El Gobierno de Mariano Rajoy se ha fijado el objetivo de recuperar el apoyo de todos aquellos colectivos que le han dado la espalda en las urnas. En ese marco se inscribe la decisión del Consejo de Ministros, aprobada ayer, de constituir la Fundación Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo, con sede en Vitoria. Las principales asociaciones de víctimas acogieron con indiferencia la medida. Ninguno de sus principales dirigentes se hizo eco del asunto en las redes sociales.

Los objetivos del Centro Memorial, que contará con la presidencia de honor del Rey, serán preservar y difundir los valores democráticos y éticos que encarnan las víctimas; construir la memoria colectiva de estas y concienciar al conjunto de la población para la defensa de la libertad y de los derechos humanos y contra el terrorismo, según se encargó de subrayar el ministro de Interior, Jorge Fernández Díaz, en la rueda de prensa habitual tras la reunión del Consejo de Ministros.

Fernández Díaz no tuvo empacho en afirmar que, en todo el proceso de constitución del Centro Memorial, el Ministerio del Interior ha considerado imprescindibles las aportaciones de las víctimas del terrorismo y, por eso, se han mantenido abiertos diversos cauces de participación.

“Ello se constata porque, además de su necesaria participación en el gobierno de la Fundación, se crea un Consejo Asesor de Víctimas del Terrorismo, con funciones de propuesta y asesoramiento”.se señala en la referencia que redacta el gabinete de prensa de Moncloa para dar cuenta de los asuntos tratados por el Consejo de Ministros,

En dicho documento hay un párrafo que merece la pena ser destacado: “La Fundación Centro Memorial pone de manifiesto, una vez más, que el Ministerio del Interior está comprometido con el impulso decidido del reconocimiento y protección de las víctimas del terrorismo, ámbito en el que se han llevado a cabo numerosas iniciativas legislativas y programas de atención psicosocial que han venido a reforzar el sistema de protección español como un referente a nivel mundial”.

Las principales asociaciones de víctimas acogieron con indiferencia la medida del Ejecutivo. Ninguno de sus principales dirigentes se hizo eco del asunto en las redes sociales.

Sorprende el autobombo que se quiere dar el Ministerio de Interior con este asunto cuando han sido numerosas las descalificaciones a la labor gubernamental lanzadas por las asociaciones de víctimas durante esta legislatura, empezado por los ataques al Gobierno a cuenta de la excarcelación del etarra Bolinaga y acabando con las críticas al Gabinete de Rajoy por permitir, con su pasividad, la presencia de Bildu-ETA en las instituciones democráticas, en especial en Navarra, tras las elecciones del 24 de mayo.

Y es que han sido numerosas las muestras de reprobación al Gobierno del PP que han protagonizado las víctimas durante estos últimos cuatro años, sobre todo en comparación con el apoyo otorgado por éstas cuando los populares estaban en la oposición.

Mariano Rajoy vivió en sus propias carnes los desplantes de los familiares de víctimas el pasado día 7 de julio, día en el que el jefe del Ejecutivo asistió al acto de entrega, a título póstumo, de la medalla de la Orden del Mérito Constitucional a Ana María Vidal-Abarca, fallecida a mediados de junio. Ana Velasco, la primogénita de las cuatro hijas de la presidenta fundadora de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), recogió la distinción con unas sentidas palabras, en las que no dudo en criticar duramente la “debilidad política” del Gobierno del PP.

En este sentido, Ana Velasco le dijo a la cara a Rajoy que su Gobierno ha permitido vulneraciones de ley, promoción del olvido colectivo y excarcelaciones tras ridículos cumplimientos de condena.

Desde aquel día se han producido continuas muestras de los populares por congraciarse con las asociaciones. Ejemplo de ello fue la última conferencia política del PP, donde el partido de la gaviota aprovechó que aquel de fin de semana se cumplía aniversario del vil asesinato de Miguel Ángel Blanco para dedicar el cónclave a la memoria de las víctimas.

Así las cosas, los principales dirigentes de las asociaciones acogieron ayer con indiferencia la constitución del Centro Memorial. Ninguno de ellos llevó a las redes sociales del acuerdo del Consejo de Ministros. La actual presidenta de la AVT, Ángeles Pedraza, prefirió hacerse eco de la noticia de que el Tribunal Supremo dictamina que los condenados en el caso de las herriko tabernas no podrán presentarse a las elecciones.

Por su parte, José Alcaraz, de Voces contra el Terrorismo, comentaba en Twitter en tono jocoso que “la tasa de paro baja entre los alcaldes, concejales y personal de confianza de Bildu-ETA”. La presidenta de Covite, Consuelo Ordóñez, recordaba que un día como ayer de hace 32 años ETA mataba al propietario de un taller en Vitoria, con su mujer a punto de dar a luz.