El presidente de la Generalitat, Artur Mas, y la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, han evitado chocar por el proceso soberanista en la reunión que han mantenido este jueves durante más de una hora en la Generalitat, en la que sí se han reafirmado en el derecho a decidir y han compartido críticas hacia el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy.

En su conferencia en Molins de Rei (Barcelona) una semana después de la investidura de Colau, Mas avisó de que algunos partidos podrían desplazar el eje del 27 de septiembre del soberanismo a la justicia social, y de que, mientras los soberanistas reclaman la independencia para lograr un Estado mejor, “los del sí se puede” sólo piden justicia social sin debatir sobre el instrumento para lograrla.

En sendas ruedas de prensa para valorar la reunión, Colau y la portavoz del Govern, Neus Munté, han señalado que no han tratado asuntos concretos referentes al proceso soberanista ni al derecho a decidir, pero han abordado el contexto político, según ha informado Europa Press.

Munté ha señalado que han compartido el diagnóstico de que Cataluña pasa por un momento complejo y que el origen está en las “dificultades extremas de la Generalitat que provienen de un ahogo financiero que proviene de Madrid”, que no es sólo económico sino también competencial, según ella.

Por su parte, Colau ha defendido que la situación está “provocada por un Gobierno de PP prepotente, arrogante y con poca vocación democrática“, y ha señalado que este contexto tiene varias salidas pero que deben pasar por que la ciudadanía pueda decidir.

Asimismo, ha acusado a Mariano Rajoy, de generar “tensión innecesaria” en Cataluña, después de que aprovechase un acto del PP en Castelldefels (Barcelona) para advertir a Mas de que quien quiera saltarse la ley tendrá un problema.

Un punto en común: el derecho a decidir.

“Habrá discrepancias en todos estos debates, pero hay un punto en común clarísimo, que es la defensa del derecho a decidir”, ha resaltado la alcaldesa, que ha asegurado que defenderá con la Generalitat los derechos democráticos con toda la firmeza, en sus palabras.

Preguntada por las declaraciones de Mas sobre los del ‘sí se puede’, Colau ha dicho que el movimiento lucha por los derechos, y que “ningún proceso soberanista tiene sentido si no es para conquistar derechos”.

En todo caso, ha calificado la afirmación de desafortunada y ha considerado que sería un error político que así lo creyera: “No entenderíamos que haya un planteamiento que quisiera contraponer soberanismo y la defensa de derechos sociales”.

Colau no aclara si acudirá a la Diada.

Sobre la Diada del 11 de septiembre, la alcaldesa no ha desvelado si asistirá a la manifestación, pero ha reiterado que el Ayuntamiento facilitará y participará en la movilización y ha añadido: “Como alcaldesa lo que me corresponde es ser anfitriona de la manifestación y de las organizaciones convocantes; acabaremos de concretar de qué manera concreta participo en la manifestación”.

“Me parece que tengo que estar ahí en representación de la pluralidad de Barcelona en este tema; hay pluralidad pero también una amplísima mayoría y un amplísimo consenso de que el derecho a decidir es un derecho irrenunciable”, ha remarcado, después de que haya cuestionado su asistencia a la movilización por la inclusión de la ANC y Òmnium en la lista soberanista Junts pel sí.

Por su parte, Munté ha defendido la importancia de que la capital catalana ejerza un “coliderazgo desde el punto de vista de reclamación de más instrumentos y recursos para el conjunto del país“.

Efigie del Rey.

Después de que la delegada del Gobierno en Cataluña, Llanos de Luna, exigiera este martes al Ayuntamiento colocar una efigie del Rey Felipe VI en el salón de plenos tras retirar el busto de Juan Carlos I, Colau ha reiterado que el Gobierno municipal se limitó “a actualizar la situación, porque no tenía razón de ser que un anterior jefe de Estado presidiera el salón”.

Asimismo, la alcaldesa ha señalado que el consistorio incumplía la normativa desde que abdicó Juan Carlos I, y ha añadido: “En todo el año anterior la Delegación del Gobierno no se preocupó de que no se cumpliera; entiendo que ahora podrán esperar a que empiece el curso normal”, cuando crearán un grupo de estudio con el resto de partido para consensuar cómo actualizar la simbología del Ayuntamiento y de la ciudad.