Las acciones chinas han registrado caídas generalizadas en la sesión de este lunes que ha provocado al cierre del mercado el mayor desplome de los índices de referencia en Shanghai y Shenzen desde febrero de 2007 ante la incertidumbre sobre el mantenimiento del apoyo prestado por Pekín.

En concreto, el índice CSI300, que agrupa las principales compañías cotizadas de Shanghai y Shenzen, concluyó la sesión con un retroceso del 8,6%, hasta los 3.818,73 puntos, mientras que el índice compuesto de la Bolsa de Shanghai bajó un 8,48%, hasta los 3.725,56 enteros, según ha informado Europa Press.

Sobre el ánimo de los inversores parece haber pesado la perspectiva de una inminente subida de tipos en EEUU, así como los síntomas de ralentización de la economía china, después de que este viernes el PMI manufacturero del gigante asiático correspondiente a julio registrara un nuevo retroceso al situarse en 48,2 puntos desde los 49,4 del mes anterior, lo que supone su peor lectura desde abril del año pasado.

Asimismo, la incertidumbre sobre cuánto tiempo continuarán las autoridades chinas prestando apoyo a los mercados, después de la decisiva intervención a principios de mes que frenó el desplome de las bolsas.

“El reciente rebote había sido rápido y fuerte, lo que hace necesaria una corrección técnica”, aventuraba Yang Hai, estratega de Kaiiyuan Securities, en declaraciones a Reuters.

En este sentido, el analista advertía de que un mercado menos optimista en EEUU ante la perspectiva de subidas de tipos en el cuarto trimestre junto a la evolución de algunos precios en China podrían llevar a Pekín a abstenerse de continuar relajando su política.