Una de las claves para entender la recuperación en la estimación de voto que registra el PP se centra en que las clases medias –el caladero tradicional de electores de los populares- empiezan a confiar de nuevo en el partido de Mariano Rajoy. El último barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) da cuenta del cambio de tendencia: En sólo tres meses, el apoyo de ese sector socioeconómico de la población al PP se ha incrementado algo más de un seis por ciento.

De esta forma, el sondeo certifica que las decisiones del Gobierno en este año electoral –en especial, aquellas relacionadas con las bajadas de impuestos– comienzan a dar sus frutos en beneficio del Partido Popular.

La metodología del CIS distingue entre “viejas” y “nuevas” clases medias. Las viejas son aquellas formadas por empresarios, autónomos y agricultores, mientras en las nuevas se incluye a los asalariados no manuales.

El último barómetro del CIS con estimación de voto –elaborado el pasado mes de julio y presentado la semana pasada – refleja que el 27,3 por ciento de las llamadas viejas clases medias y el 17,6 de las nuevas dice que votará al PP en las próximas elecciones generales.

El partido de Rajoy es ya la fuerza más votada entre esos sectores demoscópicos, superando al PSOE (13,1 de las viejas clases medias y 14,9 de las nuevas) y Podemos (7,7 y 13,8, respectivamente).

Hace cuatro meses, en cambio, el 20,5 por ciento de las viejas y sólo el 12,8 de las nuevas decía que pensaba votar a los populares en las próximas elecciones generales. Podemos –con el 15 por ciento- y el PSOE –con el 13- superaban al PP entre las preferencias de las nuevas clases medias. En cuanto a las viejas, los populares se mantenían en cabeza sobre los socialistas (17,7) y el partido de Pablo Iglesias (10,2).

Divorcio de las clases medias y el PP desde que gobierna Rajoy

Hasta ahora, los barómetros del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) daban consistencia a un evidente divorcio de las clases medias y el Partido Popular. En octubre de 2011 –es decir, un mes antes de que Rajoy ganase por mayoría absoluta las últimas elecciones generales-, el 36,2 por ciento de los electores de las viejas clases medias y el 34,1 de las llamadas nuevas anunciaban, en respuesta espontánea, su intención de votar a los populares. Porcentajes similares logró el PP de Aznar justo antes de conseguir la mayoría absoluta del año 2000.

Sin embargo, desde que Rajoy alcanzó el liderazgo en el partido, allá por el año 2003, se apreció una sustancial caída en los apoyos de las clases medias al PP. Así, el barómetro de abril de 2008 reflejaba una intención directa de voto de las viejas clases medias del 29,1 por ciento; en cuanto a las nuevas, del 20,5 por ciento.

El hartazgo de la ciudadanía ante la gestión de los gobiernos de José Luis Rodríguez Zapatero llevó a que estos sectores socioeconómicos volviesen a apostar fuerte por el PP, consiguiendo Rajoy apoyos máximos de estos sectores socioeconómicos un mes antes de las elecciones generales de 2011.

Tres años y medio de duras políticas de ajuste –con las que el actual presidente del Gobierno ha hecho recaer la factura de la crisis sobre las clases medias– ha conseguido que empresarios, autónomos, agricultores y asalariados no manuales abandonasen en buena medida al PP. En el barómetro de hace cuatro meses, el apoyo de las viejas y nuevas clases tocó fondo y se desplomó a la mitad desde que Rajoy ocupa el sillón de máximo responsable del Partido Popular.

Las clases medias no confían en Rajoy

El último barómetro del CIS –el que se realizó el pasado mes de julio- señala que, pese a que aumenta la confianza de las clases medias en el PP,  no ocurre lo mismo con la valoración que ese sector socioeconómico hace del presidente del partido, Mariano Rajoy. Aunque la nota del presidente del Gobierno sube ligeramente con respecto al sondeo de abril, las clases medias otorgan una puntación muy negativa a Rajoy. Las nuevas clases medias le suspenden con un 2,73 en una escala de cero a diez (2,3 en abril). Las viejas clases medias, por su parte, le dan un 3,32 (3,16 hace tres meses).

En relación a la pregunta de “suponiendo que mañana se celebrasen elecciones generales, es decir, al Parlamento español, ¿qué partido o coalición cree usted que ganaría?”, el 41,25 por ciento de los electores de clase media considera que lo hará el PP.

En cuanto a la política de alianzas para la formación de Gobierno, las clases medias se encuentran dividas, según el CIS. Son dos las opciones mayoritarias en este sector de la población: la primera, un pacto entre el PSOE y Podemos, que es bien vista por el 19,9 por ciento de los electores de las nuevas clases medias; la segunda, un Ejecutivo del PP en solitario, que es defendida por el 20,8 por ciento de las viejas clases medias. Un pacto entre los populares y Ciudadanos sería bien visto por el 12,8 por ciento de las nuevas y el 10,9 de las viejas.

La intención de voto de la clase alta y media alta

Al igual que en anteriores barómetros, la clase alta y media alta (esa que el CIS identifica con “profesionales y técnicos, directivos y cuadros medios”) sigue apostando por Podemos como primera fuerza política en sus preferencias, por delante de los dos grandes partidos. El 16,3 por ciento de ese sector socioeconómico asegura que votará al partido de Pablo Iglesias en las próximas elecciones generales. El PP, por su parte, se queda en el 12 por ciento de la intención directa de voto de la clase alta y media alta, mientras el PSOE se tiene que conformar con el 11,2.

En cuanto a la política de alianzas que prefiere las clase alta y media alta, la opción mayoritaria es la que conformaría un pacto entre el PSOE y Podemos, que sería bien visto por el 28,9 de los electores pertenecientes a la ese sector de la población. La segunda opción es la de un acuerdo entre el PSOE y Ciudadanos, que es la preferida del 15,1 por ciento. Una alianza del PP y Ciudadanos es la apuesta del 12,8 por ciento. Un Gobierno de los populares en solitario sólo es bien visto por el 6,8 por ciento de la clase alta y media alta. Por su parte, un Ejecutivo del PSOE sin pactos es una opción grata para el 4,8 por ciento.