Una clase media mundial creciente, un negocio de viajes internacionales en alza, el tirón de los mercados emergentes… Los fondos de inversión que centran su actividad en el turismo saben que sale muy a cuenta.

El grupo financiero GVC Gaesco hizo el año pasado una apuesta clara por el turismo. La firma lanzó un fondo de renta variable especializado en inversiones en turismo internacional. El fondo gestiona ahora activos de más de 9 millones de euros y ha obtenido en año y medio una rentabilidad de casi el 24% (y de más del 16% en lo que va de año). Y, claro, la gestora tiene claro que invertir en turismo sale muy a cuenta.

GVC Gaesco hizo un ránking de los 300 destinos más visitados del mundo y se puso a invertir en compañías ligadas al turismo de estas ciudades. Hoteles, aerolíneas, centrales de reservas, compañías de alquiler de coches, cruceros, restaurantes… y con el ojo puesto en Nueva, York, San Francisco, París, Roma, Madrid, Barcelona… El fondo explica por qué resulta (y resultará) atractivo la inversión en las empresas del sector. Éstas son las claves por las que hay que invertir en el turismo global.

Una clase media con más de 3.000 millones de personas:

El futuro del sector turístico global parece esperanzador por el crecimiento de la clase media mundial, que está incrementando exponencialmente en los últimos años. La clase media es aquella parte de la población que, como mínimo destina un tercio de sus ingresos a otros bienes que no son los básicos y que suele reservar una parte de esos ingresos a los viajes y estancias turísticas. En 2009 había 1.800 millones de personas consideradas como clase media en todo el mundo y en 2020 se prevé que la cifra alcance los 3.200 millones.

La pujanza del turismo a escala global:

Una parte importante del consumo que efectúa esta creciente clase media clase media se destina al turismo global. En 2014, el volumen de turistas internacionales, que pernoctaron al menos una noche en otro país, fue de 1.133 millones de viajeros, 46 millones más que en 2013. El turismo global está creciendo más que el PIB mundial, aspecto que convierte a este sector, según GVC Gaesco, en un motor de rentabilidad evidente para inversores. En los últimos 35 años el número de turistas globales ha crecido a un ritmo de un 4,2% anualmente, mientras que el PIB mundial lo ha hecho a un ritmo del 3,5% anualizado. En 2030 se prevé que el número de turistas globales se eleve a 1.800 millones de personas.

El tirón de los países emergentes:

El proceso de expansión de la clase media es especialmente intenso en los países emergentes. En la zona asiática se concentraba en 2009 el 28% de la clase media de todo el mundo y se prevé que en 2030 concentre el 66%. El peso global de la clase media de Europa se prevé que pase del 36% al 14% en el mismo periodo, y la de EEUU que lo haga del 18% al 7%. La economía mundial puede depender pues, cada vez más, de las clases medias de países asiáticos como China e India, entre otros muchos, que se prevé que en un futuro sean factores clave de la demanda mundial. Estos países empujarán las ventas de multitud de sectores vinculados al consumo, que afectan directamente a las empresas relacionadas con el sector turístico.

Gran parte del consumo se realiza por parte del turista global, como vislumbran los resultados de la OMT. En 2014, los turistas internacionales en Asia y el Pacífico aumentaron en 13 millones, sumando 263 millones en total.

Recurso ilimitado con oferta limitada:

Los lugares que visita el turista global son limitados en número. Existen una serie de destinos turísticos a nivel mundial que son los principales polos de atracción de los turistas globales. Así, turistas de todo el mundo se dirigen a lugares como Nueva York, París o Venecia, entre otros. Dentro de unas décadas los lugares más visitados continuarán siendo básicamente los mismos, con algunos lugares nuevos que habrán emergido, como por ejemplo lo ha hecho Dubai en las últimas décadas. Más del 80% de las empresas a nivel mundial están relacionadas con el sector turístico e invierten, directa o indirectamente, en el consumo del turista global, y algunas de ellas están especialmente expuestas a los lugares más frecuentados por los turistas globales.

Alta rentabilidad para los inversores:

Los argumentos anteriores exponen los beneficios que ofrece invertir en aquellos sectores que prestan servicios al turismo global, como puedan ser aerolíneas, hoteles, empresas de coches de alquiler, cruceros, plataformas de reservas tanto B2C como B2B, aeropuertos, autopistas, medios de pago, o artículos de viaje, entre tantos otros. “Todos ellos evidencian un gran potencial de crecimiento así como elevadas rentabilidades”, sostiene la gestora.