Los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) revelan que la constitución de nuevas sociedades mercantiles en junio subió un 9,6% con respecto al mismo mes del año pasado, después de haber encadenado dos bajadas interanuales de alrededor de un 1% en abril y mayo. Además, el número de adquisiciones y fusiones de empresas se ha acelerado en julio.

La primera mitad del año nos aporta más cifras para creer en la recuperación, aunque hasta el Financial Times se haya dado cuenta de que poco tiene que ver el crecimiento del PIB con la mejora de la situación de los asalariados: el diario económico habla de “trabajadores pobres” en España, en un reportaje que constata que las condiciones laborales han empeorado con respecto a la dinámica pre-crisis.

El crecimiento del número de empresas constituidas no es, por sí mismo, síntoma de la recuperación económica, pero sí demuestra una mejoría del ánimo inversor, explica a SABEMOS el economista y profesor del IESE José Ramón Pin.

La mejora de los datos de creación de empresas apunta a que hay más gente dispuesta a lanzarse a una aventura empresarial, asegura el economista José Ramón Pin

“Es un dato puramente estadístico, que puede tener varias interpretaciones. La primera es que hay más personas dispuestas a lanzarse a una aventura empresarial. Eso sería bueno porque indica una expectativa de beneficio para el futuro. Pero también puede ser que la gente esté transformando su actividad profesional en una actividad empresarial, que sean cambios en la forma jurídica”, detalla este experto.

Ahora bien, si a esta cifra se le añade la bajada del paro, la mejora del índice de confianza del consumidor y el aumento de los afiliados a la Seguridad Social, continúa Pin, todo esto dibuja un panorama “más bien optimista”.

Otra de las dimensiones que aporta el INE es el capital suscrito, esto es, la aportación inicial de dinero por parte de los socios. El total invertido en la fundación de sociedades en junio ha ascendido un 8,6% con respecto al mismo mes de 2014,  hasta los 386 millones de euros.

Esta cifra positiva, matiza el profesor Pin, se ve empañada porque la media de capital aportado para cada sociedad ha descendido un 0,9% y se ha quedado por debajo de los 50.000 euros.

“La media te indica que puede haber empresas de mucho capital pero que hay mucha pyme, lo típico de la economía española”, precisa. Esa es una circunstancia importante, cuenta el economista, ya que “una de las dificultades de la Economía española es que las empresas deberían tener una mayor dimensión porque tenemos que exportar; esta media de capital indica que sigue habiendo mucha pyme e incluso microempresas”.

Operaciones corporativas

Otro de los datos que invitan al optimismo es el de las adquisiciones y fusiones entre empresas españolas durante julio, 187 operaciones por un total de más de 11.000 millones de euros, que suponen el mejor registro en lo que va de año.

“Esto también indica una dinámica positiva en la Economía. Por dos razones: porque si hay adquisiciones, hay un deseo de crecer no de forma orgánica sino comprando; pero además es positivo porque aumenta el tamaño de las empresas, algo necesario para competir internacionalmente”, afirma José Ramón Pin.

De acuerdo con varios datos, concluye Pin, estamos en niveles “pre-crisis”, pero otra cosa muy diferente es que se haya vuelto a la burbuja de operaciones corporativas que se produjo en los primeros años de la década pasada. Es una situación a la que no hemos vuelto todavía, zanja el economista.

 

Foto: Flickr – Gabriel Flores Romero