Salvo que tu móvil sea una “carraca”, no. El SMS tiene cada vez menos posibilidades de mostrarse como un negocio rentable frente a WhatsApp. ¿Esto significa que pasado mañana vayan a dejar de existir? Tampoco, pero los usos y costumbres son los que determinan los manejos tecnológicos y, por desgracia para algunos, el SMS se utiliza muy poco.

Por desgracia para el querido (y a la vez odiado) SMS los datos son muy claros: en el tercer trimestre de 2014 se enviaron 639 millones de mensajes, un 40% menos que en el mismo periodo del año anterior. Ni siquiera el hecho de que muchos operadores los regalen en sus ofertas convergentes ha reanimado su uso. Los ingresos por el envío de SMS nacionales entre abonados descendieron un 29% entre julio y septiembre del año pasado hasta situarse en 50 millones de euros.

Ante este panorama asoma de nuevo la cuestión ya manida y peregrina: ¿Han muerto los SMS en favor de WhatsApp? Hay teorías para todo, y como en la vida existen cosas contrarias y opuestas a la vez: los SMS están muertos y tienen mayor vida que nunca. Esto es real.

En primer lugar una constatación: en el mundo el 96% de usuarios de móvil o smartphone usan mensajes de texto con su operador. Además, hay algo fundamental en toda esta guerra contra WhatsApp que debería declinar la balanza (un poquito) hacía los mensajes de texto, y es que si tienes pensado descargarte la app de mensajería instantánea necesitarás de un SMS para validarla. Pero no solo WhatsApp. Actualmente para validar ciertos servicios de Google, Dropbox, PayPal o Linkedin se necesita del sistema de mensajes de texto para tener la aprobación por parte de estas compañías para su uso.

Asimismo, para llevar a cabo ciertos pagos con entidades bancarias, o por ejemplo para solicitar el borrador de la Declaración de la Renta en España, se necesita de un SMS para obtener los diferentes códigos de activación. En este sentido, muchas empresas optan por esta vía como medio de comunicación directo con sus clientes dado que tiene un alto valor de seguridad.

¿Más beneficios del SMS?

Antes de que llegue el señor del mazo para tumbar todas estas palabras a favor de los mensajes de texto, todavía quedan argumentos para justificar la existencia de los SMS.

Por ejemplo no se necesita ningún tipo de descarga. Con cualquier móvil, incluso una “carraca” de Nokia 8210, se puede enviar un SMS a cualquier parte del mundo y de maneta instantánea. Esto, además, supone que no se necesita de ningún tipo de conexión a internet. Así, en caso de emergencia o zonas donde la cobertura alcanza con dificultad el 2G, al menos se podrá enviar un SMS. También hay que destacar que el destinatario del mensaje es universal. Es decir, no hace falta solicitudes de amistad, ni tener ambos la misma app de mensajería, ni nada.

Eso por no mencionar que no todos los sistemas operativos de móviles son compatibles con todas las apps. Firefox OS, Windows, Blackberry o versiones anteriores de iOS y Android tienen a veces problemas de descarga con algunas de estas aplicaciones.

Otro aspecto importante tiene que ver con el marketing a nivel comercial. Muchas empresas se están dando cuenta de que canales como el correo o las redes sociales no terminan de ser todo lo efectivos que a ellos les gustaría. Algunas claves que apuntan los expertos en marketing es que, por ejemplo, el número de móvil siempre se mantiene activo mientras que una app la puedes borrar del móvil, o dejar de funcionar. Además, para la obtención del número se ha tenido que solicitar al usuario y este prestarlo de conformidad, por lo que se trata de alguien comprometido hacia esa marca.

La visión realista

Todas estas soflamas pro-SMS tienen “las patas muy cortas”. Por ejemplo en España hay más de 25 millones de usuarios de WhatsApp (o descargas de la app), pero consignemos que habrá en torno a 15-20 millones de usuarios activos. Hay más de 50 millones de líneas móviles, lo que quiere decir que la mitad de la población usa esta herramienta de mensajería.

Si atendemos a que no todo el mundo hace gestiones bancarias por internet, ni tampoco reservas o compra de servicios que necesiten de SMS… si Android está en más del 80% del parque móvil en cualquier país (incluido España)… y si tenemos en cuenta que por mucho que adviertan sobre el marketing móvil basado en SMS, no deja de ser una prolongación del spam del correo, estamos ante una tesitura clara: los mensajes de texto no tienen mucha utilidad frente a WhatsApp.

Sí, todos los argumentos citados anteriormente son válidos. Esa es la cuestión. Nadie habla de que los SMS vayan a morir. De hecho, las compañías siguen trabajando con ellos. Saben que tienen una función, aunque cada vez sea menor. De momento coexistirán ambos servicios, pero cuando las apps de mensajería puedan realizar ciertas funciones de certificación, parece que la balanza tomará una posición definitiva.

Imagen | Flickr – Stefano Mortellato