La petrolera española Repsol ha obtenido durante los primeros seis meses del año un beneficio neto ajustado de 1.240 millones de euros, frente a los 922 millones de euros del mismo periodo de 2014.

La compañía ha precisado en un comunicado remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que de esta cifra se descuentan los resultados extraordinarios obtenidos por la venta de negocios de gas natural licuado y de las acciones no expropiadas de YPF. De tenerse en cuenta estas circunstancias, la multinacional habría conseguido un beneficio neto de 1.053 millones en el primer semestre, un 21% menos.

El desplome del precio del barril de crudo, que en junio de 2014 superaba los 100 dólares y ahora está en el entorno de los 50 dólares, no ha producido los efectos esperados en las cuentas de la empresa presidida por Antonio Brufau, que ha paliado las consecuencias negativas de la caída del petróleo con la compra de la petrolera canadiense Talisman Energy y con la mejora de la eficiencia de su negocio.

De hecho, la actividad de exploración y producción (conocida como “upstream”) ha arrojado unas pérdidas netas ajustadas de 238 millones de dólares, como consecuencia de la bajada de los precios del crudo y de la interrupción de la actividad en Libia.

Sin embargo, la división de refino y comercialización (conocida como “downstream”) ha obtenido un beneficio neto ajustado de 973 millones, más del doble que el pasado año, por la eficiencia de las instalaciones de la compañía, según Repsol.

Los ingresos de explotación de la petrolera hasta junio han alcanzado los 21.099 millones de euros, un 13% menos.