La compra de Occidental Hoteles por parte de Barceló reabre la pugna por un mercado en el que las compañías españolas tienen ambiciosos planes para seguir creciendo.

Barceló fue el primer grupo hotelero español en desembarcar en el Caribe. En 1985 la compañía de la familia Barceló se convertía, con la apertura de su primer hotel en República Dominicana, en pionera de la aventura que una legión de hoteleros españoles sigue protagonizando en la región.

Y ahora Barceló es uno de los responsables de que se reactive la pugna de las hoteleras españolas por seguir tomando posiciones en la zona. Barceló acaba de cerrar de forma definitiva la adquisición de Occidental Hoteles. La absorción del grupo hasta ahora controlado por BBVA y Amancio Ortega permite a Barceló crecer por la vía rápida e impulsar de manera significativa su presencia en Caribe.

Un gran mercado para las cadenas

Con la operación, Barceló suma a su cartera los once hoteles en propiedad que tenía Occidental (seis en México, dos en República Dominicana, dos en Costa Rica y uno en Aruba) y otros dos explotados con contratos de gestión en Colombia y Haití. Tras la compra Barceló contará con un total, 106 hoteles repartidos por casi una veintena de países, y de los casi un 40% de los establecimientos se concentran en Caribe.

La unión de Barceló y Occidental controla un total de 41 establecimientos en la región, que entre todos suman casi 16.600 habitaciones, lo que le coloca como uno de los mayores grupos españoles en la zona. Meliá suma algo más de 20.000 habitaciones en 44 establecimientos ubicados en países del Caribe y Riu cuenta con más de 13.200 habitaciones en 26 hoteles ubicados en países del Caribe. Otros de los grandes de la zona son Iberostar, con 12.100 habitaciones en 26 hoteles, o el Grupo Piñero, con unas 10.900 habitaciones en 18 inmuebles.

La expansión continúa

México, República Dominicana, Cuba, Puerto Rico… Son países en que los grupos hoteleros españoles crecieron hasta convertirse en compañías multinacionales y son países cuyo turismo se desarrolló y creció al mismo tiempo que lo hacían las compañías hispanas. Y en los próximos años parece que la aventura continuará.

Meliá cuenta ya con presencia en México, República Dominicana, Puerto Rico, Cuba y Bahamas. La cadena de la familia Escarrer tiene ahora dos proyectos ya en marcha, uno en Cuba y otro para desembarcar en Jamaica. “La región del Caribe, tanto el latino -donde ya estamos consolidados- como el anglosajón, es un área estratégica de expansión para la compañía en el segmento vacacional”, explican a SABEMOS fuentes de Meliá. “Estamos estudiando varios proyectos y además nos gustaría poder introducir la renovada marca vacacional Sol” en la zona.

Por su parte, Riu tiene planes para seguir creciendo en los mercados en los que ya está presente en Caribe. Acaba de abrir su segundo hotel en Aruba y también se ha estrenado en la isla de Saint Martin con otro establecimiento, y en 2016 abrirá un nuevo hotel en Punta Cana. La compañía dirigida por Carmen Riu busca oportunidades para ampliar su presencia en México (donde ya cuenta con 10 hoteles en Caribe y otros 7 en la costa del Pacífico) y continuará con las renovaciones de hoteles que ya tiene en cartera, como ya está haciendo con varios de sus hoteles en Aruba, Jamaica y México.

La gran oportunidad de Cuba

Cuba, donde los grupos españolas gestionan cerca del 90% de las plazas hoteleras del país, puede convertirse en tierra de nuevas oportunidades para nuestras compañías. El restablecimiento de las relaciones diplomáticas con Estados Unidos y el más que probable levantamiento del embargo a la isla puede acabar por dar alas al turismo cubano.

Y, además, el nuevo escenario político coincide con el plan del Gobierno de Raúl Castro de “actualizar” su modelo económico, que se traducirá en un nuevo impulso para captar inversión extranjera. En el marco de esta nueva política el Ejecutivo cubano quiere construir 30.000 nuevas plazas hoteleras. Y, claro, las compañías hoteleras españolas no quieren desaprovechar la oportunidad.

De momento, el que se ha adelantado es grupo Gowaii, que ultima la incorporación de dos hoteles en la isla con su nueva marca We Are Hotels (al tiempo que también estudia proyectos en otros destinos del Caribe, como República Dominicana y México). Y Barceló ha reconocido estar negociando la explotación de un terreno que tiene en copropiedad con el Gobierno cubano, al tiempo que explora otros proyectos para sumar otros establecimientos en la isla.

Globalia, a través de su cadena BeLive, quiere crecer en Caribe y estudia oportunidades en República Dominicana y en Puerto Rico, pero Cuba parece que será uno de los puntales de la expansión de la compañía. El grupo negocia la incorporación de un establecimiento en la isla y ha mostrado su interés al Gobierno cubano de promover un complejo turístico y residencial cerca de La Habana.

El grupo Iberostar también quiere hacer de Cuba uno de los focos de su expansión en la región. “La apuesta del Grupo Iberostar ha sido clara desde el inicio de nuevas inversiones en el país, en 1998, operando siempre con una visión de desarrollo a largo plazo”, dice el grupo, que cuenta con 10 hoteles en la isla. La compañía de la familia Fluxá busca activamente oportunidades para crecer en la isla. De momento, el próximo noviembre sumará un nuevo establecimiento en Cayo Guillermo.