El superregulador le ha impuesto una rebaja de tasas del 1,9% el próximo año, pero Aena -que ya tiene abierta una batalla legal por este motivo- dice que considerará su decisión en el consejo de administración que celebrará mañana.

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) aprobó la pasada semana el documento final sobre las tarifas de Aena, en el que imponía al gestor aeroportuario una rebaja de sus tasas aeroportuarias del 1,9% que debía aplicar en 2016. El superregulador rechazaba así la propuesta de Aena de mantener congeladas sus tarifas el año próximo y establece que el recorte de las tasas debe incluirse en los Presupuestos Generales de Estado para el próximo año que el Gobierno pretende aprobar antes de las elecciones.

La política de tarifas ya está siendo el centro de una batalla legal entre Aena y la CNMC. El gestor de los aeropuertos españoles recurrió ante la Audiencia Nacional los criterios que el supervisor quiere imponer para diseñar el cuadro de tarifas aeroportuarias de la compañía. Y ahora, con la última decisión sobre las tasas de 2016, Aena vuelve a hacerse la dura. La compañía ha informado en un comunicado remitido a la CNMV no que acate la decisión, sino que que en el consejo de administración que celebrará mañana será donde “adoptará las decisiones que estime oportunas”.

La CNMC, que en su escrito de la pasada semana aprovechaba para recodar su potestad legal de supervisor y controlar la actualización de tarifas de Aena, rechazó la propuesta del gestor de simplemente congelar las tasas en 2016 porque no se ajusta a la legislación vigente. Y es que la CNMC entiende que Aena interpreta de manera errónea el concepto de ‘déficit producido’ que establece la ley y utiliza uno que no es real. El superregulador rechaza que Aena separe los costes de sus actividades aeroportuarias (las tasas que pagan las aerolíneas) y de sus actividades comerciales (las comisiones que cobra por las tiendas en los aeropuertos), ya que hace que las tasas aeroportuarias tengan que ser mayores al no cubrir parte del déficit con los ingresos comerciales.