Médicos del Hospital La Paz-Carlos III pondrán en marcha un ensayo clínico de la vacuna experimental contra el virus, que ha mostrado una efectividad del cien por cien diez días después de haber sido administrada.

Precisamente por ser uno de los países que trató la enfermedad, España participará en el ensayo clínico de la vacuna VSV-ZEBOV, cuyos resultados experimentales se dieron a conocer el pasado 31 de julio y muestran un “alto grado de efectividad” tras haber sido probada en más de 4.000 personas en contacto con la enfermedad en Guinea Conakry.

El ensayo en España se realizará durante seis meses aproximadamente, con un grupo de voluntarios (entre 50 y 60) con el objetivo de “conocer más datos de seguridad y de producción de anticuerpos” de la vacuna, de una sola administración, según explica a EFE el jefe de la Unidad de Enfermedades Infecciosas del Carlos III, José Ramón Arribas.

La vacuna VSV-ZEBOV fue desarrollada por la Agencia de Salud Pública de Canadá. Luego Merck, un gigante farmacéutico, obtuvo un acuerdo exclusivo de la patente en noviembre de 2014, y asumió la responsabilidad en los esfuerzos investigadores, de desarrollo, manufacturación y distribución, informa Médicos sin Fronteras. Su eficacia es del 100% diez días después de haber sido administrada a una persona que no estaba infectada.

En cuanto a su funcionamiento, no consiste en introducir en el ser humano el virus del ébola atenuado sino el de la estomatitis vesicular, una enfermedad del ganado, que “es inocuo” para la persona. Este virus ha sido debilitado y modificado genéticamente para expresar la glicoproteína del virus del Ebola Zaire (ZEBOV), con el fin de provocar una respuesta inmunitaria contra los virus del ébola reales. “Entonces, el cuerpo produce anticuerpos contra el virus y contra esa proteína del ébola”, detalla Arribas.

El desarrollo clínico de esta vacuna se hizo en un tiempo récord, apenas doce meses, con la colaboración de médicos, científicos, epidemiólogos y expertos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Los investigadores hicieron primero estudios en animales para establecer si lograban desarrollar anticuerpos contra el virus, luego fueron expuestos a la enfermedad para saber si sobrevivían: El 100% de ellos lo logró. Desde octubre de 2014, tras el brote de ébola, se han hecho estudios en humanos en América, Europa y África con muy buenos resultados.