El club blanco ha elegido como destinos de pretemporada en varias ocasiones países en los que la constructora tiene negocios pendientes. Este año, el equipo ha viajado por primera vez a Australia. Curiosamente, poco después de anunciarse el destino del equipo durante la pretemporada, una filial de ACS se adjudicaba un importante contrato.

Cimic, nuevo nombre por el que se conoce a Leighton, la filial de ACS en Australia, que hasta hace poco había superado notables dificultades por su elevado endeudamiento y mediocres resultados, conseguía en junio una concesión para construir una autopista en la ciudad de Sydney por 1.850 millones de euros. El anuncio se producía muy poco después de conocerse el destino del Real Madrid, club que habitualmente une sus destinos a los intereses de su presidente.

El equipo blanco ha estado de gira por Australia, donde ACS ha conseguido recientemente un contrato de 1.850 millones

Desde Australia, el Real Madrid puso rumbo este fin de semana a la ciudad de Guangzhou (Cantón), donde hoy se enfrenta al Inter de Milán para continuar su gira. Este tour, el de China, lo imitan muchos otros equipos de fútbol en pretemporada, habida cuenta del potencial de aficionados que atesora el gigante asiático. Mucho más que Australia, donde el fútbol no deja de ser un deporte menor y el equipo se vio obligado a jugar en un campo de cricket y fútbol australiano. En todo caso, fue el éxito habitual en el equipo merengue, récord histórico de asistencia incluido.

Durante varios años, EEUU y la Universidad de Los Ángeles habían sido el destino ideal de la pretemporada para el equipo. El año pasado, la española Dragados, filial de ACS, se adjudicaba en un consorcio la licitación de la la autoridad ferroviaria de California para construir el segundo tramo del tren de alta velocidad en ese estado. Se trata de un tramo de algo más de 100 kilómetros entre Fresno y el norte de Bakersfield.

Tras regresar de China, un mercado en el que está presente desde 2003 a través de las actividades de contenedores de Dragados, al Real Madrid aún le esperan dos destinos internacionales en su interminable gira de más de 35.000 kilómetros, que algunas voces consideran excesiva y contraria a los intereses del nuevo entrenador, Rafa Benítez.

El primero es Alemania, hogar de la filial Hochtief de ACS, presidida por Mauricio Fernández Verdes, que también lidera Cimic y quien ocupará el cargo de consejero delegado de ACS a partir de 2016. El tamaño de la multinacional, con más de 40.000 millones de facturación, un 85% de la cual fuera de las fronteras españolas, ha hecho imprescindible que Florentino Pérez abandone algunas de sus funciones ejecutivas.

Noruega era un país interesante para ACS, dado que esperaba ganar el mayor proyecto ferroviario de la historia del país. Dos meses antes de que la adjudicación se la llevase Acciona, el Real Madrid había aumentado su presencia en el país tras el fichaje, en enero, de la joven promesa Martin Odegaard. Metió un gol en once partidos con el Castilla y llegó a debutar con el primer equipo. La relación entre la nacionalidad de los fichajes y las obras de ACS es otra constante de los últimos años. Pese a su extraordinario desempeño deportivo, no faltó quien afirmó que la compra del colombiano James Rodríguez tenía que ver con el colosal plan de infraestructuras del país americano. Desde su fichaje, ACS ha conseguido una segunda autopista, por 820 millones, que se suma a la de 620 que se licitó antes del multimillonario fichaje. En todo caso, conviene tomarse estas noticias con cautelas: Sacyr tiene tres autopistas en Colombia y ningún equipo de fútbol.

Fútbol y negocios

Al presidente del Real Madrid le han acusado en varias ocasiones de mezclar su función de representación de “la casa blanca” con sus intereses como empresario. Un ejemplo estaría en su viaje por Latinoamérica del año pasado, que le sirvió para promocionar la actividad de la Fundación Real Madrid en Guatemala y Perú, países en los que ACS se ha adjudicado importantes contratos de construcción.

En el primer caso, el Real Madrid abría su segunda escuela deportiva en el país y regalaba al presidente del país, Otto Pérez Molina, una camiseta merengue por su nombre. Florentino aprovechó la visita para ver de cerca el gran proyecto de su filial Grupo Cobra en el país, la planta hidroeléctrica Renace II, con una inversión que asciende a 270 millones de dólares (cerca de 200 millones de euros). Dicho proyecto vivió desde entonces, por cierto, un notable retraso, con un impacto de 12 millones de euros a abonar por la contratista. 

En Perú, Florentino aprovechó su visita a las tres escuelas de la Fundación Real Madrid para hablar con el presidente Ollanta Humala sobre el gigantesco proyecto en el país, el Nuevo Metro de Lima, una obra de 3.900 millones de euros. El año pasado, Perú suponía el 7,5% del gasto total en infraestructuras mundial, según datos del Banco Mundial, sólo por detrás de un Brasil en plena preparación del Mundial.

En suma, es evidente que las actividades de ACS y el Real Madrid viven sospechosos paralelismos. ¿Hasta qué punto el dueño de una de las mayores constructoras del mundo se apalanca en la imagen del mayor club del siglo XX para abrirse puertas en otros mercados? Según un estudio elaborado a petición de Microsoft, el club cuenta con más de 450 millones de aficionados en todo el mundo. Nadie discute que es la perfecta tarjeta de visita para cualquier comercial.

 

Foto: Flickr – William Brawley