados en la pantalla, ni de Note Edge. Aunque sí que encontramos una ligera curva en la parte trasera, algo que señalan facilita el agarre del dispositivo. Y por señalar alguna que otra función, con el Galaxy Note 5 podremos escribir con el puntero, el S-Pen, aun teniendo la pantalla apagada y sobre documentos en PDF.

Como novedad, una funda con teclado físico para el Note 5, que no sabemos muy bien como funcionara ni si realmente será útil.

Por otro lado, el Galaxy S6 Edge Plus, el segundo en aparecer en escena, que se presenta como una versión del S6 Edge pero más grande, algo que en el evento justificaban diciendo que eso era lo que pedían los usuarios.  Y es que la pantalla es mayor (de 5,7 pulgadas) pero el dispositivo es menos ancho que el iPhone 6 Plus.

Aquí si nos encontramos con una pantalla con bordes curvos en los que se ofrecen más posibilidades y aplicaciones que en la versión anterior, con las mismas características que la del Note 5 (ambos dispositivos tienen mucho en común).

Otro anuncio que se ha hecho en la presentación de los terminales es el de Samsung Pay, un servicio con el que cuentan el Galaxy Note 5 y el Galaxy S6 Edge Plus y que comenzará a funcionar en EE.UU a partir de septiembre y este mismo mes en Corea. Próximamente también podría llegar a España.

Será a partir del 21 de agosto cuando se empiecen a vender los dispositivos en EE.UU y Canadá, en el resto del mundo nos tocará esperar un poco más.

La sorpresa que Samsung se ha querido guardar ha sido el anuncio de un nuevo smartwatch, el Gear S2, que será presentado en el IFA el próximo mes de septiembre.