Un tribunal de Libia ha condenado a muerte a Saif al Islam Gadafi, el hijo del derrotado coronel Muamar Gadafi, así como a otras ocho personas a causa de su implicación en crímenes cometidos durante la revolución de 2011.

Según ha comprobado desde el tribunal el corresponsal de la BBC, John Simpson, Saif al Islam no estuvo presente durante la vista e hizo sus declaraciones a través de videoconferencia. El hijo de Gadafi se encuentra en poder de un antiguo grupo rebelde de la ciudad de Zintan que se niega a entregarlo a las autoridades.

Los fiscales del tribunal libio han acusado a Saif al Islam de formar parte del plan de su padre “para sofocar, por todos los medios, las manifestaciones de civiles contra el régimen de Gadafi”. 

El antiguo jefe de la Inteligencia del régimen de Gadafi, Abdalá al Senusi, también ha sido condenado a muerte, al igual que el ex primer ministro  Baghdadi al Mahmudi. Los tres condenados, que se enfrentaban a los cargos de homicidio, secuestro y malversación, tendrán derecho a recurrir sus sentencias.

En total han sido procesadas más de 30 personas por los mismos hechos. Aparte de los nueve condenados a muerte, el resto de acusados han sido sentenciados a penas que oscilan entre los cinco años a la prisión perpetua.

El Tribunal Penal Internaciona (TPI) había reclamado en 2014 la extradición de Saif al Islam Gadafi y de Al Senusi, acusados de crímenes de lesa humanidad, y las organizaciones internacionales de derechos humanos habían advertido de que ambos no tendrían garantizado un juicio justo en caso de ser procesados en Libia.

En estos momentos, el país está marcado por una fuerte inestabilidad, sin un gobierno único plenamente reconocido y con dos facciones enfrentadas por el control del poder, la una asentada en Tobruk y la otra en Trípoli.

Saif al Islam, de 43 años y la figura más mediática del régimen libio durante la revolución de 2011, había sido elegido por su padre para sucederle al frente de la Yahamiriya, nombre oficial de la República de Libia desde 1977.