En septiembre de 2014 un juzgado adjudicó los activos y la gestión del Grupo Playa Sol, en concurso de acreedores, a dos compañías del imperio de Víctor Madera con la ayuda del Banco Popular. Uno de los grandes empresarios de la sanidad privada entraba así en el negocio turistico español.

El diario El Confidencial dibujaba en el año 2013 un interesante perfil sobre el empresario Víctor Madera, a quien llamaban ‘el ministro de Sanidad en la sombra’ del Partido Popular. En él, se narra el ascenso del médico y gestor asturiano, uno de los padres del modelo sanitario preferido del PP, ensayado en Valencia y en Madrid. Un firme defensor del sistema del coste per cápita, que hace que la sanidad privada no cobre por cada actuación que realiza entre la población, sino por cada ciudadano, utilice o no estos servicios. Este sistema, muy criticado desde hace años por la oposición en ambas comunidades, y que el PP no logró extender de 4 a 10 hospitales de la Comunidad de Madrid por decisión judicial, se enfrenta hoy a un encendido debate sobre su continuidad, hasta el punto de que ya se ha llegado a pedir oficialmente en Madrid que se estudie la reversión al sistema público de alguno de estos centros.

Así, vemos que las cosas han cambiado mucho desde ese perfil inicial. Si Madera está siendo empujado de su ministerio de Sanidad en la sombra, parece que ahora esté buscando la cartera de Turismo. El pasado mes de noviembre, el juez adjudicó de forma definitiva el Grupo Playa Sol a dos de sus compañías, Hiperion Hotel Group y Sunparty. La prensa se hizo entonces eco de la adquisición, pero apenas nadie reparó en la implicación del empresario asturiano en la operación. 

 

quién es quién en hiperión y sunparty

Hiperion Hotel Group es una sociedad unipersonal cuyo capital social son 61.000 acciones de un euro, según las últimas cuentas depositadas en el registro mercantil. Su único accionista es el Hiperion Turnaround Fund 1 de régimen simplificado, que a su vez está gestionado por la Hiperion Capital Management, de la que Madera fue presidente hasta junio de 2013, de la que es el máximo accionista, acompañado por directivos de su entorno, y que está presidida por José Enrique Fernández Llamazares.

Además de su inversión en Hiperión Hotel Group, el fondo ha invertido recientemente en una participación en la empresa de electrónica San Luis, que después de su entrada, y de reabrir en Madrid una decena de tiendas Menaje del Hogar, se ha vuelto a ver obligada a suspender pagos. 

Sunparty, por otra parte, es una sociedad de reciente creación presidida por Luciano Huelga, si bien entre los administradores se encuentra Juan Carlos González Acebes, relacionado con decenas de empresas de Madera.

 

 

El aterrizaje de Víctor Madera en el sector turístico se produce inicialmente en 2010, a través de la sociedad Hiperión, de la que entonces era presidente. Fue entonces cuando este fondo de inversión asumió la gestión del Grupo Playa Sol (GPS), un conglomerado de decenas de hoteles de bajo coste, casi todos en Ibiza, que había sido intervenido judicialmente por los múltiples delitos fiscales cometidos por su propietario Fernando Ferré.

Cuando hace cinco años, el juez retira la gestión del grupo a Ferré (finalmente condenado el año pasado a siete años de prisión, que no cumplirá por su salud, y a una multa de 22 millones de euros por hasta catorce delitos fiscales) Hiperión asume los mandos. Se encontraba gestionando la compañía cuando, en 2013, GPS entra de nuevo en concurso de acreedores con unas deudas por valor de casi 320 millones de euros.

El juez encargado de dirigir el concurso cedió la administración concursal de nuevo a Hiperión, que empezó a mostrar activamente su interés en hacerse con la propiedad y el control del grupo turístico. El juez pareció inclinarse durante meses por impulsar la liquidación de la compañía, pero finalmente accedió a abrir un proceso para ceder los activos de Playa Sol y la explotación del grupo.

Y la beneficiada fue, de nuevo, Hiperión, que pasó no sólo a gestionagpso, sino a convertirse en su propietario en septiembre del año pasado. El grupo de Víctor Madera constituyó dos sociedades instrumentales, Hiperión Hotel Group y Sunparty Real Estate, para participar con una oferta conjunta en el proceso. La primera se adjudicó la explotación de los hoteles y la segunda se quedó con todos los activos inmobiliarios del grupo. Dos sociedades con la misma matriz, pero cada una asumió diferentes actividades o activos de la compañía.

¿Cómo consiguieron hacerse con el concurso? Para el juez, fue capital que Hiperión y Sunparty incluían en su oferta el compromiso expreso por parte de Banco Popular y Bankia de subrogarse créditos hipotecarios vinculados a los hoteles por valor de 264 millones de euros (un 82% del total del pasivo del concurso y un 96% de los créditos privilegiados del proceso). De hecho, esta medida y el compromisos de asumir los salarios atrasados adeudados a la plantilla fueron puntos clave en la decisión del juez para adjudicar GPS a Víctor Madera.

La mejor opción para la banca y para el juez

BFA-Bankia, uno de los acreedores principales del Grupo, a la vista del “sindiós” en que se había convertido la compañía, ya había decidido en 2014 que se desvincularía de Playa Sol en cuanto pudiera. Desde la nacionalización de la entidad y la llegada de José Ignacio Goirigolzarri, todo el riesgo asociado a este grupo estaba “hiperprovisionado” así que se pudieron aplicar quitas importantes a la venta de los activos sin que por ello se produjeran pérdidas en la cartera crediticia del banco.

Como BFA-Bankia contaba con “músculo financiero” para asumir quitas en cuanto hubiera un comprador interesado, cedió enseguida sus hipotecas de Playa Sol al Banco Popular, el principal acreedor de los mismos, y quien más tenía que perder en el concurso. Fue éste el que lideró la negociación con Hiperión y Sunparty y quien posibilitó la subrogación de las hipotecas, algo que a la postre sería decisivo para que las compañías de Madera se llevaran la adjudicación en perjuicio de sus rivales.

Así lo constata el juez de lo mercantil de Palma de Mallorca, que en un auto del 4 de noviembre al que ha tenido acceso SABEMOS detalla que el hecho de que Hiperion y Sunparty incorporaran en su oferta “una carta emitida por el Banco Popular y por Bankia (que titulan créditos por importe de 264 millones de euros, equivalente a un 82,9% del pasivo total del concurso y un porcentaje sobre los créditos privilegiados del 96,3%) que aceptan la subrogación del oferente”, señala.

De esta forma, los bancos acreedores (con el Popular a la cabeza) dieron un voto positivo en favor de las empresas de Víctor Madera, un hecho decisivo a su favor para llevarse la gestión y los activos de Playa Sol. Esto no quiere decir, tal y como especifica el propio juez en su auto, que este voto favorable condicionase por sí mismo la decisión del tribunal. “Se trata de un factor más, en el contexto de un conjunto de ellos que conducen a determinar la oferta más favorable”. Pero de lo que no cabe duda es de que el Popular apoyó a Madera en su empeño, consiguió mantener sus privilegios como acreedor y ayudó al magnate asturiano en sus aspiraciones turísticas.

En todo caso, no deja de resultar extraña la división en dos sociedades, una para la gestión de los hoteles y otra con los activos inmobiliarios sobre los que el Banco Popular mantiene el control a través de sus hipotecas.

Palacio de El Cercau, en Llanes. Foto: juangarjak en Flickr

A la caza del palacio

Una segunda actividad turística de Víctor Madera ha tenido que ver con la compra, rehabilitación y reconversión en hoteles de joyas casi ruinosas de la arquitectura asturiana, un proceso por el que ya han pasado siete propiedades locales, tales como las Torres de Donlebún (Barres), el Palacio de Trenor (Figueras), el Palacio de El Cercáu y el Palacio Duque de Estrada (Llanes) y el Palacio del Marqués de Santa Cruz y Villa Excelsior (Castropol). Rehabilitar estas locuras de indianos y transformarlas en establecimientos de hostelería (al menos uno tiene ya las obras casi terminadas) es uno de los objetivos del médico asturiano reconvertido en amo de una sanidad privatizada puesta en duda y candidato a magnate del turismo.

FOTO: DICKRIJNSDORP en FLICKR