El departamento legal de Google debe tener la misma importancia que cualquier otro. Prácticamente cada semana recibe algún tipo de demanda, multa o sanción, bien sea de un organismo público o empresa. En esta ocasión es Oracle y un conflicto que viene de muy lejos, pero que la compañía quiere retomarlo.

La historia del gigante tecnológico Oracle con Google bien podría ser tildado de “erre que erre”. Cinco años después de que se iniciasen los litigios legales a cuenta de si Google podría haber basado el desarrollo de Android (el conocido sistema operativo para móviles) en las APIs que Oracle usa para Java, estos han decidido retomar la senda legal que quedaba abierta.

Concretamente esta semana se ha sabido que Oracle ha pedido a un juez que se abra el proceso legal para actualizar la demanda interpuesta contra Google sobre una violación de derechos de autor y patentes. Se trata del asunto relativo a la supuesta copia de APIs (protocolos de software para desarrollar aplicaciones) que habría utilizado Google para desarrollar Android y sus respectivas versiones de actualización. La gran lucha de Oracle, que ya recibió un guantazo en 2012 cuando desestimaron el caso, es que el lenguaje de programación de Java ha sido la clara inspiración para el desarrollo de Android. Pero entonces el juez William Alsup estimó que no se infringían normas legales frente a las patentes de Oracle, pese a que el jurado dictó que, por el contrario, ciertos derechos de autor sí estaban en tela de juicio.

Así pues, desde la compañía estiman que teniendo en cuenta el potencial impacto que ha causado este sistema operativo dentro de la tecnología móvil, el valor estimado que se merecen recibir por los agravios y perjuicios sería de 1.000 millones de dólares.

Por todo esto, Oracle quiere reavivar el asunto tras la primera demanda de 2010, porque considera que con las diversas actualizaciones de Android, Google sigue infringiendo la ley. Además, alega que cada vez sigue teniendo mayores beneficios de este sistema operativo. El problema es que el juez Alsup ya ha dejado constancia en una reclamación previa que no abriría (tanto) el abanico de las normas sobre derechos de autor. Es decir, en el primer juicio se decretó que, de algún modo, sí era cierto que Google incumplía pequeños matices regulatorios en este ámbito, pero el juez decretó al respecto de las líneas de software que no podía ser muy taxativo porque eso impediría a cualquiera poder hacer nuevas versiones sobre software ya existente.

¿Nuevo escenario ante el “uso justo”?

Donde se dijo Diego… hace un año llegó la primera alegría para Oracle en esta historia legal, ya que un tribunal federal dijo que sí era posible que las APIs tuvieran autoría intelectual, y que por lo tanto pueden estar sujetas al derecho de patentes. De ahí que Oracle se haya lanzado de lleno, una vez más, a conseguir que se reconozca que Google ha copiado a Java para el desarrollo de Android.

Para la compañía dirigida por Mark Hurd y Safra Catz el gran matiz es que Android ha crecido tan exponencialmente que hay mayores motivos para reclamar “su parte”. En el texto remitido al juez por parte de Oracle, se pone en contexto que Android está presente, en estos momentos, en el 80% de los dispositivos conectados, incluyéndo móviles, tablets o wearables. Además, añaden, que en estos últimos años Java ha sufrido más que nunca, y por lo tanto la compensación entra en la lógica de mercado.

Pero no solo eso. Una de las grandes bazas que juega Oracle en este sentido tiene que ver con el “uso justo”. Cuando el juez Alsup dictaminó que si bien algunos derechos de autor rozaban el límite legal (según el jurado), pero que no había delito contra patentes, utilizó la expresión “uso justo” en cuanto a las nuevas versiones que se pueden hacer sobre líneas de software existentes.

¿Por qué esto es importante para Oracle? Cree que Google gana miles de millones a través de la publicidad que se comercializa en los entornos de Android, y que por tanto ya no hay un “uso justo” de software, sino algo puramente comercial. Esa cuestión, sumada al apoyo sobre que la creación de APIs si puede ser recogida como una “creación de autor”, son las que han llevado a Oracle a remover todo este asunto.

Una cuestión no solo empresarial

Este juicio llevado a cabo por fascículos tiene dos vertientes: una empresarial y otra social. Aunque a priori parezca un lío más entre dos grandes gigantes de la industria tecnológica, lo cierto es que puede afectar al futuro desarrollo de los programadores y la creación de software.

Si finalmente sale victoriosa Oracle, supondría un nuevo escenario con respecto a los derechos de autor en el ámbito de la creación de software. Muchas empresas y programadores podrían lanzarse de cabeza a pleitear sobre su creación y lo que determinen que ha sido una violación de sus derechos de propiedad intelectual. En contrapartida, Google siempre ha argumentado que si hubiera mucha rigidez en el asunto de los derechos de autor, algunas empresas podrían haber paralizado la evolución tecnológica al detener dentro de sus muros la creación de nuevas versiones sobre un software ya hecho.

Ahora la cuestión está en saber si este caso podría llegar a la Corte Suprema de Estados Unidos, y en tal caso, hasta dónde estará dispuesta a llegar Oracle para que se reconozca que Google ha copiado Java para el desarrollo de Android.

Imagen | Flickr – Peter Kaminski