Telefónica, Vodafone y Orange han conseguido en España que sus ingresos conjuntos en el primer semestre de este año no bajen de los 10.000 millones de euros, aunque se han anotado un descenso del 2,41% en su facturación.

Nadie les puede toser a los tres grandes de las telecomunicaciones en España; menos aún tras las adquisiciones de competidores que se están produciendo, como la compra de Jazztel por parte de Orange o la integración de ONO en Vodafone.

La más grande, por facturación, sigue siendo Telefónica España, en cuyas arcas han entrado 5.844 millones de euros hasta junio, un 2.5% menos que en el mismo periodo de 2014. Mientras, su beneficio operativo -oibda- ha retrocedido un 5,3% hasta los 2.598 millones de euros.

El negocio de la división española, presidida por Luis Miguel Gilpérez, duplica al de la siguiente, Vodafone: el operador rojo ha ingresado 2.505 millones de euros en lo que va de 2015, un 1,2% menos. La compañía se encuentra en el primer trimestre fiscal y no ha aportado datos desagregados de ganancias brutas -ebitda-.

Por su parte, Orange se queda todavía lejos del umbral de los 2 millardos, con 1.847 millones de euros en lo que va de año, un acusado retroceso del 3,8% sobre la cifra del primer semestre de 2014. Su ebitda en los primeros seis meses ha ascendido un 9% hasta los 420 millones.

A una distancia considerable se encuentra el siguiente operador con redes propias, Yoigo, que ha facturado 206 millones de euros en lo que va de año.

La nómina de ingresos de los tres grandes, pues, se queda en 10.196 millones de euros en estos seis meses, un 2,41% menos que los 10.448 millones que recibieron en el primer trimestre de 2014.

Clientes

La hegemonía de los tres grandes operadores también se deja notar en el número de clientes que tienen. Entre las tres compañías aglutinan prácticamente el 88% de los más de 50 millones de accesos móviles de España.

Idéntica situación: Telefónica lidera la clasificación con 17,3 millones de accesos móviles, frente a los 14,1 y 12,8 millones de Vodafone y Orange, respectivamente.

No obstante, las cifras varían con respecto a los últimos datos de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), que otorga 15,1 millones de accesos a Movistar, 11,05 millones a Vodafone y 11,5 millones de accesos a Orange. Entre las discrepancias puede haber diferencias en el cómputo o no de las tarjetas SIM para comunicación entre máquinas y también la incorporación de los clientes de servicios móviles de las recientes adquisiciones del sector.

En cualquier caso, y si se atiende a los últimos datos de la CNMC, los tres grandes operadores sólo dejan espacio para que el resto de empresas se repartan 11 millones de accesos. Al final, si se descuentan los 3,4 millones de suscriptores de Yoigo, el resto de operadores virtuales se reparten un botín de poco más de 8 millones de usuarios. Un margen mucho más pequeño si se descuentan los clientes móviles de ONO y Jazztel.

Pasa lo mismo en la banda ancha fija, donde los tres gigantes se repartirían -si se suman los clientes de internet de ONO a los de Vodafone y los de Jazztel a los de Orange- un 94,94% del total. No obstante, la Comisión Europea puso como condición para permitir la integración de Jazztel en Orange que el operador naranja se desprendiera de 700.000 accesos de banda ancha, así que la porción de Orange disminuiría y la tarta quedaría así:

Como ya se adelantó, el mercado se encamina hacia un oligopolio competitivo en el que la oferta va a estar concentrada en cada vez menos opciones.

 

Foto: Flickr – FuFu Wolf