“Blues and Bullets es nuestro juego más ambicioso y posiblemente uno de los proyectos más ambiciosos de los que se han hecho en España” comienza contando Ramón Nafría, CEO de Crowd of Monsters, la empresa responsable del proyecto.

Todo tiene un comienzo, y el punto de partida de Blues and Bullets lo encontramos, como bien explica Ramón Nafría en The Last Dance. “El proyecto empieza en la universidad, en el Máster de desarrollo de videojuegos de la Pompeu i Fabra, en 2009. Entonces The Last Dance se hizo con un premio en Artfutura con el que ganaron una mención de honor al IGF 2010 de San Francisco”. Fue un pequeño primer paso que más tarde animó a estos estudiantes a “sacar adelante el proyecto de manera profesional”.

Las ganas las tenían, pero llegaba la hora de buscar financiación: “Entonces ven que es muy difícil, que la gente no te va a dar dinero así por las buenas para un proyecto sin haber mostrado tu valía”.ç

Cerca de medio millón de euros permitieron poner en marcha Blues and Bullets

No les quedó de otra que ponerse manos a la obra y sacar su primer proyecto para móvil, Sugar Kid, para más tarde crear Funk of Titans, un juego para consola. A partir de aquí comenzó una nueva búsqueda de inversión, que consiguen gracias a “inversores con cara y ojos que ponen cientos de miles de euros y una ronda de crowdfunding”. Así, según destaca el CEO, consiguen recaudar una cantidad de dinero que ronda el medio millón de euros.

Con este dinero se pone en marcha Blues and Bullets, un proyecto que poco a poco “comienza a ganar notoriedad”. “Se contrata a actores de nivel internacional, a actores locales, se trabaja con guionistas como Josué Monchán, que está obteniendo muy buenas críticas por su trabajo, con músicos locales como Damián Sánchez…”.

El resultado: un juego que ya se ha llevado el premio a la mejor narrativa en la Game Connection America 2015 y al mejor juego independiente en el Gamelab 2015 de Barcelona. Además, Blues and Bullets “ha salido ahora en Steam, la plataforma de ventas de juegos para PC, pero hacia finales de agosto también estará para Xbox One”.

Ramón Nafría se muestra muy contento por la acogida que está teniendo el juego, del que poco a poco iremos conociendo nuevos capítulos ya que, no nos olvidemos, se trata de un “juego episódico”.  “En Steam, donde la gente deja sus opiniones sobre el juego, tenemos 93 puntuaciones, de las que 91 son positivas. Hay 91 clientes que recomiendan el juego, y luego dos que no lo recomiendan”, explica.

La industria del videojuego en España

“La verdad es que la industria del videojuego en España ha crecido muchísimo. Yo empecé a echarle un ojo a la industria en 2003 y entonces no había casi nada, había como 5 o 10 empresas”, describe Ramón Nafría.

“Ahora mismo, el problema que tiene la industria española es el de siempre, que no hay presupuesto para casi nada”.  Y es esto lo que lleva a quienes trabajan en esta industria a buscar apoyos extranjeros y a que los proyectos que existen en España no sean demasiado grandes. “Cuando sale un proyecto siempre es del lado de alguien, nunca es un proyecto español como tal.  El nuestro es un proyecto español pero hemos tenido que ir de la mano de Microsoft con el tema marketing. Tenemos una industria con un tamaño bastante decente que a nivel de equipos aún es frágil”.

“Muy importante es la ayuda que ha recibido Mercury Steam (el estudio responsable de Castlevania para Konami) por parte del Estado. Y espero que sea algo que le sirva y que nos sirva a todos para establecer unas patas más afianzadas y poder caminar”, señala el CEO, Ramón Nafría, para hacernos ver que aunque sean pocas alguna que otra ayuda de puede conseguir. Desde luego el sector no puede levantarse solo, necesita de muchas más iniciativas para seguir avanzando.