La sociedad está inmersa en una serie de cambios demográficos que configuran el entorno económico. Airbnb como espectador de lujo se ha dado cuenta de que las personas de avanzada edad pueden jugar un papel clave en su negocio, y no lo van a dejar escapar.

De este modo, Airbnb ha presentado datos de su comunidad global de usuarios de más de 60 años, que actualmente asciende a casi 1 millón de personas. En los últimos dos años, el número de personas mayores de 60 años que utilizan la plataforma en todo el mundo se ha triplicado, alcanzando los 88.500 anfitriones. Casi la mitad (el 49%) de estos anfitriones alquilan los espacios libres de sus casas fundamentalmente por motivos económicos.

Los anfitriones más adultos, de los cuales el 56% están jubilados y viven de una pensión de jubilación fija, ganan poco menos de 6.000 dólares al año por alojar viajeros a través de Airbnb, lo que supone de media menos de 60 días al año. Esto les permite obtener el dinero que necesitan para llegar a fin de mes, vivir más desahogadamente, o incluso permitirse algún viaje.

De hecho, el 45% de los anfitriones de edad avanzada asegura que dependen del dinero que ganan con Airbnb para llegar a fin de mes y cubrir gastos fundamentales de su vida diaria; y un 41% afirma que hospedar a otras personas les ha permitido seguir en la casa donde han vivido la mayor parte de su vida.

En concreto, en España, los anfitriones mayores de 60 años han alojado ya a más de 94.000 huéspedes a través de la plataforma. Además, el número de anfitriones también se ha triplicado en los últimos dos años.

Socializar, otra gran razón para ser anfitrión

A parte de las razones financieras, muchos de los anfitriones mayores de 60 años que empezaron a alquilar sus hogares a través de Airbnb, destacan las relaciones sociales que les proporciona esta opción de consumo colaborativo como una razón primordial para alojar viajeros en sus casas. Así, casi un tercio de ellos afirma que conocer a nueva gente es la principal razón para ser anfitriones, y más de dos tercios busca “dar vida” a sus casas cuando viven solos.