El sindicato de controladores USCA ha decidido mantener los paros parciales que tenía convocados para este fin de semana tras la improductiva reunión que han celebrado con el ente público responsable de la navegación aérea, Enaire, de la que no ha surgido ningún acuerdo para retirar las medidas de presión de los trabajadores.

Pese a que los paros siguen en pie, lo cierto es que sus consecuencias no van a ser catastróficas, si se tienen en cuenta los efectos limitados de las dos jornadas anteriores de huelga. Todo se debe a unos servicios mínimos que USCA considera “abusivos”: sólo se permite que el 20% de la plantilla secunde la convocatoria, con lo que no se generan grandes impactos en la navegación aérea.

Las otras huelgas de julio, que se celebraron los días 11 y 12, se saldaron con 180 vuelos afectados “pero con una demora muy pequeña, de unos 20 minutos”, explica a SABEMOS la secretaria de comunicación de USCA, Susana Romero, quien precisa que no se produjo ninguna cancelación.

Con una previsión similar a los anteriores paros parciales, se esperan unos 200 vuelos afectados y no se esperan cancelaciones.

“Este fin de semana, con una previsión parecida de vuelos y si nos ponen el mismo tipo de servicios mínimos a los controladores, se esperan unos 200 vuelos afectados y no se esperan cancelaciones”, avanza la representante sindical.

Que sus vaticinios se cumplan depende de cómo estructuren el Ministerio de Fomento y Enaire los servicios mínimos, dado que en los anteriores paros se permitió más adhesión a la huelga entre los supervisores y las “imaginarias”, el personal de guardia. Sin embargo, indica Romero, los servicios mínimos fueron más restrictivos con los empleados “de frecuencia”, es decir, “los que hablan con los aviones”, según sus propias palabras.

“Nada nos hace pensar que van a cambiar”, precisa la sindicalista, por lo que el impacto en el tráfico sería limitado durante las horas en las que los trabajadores están llamados a protestar, el sábado 25 de 11.00 a 13.00 horas y el domingo 26 de 17.00 a 20.00 horas.

Poco tiene que ver esta huelga, apunta Susana Romero, con la que los controladores rumanos completaron el pasado 15 de julio, en la que unas pocas horas de paros parciales provocaron “muchos vuelos afectados y demoras superiores a 45 minutos”.

Dos versiones diferentes

Enaire y USCA han enviado sendos comunicados de prensa, en los que se han referido a la reunión de hoy.

Mientras el sindicato habla de “falta de voluntad para alcanzar un acuerdo” por parte de la empresa, el ente público reitera su “disposición a dialogar” para desconvocar esta huelga, que USCA puso en marcha para protestar contra el despido de un controlador en Santiago de Compostela y contra las sanciones a 61 controladores del centro de Barcelona, ambos casos a raíz del cierre del espacio aéreo de 2010.

Mientras el sindicato habla de “falta de voluntad para alcanzar un acuerdo” por parte de la empresa, el ente público reitera su “disposición a dialogar”

Los trabajadores aseguran en la nota de prensa que Enaire ha mostrado hoy “su inmovilismo, su cerrazón y su negativa a entablar cualquier tipo de diálogo”, al tiempo que han reiterado que hay una veintena de resoluciones judiciales que respaldan su causa. También han lamentado que Fomento esté decretando servicios mínimos tan restrictivos, frente al 50% de límite fijado para la reciente huelga de controladores en Francia.

Por su parte, Enaire ha notificado en su comunicado su intención de poner en marcha “todas las medidas técnicas y operativas necesarias para asegurar el interés general y minimizar el impacto de los paros en los usuarios” durante las dos jornadas de huelga que se aproximan.

 

Foto: Flickr – Juanedc