El partido de Albert Rivera pide un pacto nacional en la materia que acabe con el “sectarismo” y la “ineficacia” de reformas anteriores. Aboga por la gratuidad de los libros de texto y el impulso del “aprendizaje no cognitivo”: comunicación, oratoria, trabajo en equipo, idiomas y eduación artística y cultural.

Libros de texto gratis, más inversión en educación superior, garantizar la igualdad de oportunidades, acabar con las repeticiones de curso y con el aprendizaje memorístico “poco funcional”… Ciudadanos presentó ayer sus propuestas para reformar el sistema educativo, la parte que considera más importante de su programa y que tiene un claro tinte socialdemócrata, poniendo el foco en la garantía de la universalidad y gratuidad de la oferta y en mejorar las condiciones del profesorado.

Cerca de mil simpatizantes acudieron a escuchar las propuestas educativas de la formación naranja

“La excelencia no está reñida con la igualdad de oportunidades” fue el mantra que se repitió durante el evento, celebrado ante 950 simpatizantes en el madrileño Teatro Compac de Gran Vía (3.300 más lo siguieron por streaming). Era la cuarta presentación de las propuestas económicas y sociales del partido, al frente de cuya elaboración está el economista Luis Garicano. Precisamente él, mano derecha de Albert Rivera en su salto a la política nacional, fue el maestro de ceremonias y el encargado de desgranar la batería de medidas con la que Ciudadanos quiere superar el “sectarismo” y la “ineficacia” de la política educativa desarrollada por PSOE y PP desde la llegada de la democracia.

La formación naranja cree haber dado con la fórmula para mejorar la calidad de la enseñanza al tiempo que se asegura el acceso universal a ella. Y dicha solución se articula sobre dos pilares: motivar al profesorado y reformar de arriba abajo el currículo.

“Un MIR docente” y profesores bilingües

Para lo primero, Ciudadanos propone como medida estrella “un MIR docente” que establezca en la enseñanza el mismo sistema de selección de profesionales que en la sanidad. “Hay que mejorar la selección, la formación y la motivación de los profesores, es la clave”, afirmó Garicano. Así, se les tendría uno o dos años a prueba en centros elegidos por ellos, y a su vez esos centros serían los encargados de elegir a sus equipos. Todos los profesores deberán ser bilingües y dispondrán de una permanente formación académica y pedagógica, además de ser regularmente evaluados.

En cuanto a la revisión de contenidos y métodos de la enseñanza, Ciudadanos plantea una reforma radical. En primer lugar, pretende superar el aprendizaje memorístico “poco funcional”, como el de ríos y montañas, e impulsar el aprendizaje “no cognitivo”. Es decir, dar un papel clave a la comunicación, la educación artística y cultural, el espíritu emprendedor, los idiomas, el trabajo en equipo o la oratoria. Rivera consideró “maravilloso” apostar por esas materias, que fueron detalladas por Carolina Punset, una de las referentes del partido en la cosa.

La memorización de ríos y montañas es prescindible “en la época de Google”, sostiene Garicano

“No se trata de acumular datos sino de aprender por competencias, de que el aprendizaje sea funcional, tenga utilidad”, argumentó la líder de Ciudadanos en la Comunidad Valenciana. Abundaba así en lo apuntado por Garicano, que poco antes había considerado prescindible, “en la época de Google”, la memorización de ríos y montañas, citando el ejemplo de un estudiante a quien había visto aprendiendo el nombre de 50 montañas de Madrid. Ello supone para el economista “una pérdida de motivación y de tiempo”.

Además de todo esto, Ciudadanos pretende acabar con el gasto de “300 o 400 euros por hijo” al año en libros de texto que soportan las familias. Proponen que sean las escuelas las que compren el material y se lo presten a los alumnos, que únicamente abonarían el coste a final de año en caso de que los libros sufrieran deterioro. Tampoco le ven sentido a las reválidas y las repeticiones de curso, que suponen dejar atrás a una gran cantidad de los estudiantes de forma ineficaz, pues así no se mejora su rendimiento y sí se eleva el coste del servicio y la tasa de fracaso escolar. Y quieren que la religión deje de ser materia evaluable, además de recuperar una especie de Educación para la Ciudadanía que transmita valores cívicos al alumnado.

Internacionalización de la enseñanza universitaria

¿Suponen todas estas medidas un giro socialdemócrata en Ciudadanos? “Es que este partido, a pesar de que muchos lo tachan de marca blanca del PP, lo fundaron un grupo de intelectuales que lo definieron como progresista”, respondía a SABEMOS Punset poco después de acabar el acto. La diputada valenciana prefiere calificarlo así, “progresista, como opuesto a conservador, porque somos ante todo partidarios de las reformas”.

El programa es “progresista, como opuesto a conservador”, defiende Carolina Punset

Y la reforma educativa se culminaría, además de con todo lo ya expuesto, con una apuesta decidida por la formación profesional dual y un salto de calidad en la oferta universitaria. Para ello, plantean adecuarla a la verdadera demanda de la sociedad, imponer una selección del profesorado “abierta y no endogámica”, acabar con la “estalinista burocracia” que lastra su funcionamiento y mejorar la financiación. En educación superior debería invertirse el 3% del PIB. La internacionalización -atrayendo estudiantes extranjeros, impulsando las relaciones exteriores de los centros y fomentando la proyección internacional de los alumnos- sería el último de los pilares de la ambiciosa reforma a la que Rivera pretende sumar a PP, PSOE y Podemos.

Será su gran objetivo de la legislatura, aseguró. Y le escuchaban, además de representantes de las embajadas de Suiza, Dinamarca y Holanda, los miembros más importantes de su Ejecutiva y la plana mayor de los candidatos que le arroparán en las listas de las generales. “¿Se les ocurre algún partido mejor que Ciudadanos para llegar a acuerdos?”, se preguntó, al tiempo que reivindicó su proyecto como “el único” que acredita “con palabras, con hechos, con documentos, con acuerdos de investidura”, su “capacidad de diálogo”. Todo ello lo explotará para lograr el primer pacto nacional por la educación, que “no es un gasto, es una inversión”.