El Gobierno cubano dice que sabrá ser “agradecido” con las compañías que ya están en la isla e invita a las empresas españolas a participar en 246 proyectos por valor de 8.000 millones.

Cuba puede convertirse de nuevo en tierra de oportunidades para los españoles. Dos factores perfilan un nuevo escenario que promete convertir la isla en un mercado atractivo para las compañías nacionales.

Por un lado, el Gobierno cubano de Raúl Castro se ha embarcado en una “actualización” de su modelo económico para ganar eficiencia, para dar un relativo protagonismo a la iniciativa privada (relativo, sí) y también para captar nueva inversión extranjera. Y por otro lado, esta actualización económica coincide con el restablecimiento de las relaciones diplomáticas con Estados Unidos y con los primeros pasos serios en medio siglo por acabar con el embargo impuesto por Washington a la isla.

Las empresas españolas, singularmente las vinculadas con el sector turístico, ya han mostrado su interés por participar en este nuevo tiempo y han empezado a explorar activamente las nuevas oportunidades. En los últimos meses, dos delegaciones de empresas españolas y del Ministerio de Industria han desembarcado en la isla tratando de promover esos negocios. Ayer, la visita fue correspondida. El ministro cubano de Comercio Exterior e Inversión Extranjera, Rodrigo Malmierca, se reunió en Madrid con dos centenares de empresas en unas jornadas organizadas por la CEOE y tuvo un encuentro con el ministro de Industria, José Manuel Soria.

Oportunidades de 8.000 millones

El Gobierno cubano invitó a los empresarios españoles a participar en un total de 246 proyectos empresariales por valor de 8.710 millones de dólares (unos 8.000 millones de euros al cambio actual). Turismo, energías renovables, infraestructuras… son algunos de los campos en que se desarrollarán estos proyectos.

España es el tercer principal inversor extranjero en la isla (sólo por detrás de China y Venezuela), tiene decenas de empresas instaladas y sus cadenas hoteleras son los principales operadores de la isla. Y Cuba, según asegura el ministro de Comercio Exterior, sabrá ser “agradecida” con los “amigos” que han estado ayudando desde el principio.

“España es un socio tradicional de Cuba. Somos como una familia y nuestros pueblos están unidos. El Gobierno cubano trata de facilitar a las empresas la posibilidad de hacer allí negocio. Y el empresariado español está llamado a jugar un papel importante en este proceso de actualización del modelo económico”, explicó Malmierca tras su encuentro con el ministro Soria.

El temor a la llegada de empresas de EEUU

Y aunque muchas empresas españolas se muestran más que dispuestas a participar en el proceso, estas mismas compañías no ocultan su preocupación por la posibilidad de que, un eventual levantamiento del bloqueo a la isla por parte de EEUU, se traduzca en una llegada en tromba de compañías estadounidenses dispuestas a moverles la silla.

“No tienen por qué preocuparse”, dijo Malmierca. “En primer lugar, porque el bloqueo aún está ahí. Y, aunque el presidente Obama parece que da pasos para resquebrajarlo, hoy las empresas de Estados Unidos no pueden invertir en Cuba”. Pero, claro, la preocupación de las empresas españolas se vincula precisamente al levantamiento de ese del embargo. El ministro cubano también quiso tranquilizarlos de cara a este otro escenario.

“En cualquier escenario en que ya no haya bloqueo, el deseo de Cuba no es el de desplazar a ningún mercado. No queremos reproducir la matriz de dependencia de Estados Unidos que teníamos en el pasado. Queremos que nuestro comercio y nuestra inversión sean diversificados”, sentenció el ministro cubano. “No somos personas desagradecidos y no abandonaremos a nuestros socios”.

“Cuba no va a desplazar a las empresas españolas que ya están. De hecho, queremos que lleguen nuevas empresas españolas. Y también italianas, y francesas…”, apuntó. La llegada de empresas estadounidenses a la isla “nunca se producirá en detrimento de nuestros actuales socios”, ratificó Malmierca.

Cuba pretende captar 2.500 millones de dólares de inversión extranjera cada año para fomentar el desarrollo económico de la isla. Además de infraestructuras y comercio exterior, una de las claves seguirá siendo el turismo El Gobierno quiere construir 30.000 nuevas plazas hoteleras. Las cadenas hoteleras españolas gestionan hoy por hoy cerca del 90% de la planta hotelera cubana y quieren seguir creciendo en esta nueva etapa. De momento, Gowaii ultima la incorporación de dos hoteles en la isla, Barceló negocia la explotación con un hotel de un terreno que tiene en copropiedad con el Gobierno cubano. y Balearia ha obtenido los permisos necesarios para operar rutas entre EEUU y la isla. Otras cadenas hoteleras nacionales también se mueven para aprovechar el momento en Cuba.